La mayoría de los alimentos ecológicos comercializados lo hacen a través de circuitos cortos
Hacia nuevas formas de organización entre producción y consumo

Ecologistas en Acción celebra el II Seminario Internacional de Circuitos Cortos de Comercialización en Estella-Lizarra.

27/11/13 · 8:00
Punto de venta durante el Foro. / Archivo Diagonal

Los días 25-27 de octubre se reunieron en Estella-Lizarra (Navarra) cerca de dos centenares de personas de diversos puntos de la Península Ibérica, Rumanía y Francia. Esta edición da continuidad al I Seminario Internacional de Experiencias de Circuitos Cortos de Comercialización para la Agricultura Ecológica celebrado en Córdoba en 2010, tratando de recoger la evolución del sector y de fortalecerlo. Las personas asistentes han podido compartir experiencias y acordar una nueva agenda para el desarrollo de formas alternativas y sostenibles para la producción y la circulación de los alimentos ecológicos.

La gran afluencia de público muestra el creciente interés que este tipo de iniciativas está alcanzando entre la población, ya sea rural o urbana. En comparación con la primera edición de este seminario, sorprende y reconforta comprobar la madurez de las experiencias y debates habidos. A su vez, llama la atención la mayor estructuración de los circuitos cortos de comercialización en redes territoriales, tanto desde la producción como desde el consumo; cuyo desarrollo fue una de las principales propuestas surgidas de la primera edición.

Cabe resaltar la importante presencia de personas productoras en el seminario --tanto de productos ecológicos como convencionales--, que suponían más de la mitad de las personas asistentes. Este hecho señala la importancia creciente de la producción ecológica en el sector agrario estatal, tanto en número como en el activismo de los productores ecológicos dentro del sector. A su vez ilustra la vocación del sector de encontrar formas alternativas de comercialización que permitan precios justos para producción y consumo, y revitalizar las economías y comunidades rurales a través de un manejo agroecológico. Sin duda, el constante abandono de la actividad por parte de agricultores y agricultoras convencionales encuentra en este tipo de iniciativas una salida.

Las principales conclusiones de este seminario muestran la necesidad de avanzar hacia formas innovadoras y creativas de estructuración de la cadena alimentaria en lo local, más allá de las reglas del mercado, y más cerca de la cooperación social. Para ello se ha señalado la necesidad de procesos formativos y de comunicación acerca de la cultura y realidad agrarias, como forma de construir la confianza entre producción y consumo. Y la necesidad de una mayor creatividad en la forma en la que tratamos de llegar cada vez a más público --las personas “no convencidas”-- para integrarles en las redes alimentarias alternativas.

Se ha constatado una mayor estructuración de este tipo de experiencias, desde las redes locales hasta las estructuras de ámbito europeo. Sin embargo, estas estructuras organizativas deben seguir avanzando y fortaleciéndose, tanto para generar nuevos servicios --apoyo entre productores/as, acceso a la tierra, planificaciones productivas conjuntas-- y llegar a capas más amplias de la población, como para incidir sobre las instituciones políticas.

En este sentido, el escaso reconocimiento de las administraciones sobre el potencial para el desarrollo local de este tipo de iniciativas ha sido señalado como uno de los principales retos a seguir trabajando. Las administraciones deben facilitar el desarrollo de nuevas iniciativas, y adaptar las normativas --por ejemplo, higiénico-sanitarias-- y programas de fomento agroalimentario y compra pública a estas pequeñas experiencias locales. No olvidemos que al menos dos tercios de los alimentos ecológicos comercializados en el estado español lo hacen a través de Circuitos Cortos de Comercialización.

Por último, una mayor organización de los CCC se hace especialmente necesaria de cara a incidir en el actual proceso de redacción de los Planes autonómicos de Desarrollo Rural (2014-2020) para los fondos FEADER de la UE. La propuesta recientemente aprobada por la Comisión y el Parlamento Europeos debe traducirse en los reglamentos autonómicos en un apoyo decidido por los modelos agroecológicos y la agricultura social, al contrario de lo que ha ocurrido en anteriores periodos de programación.

Para Ester Montero, coordinadora del Seminario y miembro de Ekologistak Martxan de Lizarra, “la riqueza y vitalidad de las experiencias que nos hemos reunido muestra que ni el medio rural ni el sector agrario necesitan más macroproyectos como el Canal de Navarra. Ya hay muchas experiencias que muestran que es posible avanzar y fortalecerse desde las pequeñas iniciativas que se basan en los recursos locales. Hay alternativas a la máxima de crecer e invertir más”.

Las experiencias de producción y consumo que nos hemos reunido muestran nuevas formas de agricultura profesional y de organización del sistema agroalimentario. Se basan en la eficiencia y optimización en el uso de los recursos locales, la cooperación y la confianza, y permiten que cada vez más gente se pueda alimentar de forma justa y saludable. Y que cada vez más gente pueda vivir del campo. En tiempos de desmoronamiento de otros sectores productivos, la Soberanía Alimentaria es una solución central para la cadena alimentaria y el medio rural.

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