Las negligencias en la prisiones israelíes ponen fin a la vida de otro palestino
“Los hospitales donde los meten no son hospitales, son carnicerías”

El pasado 5 de noviembre falleció de leucemia el preso palestino Hassan Turabi. Su muerte destapada, una vez más, las negligencias médicas sistemáticas en las cárceles israelíes, un crimen de guerra según la ley internacional que este año 2013 ya ha costado la vida a cinco palestinos.

, Gaza (Palestina)
30/11/13 · 8:00
Sbeta Yusri es madre de un preso palestino encarcelado por Israel por participar en la primera Intifada palestina. Su hijo está enfermo de cáncer. / Isabel Pérez.

Un prisionero palestino cae enfermo en su celda y pide asistencia médica. Sea lo que sea, le duela lo que le duela, sólo recibirá unos pocos analgésicos o aspirinas de la mano de un soldado israelí que siempre estará dispuesto a desestimar la seriedad de la enfermedad del prisionero, considerado siempre un “terrorista” para Israel. Este acto tiene un nombre: negligencia médica.

La negligencia médica en las cárceles israelíes es la razón por la cual Hassan Turabi murió el pasado 5 de noviembre. Hassan era un preso palestino que sufría leucemia y que también pasó mucho tiempo tomando solamente analgésicos, el único medicamento que los israelíes le proporcionaron en la cárcel. Diez días antes de su muerte empezó a vomitar sangre, su final estaba muy cerca.

El sistema penitenciario israelí cuenta con la prisión-hospital de Al-Ramla, donde los prisioneros son trasladados para ser operados o tratados solo cuando la situación empeora gravemente. Sin embargo, con Turabi no fue así. Su estado era tan grave que decidieron trasladarlo a un hospital civil para que recibiera mejor atención médica, pero murió, y se convirtió en el quinto palestino muerto bajo detención israelí en lo que va de 2013.

A día de hoy, las autoridades israelíes todavía no han asumido la responsabilidad de su muerte y queda en entredicho su deber como Estado ocupante de realizar exámenes médicos periódicos a sus presos, considerados por la ley internacional presos de guerra.

Más prisioneros en peligro de muerte

Sbeta entra en la pérgola de su casa apoyada en un bastón y con una foto de su hijo en la otra mano. “Ésta puede que sea la última foto que me dé mi hijo”, dice esta madre mientras muestra el retrato. Su hijo, Yusri Al-Masri, es un prisionero palestino enfermo de cáncer. Cumple condena en una prisión israelí por haber participado en la primera Intifada palestina, “por haber liberado la Franja de Gaza”, como cuenta su madre orgullosa. Sin embargo, nos dice, “la cárcel es lo que le está matando. Él antes era un chico deportista y sin ningún problema de salud”. El cáncer de paratiroides que sufre Yusri ya se ha extendido al estómago y a los intestinos, y por el momento se encuentra internado en la prisión-hospital de Al-Ramla. “Los hospitales donde los meten no son hospitales, son carnicerías. Los militares que los vigilan los humillan. Los prisioneros enfermos duermen esposados a la cama. Es un lugar para la tortura”, explica Sbeta mientras rompe a llorar con miedo e impotencia.

Yusri Al-Masri, es un prisionero palestino enfermo de cáncer. Cumple condena en una prisión israelí por haber participado en la primera Intifada palestina El sistema penitenciario israelí está bajo el punto de mira por la práctica sistemática de desatención médica y diagnóstico tardío, algo que no solamente viola el juramento de los médicos profesionales que trabajan para este servicio, sino también los tratados internacionales.

Rayi Al-Surani, director del Cen­tro Palestino para los Derechos Hu­ma­nos (PCHR), cuenta que precisamente la negligencia médica es una de las quejas “crónicas” que recibe su organización.

Abandono médico

“Los israelíes mantienen en cárceles regulares a prisioneros que sufren enfermedades graves y no les proporcionan medicamentos en el momento en que son necesarios. Posponen el tratamiento dándoles excusas. Muchos de estos casos terminan en desastres, como la muerte de Hassan Turabi. Esto es un crimen de guerra, es tan sencillo como eso.”

Según el artículo 15 de la tercera Convención de Ginebra, relativa al tratamiento de prisioneros de guerra, Israel debe poner a disposición de los prisioneros cualquier mantenimiento o atención médica necesaria para su salud de forma gratuita. Sin embargo, Israel no solamente hace caso omiso, sino que desde hace años incumple los tratados con total impunidad.

Tags relacionados: Gaza Palestina presos políticos
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Tienda El Salto