sigue goteando la información del mayor caso de financiación ilegal de la democracia
Una pregunta para el comienzo del curso político: ¿caerá Rajoy?

Ante el inicio de un nuevo curso pasamos revista al caso Bárcenas y a lo que pueden deparar las declaraciones del extesorero sobre la financiación ilegal del PP.

, Redacción
06/09/13 · 7:45
Edición impresa

El protagonista de la película Memento, de Cristopher Nolan, sufre una lesión en la memoria anterógrada. Incapaz de almacenar nuevos recuerdos, vive en un continuo presente y olvida cualquier suceso a los 60 segundos de producirse. Ésa ha sido la estrategia de Mariano Rajoy: no decir la verdad y contradecirse, “como si” la ciudadanía tuviera amnesia anterógrada. El 1 de agosto, el gallego afirmaba ante el Congreso que Bárcenas no estaba en el PP cuando llegó al Gobierno. Días más tarde, El Mundo mostraba una nómina de 2012, según la cual el extesorero era el empleado mejor pagado del partido. El ‘pacto de silencio’ se forjó en una reunión entre Arenas, Bárcenas y Rajoy, confirmada por Cospedal, y donde también le tocó el ‘gordo’ al exgerente del PP, Cristobal Paéz, quien recibía 350.000 euros extra en su indemnización. Había custodiado durante cuatro meses los documentos de Bárcenas. Los papeles, que se remontan a 1990, han sido corroborados por los peritos judiciales y por varios receptores de sobresueldos –Jaume Matas, Calixto Ayesa, Santiago Abascal y Eugenio Nasarre–.

Tras haber declarado Cascos, Arenas y Cospedal, estamos ante una causa general contra el PP. Habrían existido donaciones de grandes empresarios españoles desde hace más de dos décadas por importe de más de ocho millones de euros, que podrían estar ligadas a adjudicaciones públicas, y cuyo destino era la financiación electoral del partido y los sobresueldos a altos cargos. Una de ellas implica directamente al PP castellano-manchego, que recibió una donación de Sacyr de 200.000 euros para la campaña electoral de De Cospedal, a cambio, presuntamente, de la concesión de la recogida de basuras en Toledo.

La estrategia del PP se ha ido amoldando sobre la marcha. Las revelaciones de las cuentas suizas de Bárcenas en enero desembocaban en un ‘despido en diferido’, pero Rajoy le enviaba un SMS un solo día después para darle ánimos. Pero Bárcenas, ante el temor de ser abandonado, comienza su colaboración con la justicia y realiza filtraciones interesadas a un Pedro J. Ramírez que se convierte en su interlocutor: mensajes de whatsapp con el presidente, su nómina, ‘recibís’ implicando a Cospedal, presuntos cobros en negro hasta 2010 de Rajoy, Cospedal o los vicesecretarios generales. El PP, por su parte, reaccionaba virulentamente con presuntas amenazas a Bárcenas, como las que le habría trasladado el expresidente de la ONCE, en nombre del PP, o al director de El Mundo, que ha denunciado sufrir hostigamiento policial. No era nuevo: el extesorero del PP Álvaro Lapuerta, quien podría corroborar la información de Bárcenas, denunció amenazas anónimas, según Eldia­rio.es.

La palabra de Ruz

También habrá piedras en el procedimiento judicial. Los plazos de prescripción en delitos de corrupción son especialmente cortos y los años de condenas escasos. Además, el PP, tras conseguir apartar del caso a Garzón, primero, y a Gómez Bermúdez (el juez del 11-M) después, maniobraba este verano para que no se reincorporara Miguel Carmona, el titular de la plaza que el interino Pablo Ruz está ocupando. Para el PP son innumerables las ventajas de mantener a Ruz en este caso: escasa experiencia, fama de moderado, obediente con las recomendaciones de la Fiscalía (que controla Gallardón), posibilidad de anulación del procedimiento y, sobre todo, una carrera que dependerá de las decisiones que tome en los próximos meses. La suerte hay que buscarla. Por ello, será complicado que la justicia llegue a buen puerto: Bárcenas lo intuye y, amenazando a Rajoy con no caer solo, espera conseguir la anulación del proceso.

Bárcenas dosificará a su conveniencia en otoño la información de la que dispone. El abogado del extesorero, Gómez de Liaño, amenazó a Javier Arenas con “soporte documental” de la reunión que éste mantuvo con Bárcenas el 14 de diciembre de 2012, donde habrían hablado de sus cuentas suizas. ¿Era Bárcenas un testaferro del PP y el dinero en Suiza, cuya procedencia no se ha clarificado, no le pertenece sólo a él? Tal vez. ¿Haría esta información caer al Gobierno? No está tan claro. Recuerda Emmanuel Rodríguez, autor de Hipótesis Democracia, que la actual crisis institucional es una victoria del ciclo de movilización post-15M (apoyado en la crisis política y económica) y no sólo una degeneración del régimen. Mirando hacia atrás, el momento de mayor debilidad de Rajoy en el Gobierno vino con la confluencia de factores políticos (crisis económica y política) y movilización social (movilización de funcionarios, Diada de 2012 y 25S, y ciclo de las Mareas en el 23-F y la ILP de la PAH). Un apunte clave: el caso Bárcenas está avanzando debido a las acusaciones populares impulsadas por el Observatorio DESC y por IU, Ecologistas en Acción y la Asociación Libre de Abogados.

Aunque el gallego busca que la ‘bomba’ se limite a Bárcenas, ofrecerá alguna cabeza, tal vez Arenas, Montoro o Mato. Pero lo hará a su manera, cuando la tensión se relaje. ¿Podría alcanzar a Rajoy? Eso parece y por ello hay movimientos sucesorios por parte de Soraya Sáenz de Santamaría, Alberto Ruiz Gallardón, y la propia Cospedal (cuyos cargos, a diferencia de los anteriores, no dependen de Rajoy). Ellos lo saben: la caída de Rajoy no implicaría la del Gobierno del PP y quien menos ‘quemado’ esté puede llegar a la presidencia por un ‘puente de plata’. La sustitución de un presidente salido de las urnas por otro no electo no es algo nuevo y lo vemos actualmente en Andalucía, Italia, País Valencià o Madrid. Paradójicamente, esa coyuntura podría reforzar al PP. A favor de Rajoy juega su habilidad como ‘sobreviviente’ y la inexistencia de presión electoral a corto plazo. El gallego espera llegar al verano de 2014 y empezar un juego de espejos con el referéndum independentista catalán que le dé aire y le permita fijar su base electoral más nacionalista, como ha intentado con Gibraltar. En todo caso, las presiones internas en el PP crecerán con la cercanía de las elecciones municipales y autonómicas, donde miles de militantes populares corren el riesgo de perder puestos de trabajo y cuotas de poder. Pero no sonrían: sin movilización social, el caso Bárcenas puede derribar a Rajoy pero no al Gobierno del PP ni al régimen de la Transición.

Movilizaciones previstas

28 de septiembre
La Coordinadora 25S ha convocado para finales de mes una manifestación en contra de la Monarquía y la Familia Real bajo el nombre “Jaque al Rey”.

5 de octubre
“Fuera mafia, hola democracia” es el lema de la
próxima gran convocatoria contra la corrupción del Gobierno del PP.

• 15 y 19 de octubre
El día 15 habrá acciones descentralizadas en varios países y el 19 una manifestación global.

Imprimir Imprimir
Versión PDF PDF
Enviar
Corregir
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Inicie sesión para comentar