BOLONIA // UN AÑO DESPUÉS DEL RECTORADO DE LA UB
Los encierros vuelven... a las aulas austríacas

Las protestas estudiantiles se multiplican por diversos
países: Austria, Alemania... En las últimas semanas se
han ocupado más de 70 sedes universitarias.

24/11/09 · 23:22
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AUDIMAX. Del encierro en la Universidad
de Bolonia se ha pasado a la toma de
decenas de edificios universitarios en
Austria, Alemania y Suiza. / Peter Fuchs

Centenares de estudiantes ocupan
diversas universidades austríacas
en contra del Proceso de Bolonia,
en una serie de protestas que comenzaron
el 20 de octubre cuando
un grupo de alumnos de la Academia
de Bellas Artes de Viena tomó
el principal auditorio de la Universidad
de Viena. Las protestas se
han extendido a todo el país, así como
a diversas ciudades alemanas y
suizas. La larga lista de demandas
de los estudiantes pretende provocar
una completa reestructuración
de la universidad austríaca. Hasta
el momento, ninguna negociación
con el Ministerio de la Ciencia ha
sido posible, puesto que estudiantes
y Ministerio no han logrado establecer
un consenso en cuanto a
las condiciones del diálogo.

Las protestas empezaron como
forma de ejercer presión sobre las
negociaciones que se estaban llevando
a cabo entre el rectorado y el
Ministerio de Educación, Ciencia e
Investigación por motivo de la aplicación
del Proceso de Bolonia. El
fin de las negociaciones fue el desencadenante
del encierro en la
Universidad de Viena (Audimax)
por unos 2.500 manifestantes, entre
estudiantes y profesores. Tras una
asamblea en el Audimax, los ocupantes
decidieron mantenerse en el
espacio y empezaron a constituir
una infraestructura propia. Desde
ese momento, se lanzaron mensajes
tanto a otros grupos austríacos
como del resto de países europeos
para que también se movilizaran y
ocuparan sus universidades.

Expansión internacional

Como resultado, dos semanas
después del inicio de las protestas,
estudiantes de siete ciudades
alemanas se encerraron en sus facultades.
Este número sigue in crescendo
y las ocupaciones se han
expandido por todas las universidades
austríacas, varias facultades alemanas
y suizas, así
como algunas francesas. El Audimax
albergaba, al cierre de esta edición,
cerca de 60 grupos de trabajo
y es el polo de coordinación de la
red de centros ocupados, rebautizadas
como NuestrasUnis.

Las luchas universitarias encuentran
su punto de conexión en el aumento
del coste de la enseñanza,
en la intensificación del carácter
técnico de las carreras de estudios,
y en la necesidad de democratización
de la universidad. Las demandas
particulares de los ocupantes
del Audimax responden a estas necesidades
y pretenden forzar un
proceso de reestructuración de la
universidad austríaca. Las exigencias
incluyen la gratuidad de los estudios
y la posibilidad de que cada
alumno organice individualmente
su recorrido académico. Además,
reivindican que los estudiantes tengan
poder decisorio en la conformación
de los planes de estudio y
la introducción de estructuras democráticas
en todos los niveles de
toma de decisiones, incluidas las
relacionadas con la financiación de
la enseñanza y la investigación.

Negociaciones imposibles

El ministro de Educación, Johannes
Hahn no reconoce a las Plenum
(asambleas, en alemán) de estudiantes
y profesores como interlocutores
en las negociaciones e insiste
en negociar con el sindicato
nacional de estudiantes austríacos,
Österreichische Hochschüler-
Innenschaft (ÖH) por estar inscrito
de forma legal en los registros oficiales.

ÖH ha sido el único portavoz
oficial de los estudiantes desde hace
décadas. Sin embargo, los manifestantes
no reconocen al sindicato
como mediador en las negociaciones
y se niegan a elegir delegados
que les representen. “Para que
cualquier persona pudiera representar
al Plenum, para empezar,
tendría que pertenecer a los dos sexos”,
explica un estudiante. Como
alternativa, incitan al ministro
Hahn a participar en el Plenum.

Esta divergencia fundamental
entre el ministro y los ocupantes
de las universidades austríacas ha
llevado al fracaso de diversas tentativas
de negociación. En consecuencia,
el 25 de noviembre se
produjeron, paralelamente, dos
eventos clave para la educación superior
en Austria. El Ministerio organiza
un Fórum de la Universidad,
al cual fueron invitados tres
representantes del movimiento estudiantil
para discutir con el ministro
Hahn en un evento a puertas
cerradas. Como respuesta, estudiantes
y profesores organizan en
el palais Kabelwerk (palacio Vienense)
el llamado “Verdadero Fórum
de la Educación”, abierto al
público y al cual los participantes
del fórum ministerial están públicamente
invitados a participar.

Las protestas universitarias en
Austria y su extensión a otros países
europeos forman parte de un
contexto global de intensificación
de las movilizaciones en la universidad.
Además, responden a la tendencia
internacional de precarización
de las condiciones de estudio
y trabajo, de forma que las carreras
universitarias suponen, cada vez
más, una mayor inversión económica
y personal. Sin embargo, las
promesas fracasadas de una universidad
pública y democrática,
capaz de traspasar las barreras sociales,
alimentan la insatisfacción
creciente con esta institución.

La emergencia de una serie de
protestas, en respuesta a la ocupación
del Audimax, ha revelado un
fuerte sentimiento de identidad colectiva
entre movimientos estudiantiles,
capaz de transformarse
en una coordinación de las luchas
por cambios estructurales en el sistema
educativo. Y todo ello a través
de las nuevas tecnologías de la información
y comunicación.


Alemania: ¿Cómo conseguir calidad en masa?

C. NEGRETE (COLONIA)

La tierra de Humboldt, el
padre de la Universidad
moderna, está estos días
revuelta. El sistema universitario
es un caos que no
funciona, afirman los
representantes de alumnos.
Unos 10.000 estudiantes
alemanes se manifestaron
el martes y en
unas 20 ciudades los rectorados
han sido ocupados.

Protestan contra el
proceso de Bolonia, ya
que estudiantes y una
parte importante del profesorado
aseguran que con
el nuevo sistema la movilidad
incluso dentro de la
propia Alemania se ha
vuelto más complicada.

Antes de que los ministros
europeos de Educación se
reunieran, primero en la
ciudad italiana y después
en las sucesivas citas, en
Alemania la educación
superior era gratuita. Y los
estudiantes quieren que
vuelva a serlo. También
las pancartas exigen que
la educación no sea un
negocio, que se elimine el
sistema de grado y máster,
y el modo de evaluación
por nota. De una educación
superior de calidad
se ha pasado a una formación
masificada,
denuncian. El problema
detrás de todo son los
binomios elitismo-calidad
y masificación-vulgaridad.

La Universidad alemana
estaba catalogada como
una de los mejores del
mundo, pero también una
de las más elitistas y
segregadoras. La pregunta
sería entonces cómo conseguir
calidad en masa...

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