Proceso soberanista en Catalunya
Dos días de “desobediencia” a la sentencia del TC

Decenas de concentraciones y una movilización unitaria en la Plaza Sant Jaume han sido las primeras respuestas en la calle a la decisión del Tribunal Constitucional de suspender la consulta de autodeterminación de Catalunya.

, La Directa
01/10/14 · 11:02
Movilizaciones frente a la Delegación de Gobierno / Víctor Serri (La Directa)

Eran las 15.30h del 29 de septiembre cuando el servicio de prensa del Tribunal Constitucional anunció la suspensión de la Ley de Consultas y el Decreto de convocatoria del 9N. En ese mismo momento varias columnas de manifestantes ya avanzaban en dirección a la Delegación del Gobierno en Barcelona para defender que se desobedezca al alto tribunal. Se trata de la primera convocatoria de la campaña Desobeïm per canviar-ho tot (Desobediencia para Cambiarlo Todo), impulsada por el conjunto de la izquierda independentista desde hace semanas y que quiere conseguir que el 9 de noviembre se pongan las urnas pese a la oposición del Gobierno español y la judicatura. Unas movilizaciones que continuarán en los próximos días. La Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural convocaron una concentración el 30 de septiembre a las 19h ante los edificios consistoriales de todos los municipios catalanes.

La rápida respuesta fue posible gracias a la convocatoria previa lanzada por la izquierda independentista, donde se anunciaba que el mismo día que el TC suspendiera la consulta se llamaba a salir a la calle. Cuando se supo que a media de la tarde se reuniría el plenario del TC en las redes se empezaron a difundir puntos de encuentro para las concentraciones.
 

La rápida respuesta fue posible gracias a la convocatoria previa lanzada por la izquierda independentista

En la ciudad de Barcelona fueron once las citas, que luego confluyeron hasta el edificio donde se encuentra la representación del Gobierno español en Cataluña, con las oficinas de la delegada María de los Llanos de Luna. Marchas a pie con decenas de manifestantes salieron desde los barrios de Gracia, Eixample, Ciutat Vella o San Andrés, por poner algunos ejemplos. La suma de todas ellas reunió a unas 500 personas, justo en la confluencia de las calles Mallorca y Roger de Llúria, donde cortaron el tráfico viario durante más de una hora. Siete furgones de la Unidad de Intervención Policial española (grupo 2 adscrito a Catalunya) y cuatro furgones del ARRO Barcelona, comandados por el subinspector Jordi Arasa vigilaban la protesta. Más 200 vallas de hierro del Ayuntamiento de Barcelona blindaban el edificio, al tiempo que agentes de paisano de los Mossos, Guardia Urbana, Guardia Civil y Policía Nacional española observaban con poca discreción la movilización.

Durante el acto se gritó: "Ni Francia, ni España... Países Catalanes" o "Ningún tribunal nos cortará las alas". También hubo movilizaciones en una veintena de municipios catalanes. Las protestas más numerosas se vivieron en Sabadell, Vilanova, Vilafranca del Penedès, Manresa, Vic o Lleida. Antes de finalizar el acto de Barcelona se llamó a todos a asistir a las concentración unitaria de la ANC y Òmnium Cultural del 30 de septiembre. En la capital catalana la cita es a las siete de la tarde en la plaza de Sant Jaume.

Las protestas más numerosas se vivieron en Sabadell, Vilanova, Vilafranca del Penedès, Manresa, Vic o Lleida

Los mossos desalojan una acampada

En la tarde del 30 de septiembre, una vez finalizada la concentración unitaria [que reunió a miles de personas] en la plaza de Sant Jaume de Barcelona en respuesta a la suspensión judicial de la consulta del 9N, una manifestación que reunía a más de un millar de personas ha subido por la Via Laietana hasta la plaza Urquinaona. La marcha, enmarcada dentro de la campaña Desobedece para Cambiarlo Todo, ha recorrido la calle Roger de Llúria hasta llegar a las puertas de la Delegación del Gobierno, en la confluencia con la calle Mallorca. El edificio estaba blindado con vallas y rodeado por un operativo conjunto de los Mossos y la Policía Nacional española.

Los manifestantes hicieron una asamblea para decidir si se iniciaba una acampada permanente para exigir que el 9 de noviembre se pueda votar. La mayoría de la gente se ha mostrado favorable a hacerlo, y ha sido entonces cuando de entre la multitud apareció una veintena de tiendas de campaña que se han plantado sobre el asfalto, en el cruce de ambas calles.

Una hora más tarde, un amplio contingente de la Brigada Móvil de los Mossos, con órdenes directas del Departamento de Interior, procedió a retirar las tiendas. A pesar de no utilizar las porras, los agentes propinaron golpes y empujones a las independentistas. Gritos de "Mossos, fuerzas de ocupación" y "Desobediencia para cambiarlo todo", fueron constantes a lo largo de toda la actuación de los agentes. La tensión fue creciendo, sobre todo cuando los antidisturbios rodearon a gran parte de los manifestantes, impidiéndoles la libre circulación. Un equipo de agentes de información equipados con cámaras digitales grabaron toda la actuación y las caras de la mayoría de manifestantes.

A las 23.30h, momento en que unos 200 manifestantes que aún se encontraban concentrados decidieron iniciar una asamblea, los agentes volvieron a amenazar con disolverles. Una rápida votación entre los concentrados facilitó un desenlace rápido, ya que finalmente han acordado marchar y volver a concentrarse en el mismo lugar hoy miércoles a las 19h de la tarde. El objetivo que se proponen es conseguir acampar en pro de la consulta del 9N ante las oficinas de la delegada del Gobierno español María de los Llanos de Luna.

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