Análisis //
Terrorismo de paz

Algunas claves sobre la reciente reconciliación nacional palestina y sobre las enésimas "negociaciones de paz" entre Israel y los palestinos.

, Gaza (Palestina)
12/05/14 · 11:16

El terrorismo de paz es el concepto más claro e incluyente que he podido encontrar para titular este artículo, fruto de la reflexión mientras me encuentro sentada en mi despacho en la ciudad de Gaza, desde donde normalmente se atisba la línea verde y algunos asentamientos y kibbutzs judíos. Hoy no, hoy el aire está cargado de arena y polvo, y sólo se ve el horizonte palestino desocupado, el mismo que ha presenciado la última reconciliación nacional palestina que a día de hoy parece que va por el camino del pragmatismo. Hoy el “terrorismo” con el que algunos califican a Hamás está más cerca de la paz con sus enemigos palestinos que la paz de Israel con sus enemigos, id est los palestinos.

Leo en el periódico israelí Yedioth Ahronoth que Kerry no ha tirado la toalla, que quiere reavivar el proceso de negociaciones de paz entre palestinos e israelíes y pronto llegarán a Israel un grupo de altos funcionarios estadounidenses para discutir la situación. Sin embargo, dos partes no negocian si una se niega a hacerlo. En este caso, Israel es el que se niega rotundamente a continuar negociando con alguien (Mahmud Abbas – Abu Mazen) que pacta con, como ellos llaman a Hamás, los “terroristas”. Sí. Por fin Abu Mazen se decidió a decantarse por los suyos, tal y como mencionó ante las cámaras en la primera reunión del Consejo Central, tras el anuncio del fin de la división, celebrada en Ramallah el 26 de abril: “Hamás son de nuestro pueblo y Gaza es parte de nuestra tierra”.

Israel no quiere paz

O quizás yo tengo una idea muy preconcebida de paz. Sin embargo, eso es lo que se puede entender de las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu: que Israel no quiere paz.

Netanyahu aceptó jugar esta partida de negociaciones, que se anunciaron en julio de 2013, proponiendo las mismas premisas que Olmert presentó en 2008. Las “buenas intenciones” de liberar a 104 prisioneros palestinos ya no lo son tanto cuando la última fase no se ha llevado a cabo o cuando vuelven a detener a los mismos prisioneros a los que han liberado. Netanyahu no quiso ceder a las peticiones estadounidenses de congelar la construcción de asentamientos y, no nos engañemos, a pesar de que estaba sobre la mesa la constitución de dos Estados, uno israelí y otro palestino, Israel nunca se retirará a las fronteras de 1967. Lo dijo el quinto primer ministro israelí, Yitzhak Rabin, en su último discurso en la Knesset en 1995: “No volveremos a las fronteras del 4 de junio de 1967”.

Netanyahu ahora está intentando atar a los buitres de la derecha sionista que se le están escapando de los arrabales ideológico-estratégicos. Netanyahu no quiere volver a pasar por el mal trago que sufrió en 1998 durante los acuerdos de Wye River, cuando la izquierda y la derecha israelí se aliaron contra él.

Israel quiere y siempre ha querido…

  • Legitimar un Estado judío. Aunque no queda claro qué harán con el 20% de la población árabe que actualmente vive en Israel. Y esta es la piedra angular de todo el conflicto, de todas las rupturas de acuerdos, de todas las crisis de negociaciones de paz. Israel quiere otorgar un carácter “judío” sui géneris en la (nueva) Constitución de su Estado democrático y se basa, primeramente, en la declaración de la Liga de las Naciones (que luego se convertirían en las Naciones Unidas) de 1922.La Liga de las Naciones dibujó un mapa de Palestina y lo diseccionó en dos: un Estado judío y un Estado árabe. Bajo consenso internacional se estaba dando vía libre al proyecto sionista para la creación de Eretz Israel. Los israelíes apuntan asimismo a “razones históricas y legítimas” para colonizar la tierra palestina. Razones que, según algunos teóricos, se remontan a 3.500 años. Bueno, ellos tenían su narrativa sionista, los palestinos han tenido que despuntar la suya porque nunca pensaron que les iban a expulsar de sus hogares.
     
  • Israel quiere toda la tierra “disputada”, como ellos llaman a la tierra palestina ocupada. Por eso, durante las negociaciones no han frenado la construcción de asentamientos ni han dejado de anunciar la licitación de proyectos de construcción. La verdad es que en estas negociaciones de paz Israel ha sido más claro que nunca: en 2013 la edificación de asentamientos aumentó un 123%. Durante los nueve meses de negociaciones de paz, Israel ha confiscado 14.000 dónums de tierra palestina (1.400 hectáreas), una de las mayores extensiones confiscada desde hace años. Nueve meses en los que Israel ha destruido 500 casas palestinas para, posteriormente, dejar esa superficie bajo control del Estado de Israel, propietario del 93% de todo el territorio nacional israelí.A Israel no le interesa abandonar los bloques de asentamientos, como no le interesa retirarse a las fronteras de 1967, como no le es permisible –en licencia de Eestado teocrático judío– abandonar el control de Jerusalén y los lugares santos. De hecho, ya se está construyendo un gran templo judío al lado del complejo de las mezquitas de Al-Aqsa.
     
  • Israel quiere el repudio total del derecho al retorno de los refugiados palestinos, porque para ellos este derecho es parte de una política que se puso en marcha para conspirar internacionalmente contra Israel, para que los palestinos ganasen la simpatía de países terceros. De este modo quieren impedir la llegada de una oleada de palestinos que supondría, además, un peligro demográfico absoluto para la consecución de un Estado israelí judío.
     
  • Israel quiere ahogar a los habitantes de la Franja de Gaza con un bloqueo que, como dijo el comisionado general de la UNRWA, Pierre Krahenbuhl, es “el más largo de la historia”. Con un plan inhumano, ideado por el profesor israelí Arnon Sofer, los israelíes se retiraban de la Franja de Gaza en 2005 pero les iban a hacer la vida imposible a los palestinos del enclave costero. “Va a ser una catástrofe humanitaria –decía Sofer en una entrevista con un tono racista e incluso burlesco–. Esta gente se convertirá en más animales de lo que ahora son (…).” De este modo, la Franja de Gaza se convirtió en una zona de fuego donde los israelíes realizan sus prácticas de tiro con los palestinos a lo largo de la línea verde y juegan a cazar a personas que ya están enjauladas.

Si la reconciliación nacional palestina, protagonizada por Hamás y Fatah, consigue legitimidad internacional, Israel estará más solo que nunca y lo que califica de “terrorismo” habrá dejado de ser tal para el resto del mundo.

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comentarios

1

  • |
    German
    |
    16/05/2014 - 9:07pm
    nota tendenciosa y falta de coherencia. COMO SE NEGOCIA CON ALGUIEN QUE LO ÚNICO QUE BUSCA ES TU DESTRUCCIÓN? HAMAS EN SU CARTA FUNDACIONAL DICE CLARAMENTE QUE BUSCA LA ELIMINACIÓN DE ISRAEL, MEDIANTE LA LUCHA ARMADA.
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