Prospecciones petrolíferas en el Mediterráneo
Baleares rechaza el oro negro

“Nunca se había visto nada igual aquí”. Pescadores, ecologistas, partidos políticos, hoteles y empresarios... todos se oponen a las prospecciones.

28/04/14 · 8:00
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Acción en Ibiza contra las prospecciones petrolíferas

“Aquí todo el mundo está en contra de las prospecciones petrolíferas”, afirma Joan, pescador artesanal, integrante de la cofradía de pescadores de San Antonio, en Ibiza. “Tene­mos miedo porque las perforaciones van a afectar a la pesca”, insiste. Relata a este periódico que han firmado todas las alegaciones contra las prospecciones, han acudido a todas las manifestaciones. “Poco más podemos hacer... El resto es cosa de los políticos”, señala.

Dos reales decretos de diciembre de 2010, durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, otorgaron los permisos a la multinacional petrolera escocesa Cairn Energy, a través de su filial española Capricorn Spain Limited, para llevar a cabo prospecciones petrolíferas situadas a 50 km al noroeste de Ibiza y Formen­tera, a 28 km de la Reserva Na­tural de las islas Columbretes y a 50 km del golfo de Valencia. Las prospecciones sísmicas ya están en la primera fase, pendientes de la decla­ra­ción de impacto am­biental.

Otra compañía, Spectrum Geo Limitec, amenaza con más prospecciones. La empresa ha solicitado recientemente permisos para prospecciones a 25 km al este del municipio de Santa Eularia, en Ibiza, que prevé capturar imágenes en 2D de la estructura geológica del fondo marino de las islas Baleares.

Todo el mundo en contra

Mientras el Gobierno central sigue adelante con las solicitudes, en Baleares todos los grupos políticos, organizaciones ecologistas, de empresarios, hosteleros y la sociedad civil en general se oponen a las prospecciones de petróleo.

“Toda la sociedad se ha movilizado. Por un lado se ha creado la Alianza Mar Blava, que agrupa a administraciones, sector privado, público y ONGs para hacer un frente común. Al mismo tiempo, han surgido diversos movimientos sociales contra las prospecciones petrolíferas. Se han entregado más de 100.000 alegaciones en contra de las prospecciones. Ha quedado patente el rechazo a las prospecciones”, afirma Margarita Serra, portavoz de Ecolo­gistas Gen-Gob.

Serra explica que en este tiempo “la gente ha tomado conciencia de que, directa o indirectamente, dependen del mar”. Argumenta que eso se vio también en la manifestación del 22 de febrero, en la que más de 15.000 personas tomaron las calles de Ibiza. “Nunca se había visto nada igual aquí”, dice Serra.

En ese frente común, se han puesto de acuerdo también los partidos políticos. El 15 de abril, el Parla­mento de Baleares sacó adelante una iniciativa en la que PSIE- PSOE, Més (Partido Socialista de Mallorca e inciativa Verds-Equo) y PP solicitaban al Gobierno la modificación de la Ley de Hidrocarburos para que se prohíba la investigación, prospección y explotación en el mar de bolsas de petróleo y gas en espacios protegidos o zonas turísticas. “Se han dado cuenta de que su oro negro es el turismo”, afirma Carlos Bravo, coordinador técnico de la Alianza Mar Blava.

Bravo apunta que estos proyectos pretenden “extraer petróleo del subsuelo marino, en aguas profundas, igual que el que provocó uno de los mayores vertidos de crudo de la historia, el de la plataforma de British Petroleum en el golfo de México, el 20 de abril de 2010”.

Tres fases negras

Las consecuencias de las tres fases del proceso –estudio, perforación y explotación– pueden ser catastróficas para Baleares, pero también van a repercutir en Valencia, Alicante y Castellón. No sólo afectará a los cetáceos y a la pesca, sino también a las playas y al sector turístico.

En la primera fase, la del estudio, se llevan a cabo sondeos acústicos, a través de cañones de aire comprimido. Las fuertes ondas alcanzan el fondo de marino para recabar información sobre la estructura geológica de la zona y determinar si existen posibles bolsas de petróleo o gas en el subsuelo. Estas ondas tienen graves consecuencias para los mamíferos marinos y el resto de peces, sobre todo en esta zona del Medite­rráneo considerada un “corredor de cetáceos”. La emisión de esos sonidos dificultaría la comunicación de los cetáceos y provocaría cambios en sus rutas, en su reproducción y en su forma de alimentarse, señala Txema Brotons, biólogo de la asociación Tursiops. Un documento elaborado por científicos y organizaciones ecologistas canadienses confirma los daños que las prospecciones acústicas generan en los recursos pesqueros, sobre todo en los huevos y larvas.

Durante la segunda fase, la de las perforaciones, se arrojan directamente al mar lodos y productos químicos peligrosos como el benceno y se pueden producir derrames de crudo, que acabarán en las playas en forma de chapapote, según denuncian las organizaciones ambientales. Unos riesgos de derrames que continúan en la tercera fase, la explotación.

Baleares rodeada

“En este momento hay una serie de proyectos de prospecciones en marcha en el área balear-levantino-catalán, que prácticamente rodean el archipiélago balear”, dice el coordinador técnico de la Alianza.

Las compañías están a la espera de la Declaración de Impacto Am­biental para iniciar los trabajos sísmicos. Para Jaume Estarellas, técnico de Medio Ambiente del Consell Balear, la evaluación de impacto debe ser “estratégica”. Es decir, debe contemplar todos los proyectos que existen, ya que si se hacen evaluaciones individuales el impacto de las prospecciones parece menor.

Para la portavoz de Ecologistas Gen-Gob, las prospecciones de petróleo son un riesgo inasumible. España ha firmado convenios internacionales para frenar el cambio climático. “¿Cómo piensan combatirlo –se pregunta–, con prospecciones petrolíferas y cobrando tasas por el uso de la energía solar? Es absurdo. Es necesario un cambio de modelo energético ya”.

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comentarios

1

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    28/04/2014 - 2:41pm
    Es pan para hoy (pan para unos pocos claro) y hambre y suciedad para el futuro. Por lo tanto, se trata de una huida adelante, un error catastrófico que nos quieren vender como progreso. El pueblo balear haría bien en oponer toda su resistencia, lo que se malogre quedará dañado de por vida.
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