2009: el paso de la precariedad al desempleo

Frente a la precariedad y el aumento del desempleo
diversas plataformas y asambleas se organizan para
articular respuestas comunes.

05/02/09 · 0:00
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250 trabajadores de Sitel, una subcontrata
de Ono para operaciones
de telemárketing, fueron avisados
el 29 de enero, cuando se dirigían a
sus puestos de trabajo, de que habían
sido despedidos. El motivo que
alegó la empresa es que se había
terminado la obra por la que estaban
contratados. El comité de empresa,
sin embargo, considera que
el desmantelamiento de la plaza está
relacionado con la deslocalización
de la misma y su traslado a
Sudamérica. El mismo día, varios
artículos en internet glosaban un
grafiti que había aparecido en un
muro de La Laguna (Tenerife):
“Violencia es cobrar 600 euros”. La
tasa de desempleo de las Islas
Canarias es, junto con la de Andalucía,
la más alta del Estado. En ambos
casos supera el 15%, dos puntos
por encima de la media del
Estado español, líder del desempleo
de la UE, con una tasa del 13,9%.

Patitos feos

Juan Carlos, de la coordinadora de
Barakaldo Berri-Otxoak, ha explicado
a DIAGONAL que la subida del
paro en su ciudad (de un 34% en el
último año) pone de relieve el paso
de un tipo de empleo ligado a la industria
pesada al modelo de contratos
temporales, lo que supone que la
situación de los despedidos sea peor
ahora que en anteriores crisis: “Aquí
no se producen expedientes de regulación
de empleo, sino que directamente
a toda esa gente que depende
del sector servicios no se le renueva”.
Abel Izquierdo, de la Asamblea de
Parados de Plasencia (Extremadura),
denuncia que personas “que hace
nada tenían un trabajo” hoy tienen
que acudir a los comedores sociales
o rebuscar en los contenedores.
Los economistas Bibiana Medialdea
y Nacho Álvarez alertaban en
su estudio Ajuste neoliberal y pobreza
salarial: los “working poor” en la
Unión Europea, de la significativa
pérdida de peso de los ingresos en el
Producto Interior Bruto (PIB): “En
1975, cuando las rentas laborales lograron
su mayor cuota de riqueza, la
participación [del total de los salarios
en el PIB europeo] era del 70%”.
Según la Comisión Europea, en
2007, el conjunto de los salarios representaba
sólo el 54,5% del PIB español.

La ecuación que tradicionalmente
identificaba el trabajo con la
salida de la pobreza fue desmantelada
con la implantación del modelo
precario. Así, según denunciaban
Medialdea y Álvarez en 2005: “el 33%
de los pobres europeos trabaja con
contrato legal y a jornada completa”.
Como expone a este periódico Ángel
Luis García, secretario de acción
sindical de la Confederación General
del Trabajo (CGT), “en el Estado español
el modelo de relaciones laborales
actual se basa en la necesidad
de trabajadores con contratos temporales,
contratados baratos y despedidos
baratos. Sólo hay que recordar
que en el último semestre de
2008 el 87% de las nuevas contrataciones
lo fueron en condiciones de
temporalidad”. Por su parte, el catedrático
Vicenç Navarro teme que los
actores principales del credo liberal
empleen fórmulas para reducir el
desempleo que redunden en nuevas
desregulaciones del mercado y en la
reducción de la protección social. Por
el contrario, las soluciones a estos taludes,
precariedad y desempleo, pasan,
según Navarro, por el aumento
en gasto público “en actividades que
creen empleo, tales como infraestructuras
físicas y humanas (transportes,
energías renovables y educación)
y en servicios públicos (como
sanidad, escuelas de infancia y servicios
de dependencia)”.

Para el Instituto de Ciencias Económicas
y de la Autogestión (ICEA)
la mayor vulnerabilidad de los parados
con respecto a crisis anteriores
se debe al modo en que el desempleo
es utilizado: “Junto a la precariedad
laboral (promovida por las diferentes
reformas laborales), el desempleo
se convierte en un arma de control
de la clase trabajadora en manos de
los empresarios”. De este modo, uno
de los objetivos con que se utiliza el
dato del paro es aumentar la flexibilidad
y situar a los trabajadores en
una “débil posición negociadora”
frente a la clase empresarial. Según
Ángel Luis García queda la sensación
de que “ésta es una crisis pactada,
ejecutada para acabar recortando
y limpiando todo eso que las multinacionales
en realidad desean: que
es aumentar de manera exponencial
los beneficios sin coste de derechos
laborales, recortando derechos conseguidos
a sangre y fuego durante
los últimos cien años”.

Organizarse o agonizar

Juan Carlos, de Berri-Otxoak, considera
que uno de los objetivos de las
asambleas es sacar a precarios y parados
de la dinámica competitiva impulsada
por el modelo neoliberal.

“Las oficinas funcionan porque
conocemos quién se ha quedado en
paro. Donde hay un dato nosotros le
ponemos un nombre, unos apellidos,
una situación y un barrio”, declara.
Juan Carlos considera que los grupos
de desempleados deben organizarse
en dos frentes: por una parte
pueden ayudar de manera individual
a las personas que necesitan asistencia
y asesoramiento; por otro, colaboran
en la creación de un frente
desde el que incidir en las decisiones
de las autoridades locales y autonómicas:
“La gente que viene sabe que
no se acerca a Cáritas. Sabe que tiene
que ser sujeto activo de su lucha,
pero también que no va a estar sola”.
En esta línea de la acción concreta,
uno de los objetivos prioritarios
de las asambleas es postergar los
desahucios y las expulsiones fulminantes
de inquilinos. Diego Oliva, de
la Asamblea de Parados de Granada,
invita a aquellas personas que estén
en trámites de ser embargadas a que
se asesoren –con el apoyo de abogados,
tasadores y notarios– en la oficina
que han abierto para retrasar hasta
seis años los embargos, e incluso
anular créditos abusivos.

Otro de los aspectos en el que hacen
hincapié es vigilar la correcta
gestión del Plan E, anunciado por el
Gobierno como medida correctora
para combatir el desempleo desde
las administraciones. Oliva exige
que la contratación de desempleados
no se produzca a través de empresas
intermediarias: “Queremos
que el Ayuntamiento contrate directamente,
que no haya beneficios
industriales para nadie”.

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