La PAH y grupos por el derecho a la vivienda impulsan la campaña Obra Social
Más de 1.000 personas realojadas por stop desahucios en pisos de los bancos

Dos edificios de una promotora y de La Caixa han sido los últimos inmuebles recuperados por la campaña en Guadalajara y Madrid.

19/02/14 · 12:46
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Edificio recuperado por la Obra Social de la PAH Guadalajara / Juan Zarza / Diso Press

Obra Social Alienda. Así se han llamado los dos edificios contiguos recuperados el pasado 1 de febrero en el pueblo de Alovera por la PAH de Guadalajara. Alienda se ha convertido en el primer edificio recuperado en Castilla-La Mancha y en el decimoséptimo dentro de la campaña de Obra Social lanzada en septiembre de 2011 por la plataforma para “hacer efectivo el derecho a una vivienda digna, sistemáticamente vulnerado por el Estado”. Desde entonces, 13 inmuebles en Cataluña, uno en Torre­vieja y dos en Madrid han sido liberados, junto con diversas corralas a lo largo de Andalucía. Más de 1.000 personas (1.049) han sido realojadas por la plataforma y los grupos stop desahucios dentro de la campaña de Obra Social, según una actualización hecha pública el martes por la PAH (el dato no incluye a las corralas andaluzas).

Alienda se convierte también en la mayor obra social, con 66 viviendas recuperadas, aunque de momento sólo nueve familias, con diez niños, residen en ella, incluido el propietario de una de ellas, que después de comprarla para su padre con minusvalía descubrió que la promotora mantenía la finca en una situación de total abandono y sin suministros. “Han aparecido ya dos propietarios de dos viviendas, y los dos nos apoyan”, explica Tatiana Roeva, una de sus residentes, que afirma que los vecinos, organizados en asamblea y enmarcados en la PAH Guadalajara, solicitan la cesión de los edificios. De momento, la promotora, Castimar, se niega a negociar, pero las autoridades locales y vecinos parecen haberlo aco­gido con otros ojos. “Fui­mos al Ayun­tamiento, presentamos el proyecto y les pareció bien porque estamos cuidando del espacio, ya que antes había denuncias de los vecinos por la suciedad y las plagas. Ahora tenemos agua, la gente se ha empadronado y vamos a empezar a pagar agua y basura”, dice Roeva.

Alienda sigue la estela de dos edificios recuperados en la vecina Comunidad de Madrid en los últimos meses gracias a la Obra Social Ma­drid, impulsada por los grupos de vivienda de los barrios, que se coordinan junto con la PAH en la Asam­blea de Vivienda de Madrid. El último de ellos, La Manuela, fue inaugurado el 5 de enero en el barrio de Malasaña, después de haber permanecido vacío casi ininterrumpidamente desde 2009. Ahora, 14 núcleos familiares dan vida al espacio. “Todos estaban en situación de emergencia habitacional, algunos con desahucios ya ejecutados, otros en riesgo de perder sus casas y otros sin poder acceder a ningún tipo de vivienda”, explica Lucía Lois, de la asamblea de Vivien­da Centro. En este caso, la propietaria, Caixa­Bank (la antigua La Caixa), se puso en contacto con los ocupantes con aparente voluntad de negociar. “Nos dijeron que nos han denunciado. Nuestra primera condición es que quiten la denuncia porque las negociaciones deben hacerse sin una amenaza de desalojo, y se han comprometido a retirarla, al menos de palabra”, explica Lois. En La Manuela, los habitantes, que también se organizan en asamblea, solicitan poder permanecer en las casas a través de un alquiler social.

Única alternativa

Un alquiler social y que se regu­laricen los suministros piden tam­bién los habitantes de Izan & ­Britta­ny, seis familias con niños que residen en el primer edificio de la Obra Social Madrid, abierto en el barrio de Carabanchel en octubre de 2013 y perteneciente a la Sareb. En este caso, la sociedad que gestiona los activos tóxicos de los bancos rescatados con dinero público se ha negado a negociar y ha solicitado el desalojo cautelar del edificio. Dos semanas después de que dos de sus moradores declararan ante un juez, sus habitantes siguen residiendo en él sin novedades judiciales.

También propiedad de la Sareb es el próximo edificio que previsi­ble­mente se sumará a la Obra So­cial Madrid. Situado en el distrito de Vallecas, tiene 14 viviendas en las que reside una veintena de personas entre las que se encuentran menores, personas desahuciadas y una enferma crónica. Los “intentos de negociar con Sareb son de momento infructuosos y se está valorando dar el paso de hacer pública la recuperación”, según uno de sus habitan­tes, miembro de PAH Valle­kas. “No paran de llegar casos, con lo que estamos planteando nuevas medidas para atender estos casos de emergencia social”, asegura.

Una situación que no difiere de la del resto de barrios de Madrid, don­de se ejecutan más de cien desa­hucios diarios, mientras el parque de vivienda pública y social no para de menguar. “Vivienda Centro sigue recibiendo casos de familias que no tienen otra alternativa más que recuperar una vivienda, y como parte de la Asamblea de Vi­vienda de Madrid vamos a seguir ocupando. Es una necesidad y la única opción para muchas personas”, dice Lois.

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