"""ESPIONAJE"" // DEUTSCHE TELEKOM FILTRA LOS REGISTROS DE UN POLÍTICO ALEMÁN"
Geolocalización, entre lo íntimo y lo público

Más allá del debate sobre la esfera pública de un político, existen muchos
elementos que nos deberían llevar a conocer de forma más completa la tecnología.

25/04/11 · 8:00
Edición impresa
JPG - 74.4 KB
 
Malte Spitz

La infoesfera se ha convertido en
un territorio central en la lucha
política. El ansia por producir una
comunicación telemática continuada
que destile la cercanía de lo
inmediato ha arrastrado a muchos
actores de la política representativa
a las redes sociales. Así, la expansión
de dispositivos móviles ha
difuminado el espacio entre personalidad
virtual y cotidianidad.

Pero a veces este delgado hilo
entre lo material y lo virtual puede
convertirse en una madeja. Esto es
lo que le ha pasado al miembro de
los verdes alemanes, Malte Spitz.
Y es que Deutsche Telekom ha
filtrado los datos que durante seis
meses ha registrado acerca de los
movimientos de Spitz.
Una combinación
de geolocalizaciones (más
de 35.000) que, tras ser filtradas,
han llevado a Malte Spitz a denunciar
al gigante alemán.

Más allá de la esfera pública en
el ámbito del uso particular, son
muchos los elementos que nos deberían
llevar a conocer de forma
más completa la tecnología que
llevamos en los bolsillos. A vueltas
con la geolocalización, desde
el espacio virtual Quematumóvil
nos recuerdan que “los operadores
de telefonía han empezado estos
últimos años a utilizar esta
información para proponer y vender
servicios (los llamados LSB):
restaurantes que tienes cerca, llamar
al taxi libre más cercano, publicidad
personalizada, etc.

Además de proponerte servicios
adaptados según donde estés, los
operadores han empezado a vender
esta información a otros.
Varios operadores y empresas de
todo el mundo proponen ya
servicios para permitir a los
padres localizar a sus hijos o a sus
empleados”.

¿Estrategia comercial?

Nos encontramos ante un espacio
de contacto entre la estrategia comercial
y el control social. A este
respecto, las ilustrativas palabras
de Richard Stallman, fundador de
GNU, han abierto un espacio para
la polémica: “No tengo ni jamás
tendré un smartphone. Es el sueño
de Stalin. Los teléfonos son herramientas
de Gran Hermano y no llevaré
un dispositivo de rastreo que
registra donde voy todo el tiempo
ni un dispositivo de vigilancia que
se pueda activar para escuchar”.

Hoy en día los teléfonos móviles
se muestran como dispositivos
de seguimiento capaces de revelar
demasiado acerca de nuestras
vidas.
Si bien somos relativamente
conscientes del control social
ejercido por instancias estatales,
puede que estemos dejando una
enorme fuente de información sobre
nuestras vidas fuera del alcance
de nuestras decisiones. El cruce
de datos entre localización y
producción de información desde
dispositivos celulares puede revelar
con detalle dónde y qué hemos
estado haciendo.

Sin duda, la necesidad de producir
contenidos cotidianos ha alterado
la forma de actuar de los políticos
profesionales. Pero, sobre todo,
puede estar modulando la percepción
ciudadana del mensaje que, a
través de este bombardeo constante
de información, nos arrastra del
móvil al televisor, de la pantalla publicitaria
del bus o el metro, al ordenador. ¿Somos realmente conscientes?

Es realmente difícil saber si estamos
críticamente armados ante
la elaboración de mensajes que tratan
de convencernos sutilmente.
Paul Virilio nos recordaba en el
siglo pasado cómo los tiempos que
se avecinaban iban a estar dominados
por la ‘dromosfera’ o, lo que es
lo mismo, una constricción del espacio-
tiempo de la comunicación.
El teórico cultural y urbanista francés
afirmaba que, “desde el momento
en que la sociedad se ve
arrastrada hacia la implementación
de una velocidad industrial, se
pasa, de manera muy insensible,
de la geopolítica a la cronopolítica”.
La cronopolítica, o cómo entender
la política como una gestión
de los tiempos. Quizás no hayan
entendido la reflexión de José Luis
Sampedro, “el tiempo no es oro; el
tiempo es vida”.

LOS REGISTROS DE MALTE SPITZ

Más allá de la polémica sobre la privacidad, Boingboing.net ha recopilado el 'track' de geolocalizaciones de Deutsche Telekom para relacionarlo con los comentarios de Malte Spitz en Twitter, en su blog o en otras webs.
La reconstrucción de esta biografía a medio camino entre lo virtual y lo real abre varias reflexiones sobre la producción de ideas, relaciones y contenidos que desde la política representativa se trata de relatar. ¿Hasta qué punto la comunicación política impregna los gestos virtuales de aquellos que nos quieren representar?

Tags relacionados: Número 148
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Malte Spitz
separador

Tienda El Salto