BARCELONA TRANSFORMAS Y TEATRODENTRO
Tras la puerta hay un teatro
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ENSAYOS. El colectivo Ruido documenta las
obras en la cárcel de Quatre Camins (Bcn) / Carola Pagani

Dos de julio de
2008. Son las seis
de la tarde cuando
salimos de la autopista
que va de Barcelona a
Girona y tomamos la tortuosa

, Trabajan en teatro e intervención social.
10/07/08 · 0:00
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ENSAYOS. El colectivo Ruido documenta las
obras en la cárcel de Quatre Camins (Bcn) / Carola Pagani

Dos de julio de
2008. Son las seis
de la tarde cuando
salimos de la autopista
que va de Barcelona a
Girona y tomamos la tortuosa
salida número 13 que nos
llevará al Centro Penitenciario
de Quatre Camins.
Desde lejos sólo se ve hormigón,
alambradas y una torre
de vigilancia, pero nosotros
hemos venido a ver teatro.
El aparcamiento está lleno,
y en la puerta de la cárcel
hay bastante gente que
ha venido a ver lo mismo que
nosotras. Esperamos un
buen rato en la entrada, hace
un calor sofocante, la gente
se abanica y rumorea:
“Hay que dejarlo todo en el
coche, no se puede entrar
con nada”. Salimos de dudas
cuando llega un funcionario
de prisiones gritando para
que nos callemos: “No se
puede pasar ningún objeto
solo se podrá entrar con el
DNI”, es decir, ni abanicos,
ni monedas, ni tabaco, ni llaves
del coche.
Después de un buen rato
empiezan a pasar lista, nos
llaman de una en una y, aunque
estamos allí para disfrutar
de un espectáculo, este
momento nos resulta bastante
tenso. Pasamos por delante
de las salas de registro y de
identificación, de las salas de
visitas en hora punta y, tras
ocho puertas, llegamos a la
sala de actos donde el grupo
teatral de la cárcel de Quatre
Camins, Teatro Dentro-4c,
representará Tras la puerta.
Son las siete, empieza el
montaje. Es un espectáculo
teatral de creación colectiva,
en el que participan presos y
gente de Transformas, una
asociación dedicada al teatro
social y al Teatro del
Oprimido. La obra exhibida
este día forma parte del proyecto
de intervención artística
en prisiones TeatroDentro,
que empezó en 2004, y
que también funciona en
otras cárceles, en otros países
europeos y algunos países
de América Latina.

Cuando se apagan las luces,
no se abre el telón, no
hay. Pero empieza el espectáculo,
y no sólo vemos representación,
pues esta pieza
teatral incorpora fotografía,
video y música. La historia
que nos cuenta alude al
viaje, al desplazamiento, pero
curiosamente esta historia
ha sido creada en un espacio
cerrado en el que la
movilidad es nula. También
habla de otro viaje, el de la
imaginación, el que podemos
hacer todas las personas,
aunque estemos encerradas,
como decía Céline,
“basta con cerrar los ojos”.
Nosotras lo hicimos al verles
actuar, olvidamos que estábamos
en una prisión y nos
transportamos a su historia.

Una historia que, en parte,
transcurre en el tren y en el
metro, ambos lugares de
desplazamiento en sí.
En estos espacios acontecen
multitud de situaciones,
que los actores y actrices de
TeatroDentro resuelven desde
distintos puntos de vista.
Ésta diversidad queda abierta,
pues al final, en el juicio
entre el bien y el mal, ni Dios
ni Satán se disputan al acusado,
lo condenan a la duda.
Tanto la representación,
como el guión, como la escenografía,
demuestran que ha
habido un trabajo profundo.
Y enorme es el aplauso de un
público en el que nos hemos
mezclado familiares, gente
curiosa, y amistades.

Después de la obra, un pequeño
regalo, las personas
que han protagonizado Tras
la puerta, se mezclan con el
público. Es el momento de
los abrazos, las felicitaciones
y de aprender otra lección:
aquí no hay vedettes, tampoco
hay glamour, hay una
obra de arte en sí misma, independientemente
de donde
se representa.

Pero este lugar es muy lugar,
y cuando una especie de
monitor susurra “los chicos
se van”, vemos cómo del escenario
las personas pasan a
la celda. Y nosotras pasamos,
otra vez, por las ocho
puertas que van fuera.
Pasamos a escuchar cómo
pasan lista, de uno en uno,
para recoger el DNI y salir a
nuestros abanicos, a nuestras
llaves de coche, y -como
en el final de la obra- a una
duda: tras la puerta había teatro,
pero ¿solamente estaba
encima del escenario?

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