emprender en el estado español
El laberinto del trabajo por cuenta propia

El incremento de las bases de cotización ha sido la última traba impuesta por Rajoy a los autónomos.

, Madrid
28/02/14 · 8:00
Edición impresa
COWORKING. Lugar de trabajo com- partido por distintas profesionales en el barrio de Tetuán, Madrid. / Álvaro Minguito

La obsesión por adelgazar y maquillar las cifras del paro ha llevado al Gobierno de Mariano Rajoy a incentivar a jóvenes emprendedores para iniciar la aventura del auto-empleo. Sin embargo, muchos se han encontrado con la cruda realidad, “una economía cruel y de bajos rendimientos financieros”.

Mª José Landaburu, secretaria general de la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Em­pren­dedores, estima que cerca del 90% de nuestro tejido empresarial lo conforma el auto-empleo y resume la actual situación para el autónomo español como “bastante mala”. Landaburu cifra en torno al 35% la pérdida de poder adquisitivo de este colectivo desde el inicio de la crisis. Estamos hablando de aproximadamente 2,8 millones de personas dedicadas en España al autoempleo. Jordi Ribó, responsable de economía social de CC OO, estima que en el periodo 2008-13 se ha perdido medio millón de autónomos.

El 59,7% de los autónomos tardaba en 2012 más de seis meses en cobrar sus facturas, y de ellos, más del 19% hasta 361 días

La reducción del crédito financiero ha supuesto la agonía de muchos emprendedores: el préstamo a empresas no financieras y autónomos se redujo en 2013 un 14,6% respecto a un año antes, una media de más 300 millones cada día. Ni las administraciones pueden contratar ni los pequeños empresarios pueden mantener el crecimiento. A la constreñida liquidez se añade el impago y demora de los pagos. Aunque su incidencia ha descendido desde 2012, continúa siendo uno de los grandes dilemas. Según el barómetro del Observatorio de Trabajo Autónomo de la Fe­de­ración de Trabajadores Autóno­mos (ATA), el 59,7% de los autónomos tardaba en 2012 más de seis meses en cobrar sus facturas, y de ellos, más del 19% hasta 361 días. Landaburu explica que la mayor parte de la morosidad existente “proviene de las grandes multinacionales y no de las pymes”, además de las administraciones que, aunque han reducido sus plazos, siguen pagando a 140 días “si no se retrasa más”, según ATA.

Otro de los clavos del ataúd lo martilleó el propio Mariano Rajoy al incrementar en diciembre de manera adicional las bases de cotización a la Seguridad Social. En el caso de trabajadores con empresa propia y autónomos con más de una decena de empleados a su cargo, la base mínima pasa de 875,70 euros a 1.061,79, por lo que la cuota mínima mensual se incrementa hasta los 317,48 euros en lugar de los 261,83 anteriores. Respecto a los asalariados, les obliga a cotizar extras –antes exentos–, como ayudas para la guardería, cheques de comida o seguros privados.

Testimonios

Miguel Ángel, socio de una sociedad civil particular barcelonesa enfocada al sector audiovisual, explica que “entre los 315 euros mensuales que pago, más los gastos del local, apenas me sale rentable seguir con la actividad”. El empresario aboga por utilizar los sistemas francés o inglés, donde se cotiza según el grado de facturación. “Lo que no es normal es que se me grave en la misma categoría que los que tienen diez personas contratadas”, añade. A su vez, Raúl G.M., desarrollador de software, critica que deba pagar “de golpe y porrazo 300 y pico euros mensuales, facture o no”. Ana Robredo, fisioterapeuta, incide en que “desde enero estoy pagando 60 euros más y todavía no sé en qué me ayuda eso”.

Según un informe elaborado por ATA, España es el país europeo donde más se tarda para arrancar un negocio (media de 28 días) y el que más procedimientos necesita (cerca de diez), frente al resto de la UE, donde se tarda una semana de media. En muchos países hay un impuesto progresivo en función de los ingresos. En Francia, donde la horquilla fiscal puede alcanzar el 75% de los ingresos, hay sin embargo deducciones que llegan al 66%.

“Los meses que no facturo no cobro. Deberé darme de alta cuando facture y trabajar el resto en negro” Landaburu, de UATAE, critica que se asocie la actividad del profesional autónomo con la economía sumergida, pero R. M. S., periodista freelance, contempla esta posibilidad: “Los meses que no facturo no cobro. Deberé darme de alta cuando facture y trabajar el resto en negro”, explica a este periódico. Otro experto resaltaba que, en algunos casos, resulta inevitable el surgimiento de una economía sumergida “al no existir protección estatal”.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Tienda El Salto