Stavros Stavrides
Arquitecto y profesor de la Universidad Técnica Nacional de Atenas
Después de Sintagma

El arquitecto y activista griego Stavros Stavrides habla sobre comunes y experiencias de autogestión urbana en la Grecia posterior a la ocupación de la plaza Sintagma.

, Observatorio Metropolitano de Madrid
06/06/13 · 18:05

Texto de Eva García y Beatriz García

"La ocupación de la plaza en Sintagma no era simplemente una forma colectiva de manifestarse ni de hacer demandas. Más allá, era una forma de reclamar nuestras propias vidas y de proponer una manera distinta de componer la vida social". El arquitecto y profesor de la Universidad Técnica Nacional de Atenas Stavros Stavrides visitó Madrid para dar una serie de charlas sobre los movimientos contra la austeridad en Grecia, desde la perspectiva de los procesos de autogestión o toma directa por parte de la población de servicios médicos, plazas, comedores, mercados o centros sociales. "Por las experiencias vividas en Europa (incluido Madrid) estas experiencias están muy ligadas al reclamo de un nuevo tipo de democracia y de construcción de nuestras vidas", aseguró Stavrides en su charla del centro social madrileño Patio Maravillas, de la que reproducimos una transcripción seguida del turno de preguntas.

Apoyo mutuo sobre los cascotes del Estado-deuda

Este periodo ha creado un nuevo modo de producir sujetos políticos. Que no son simplemente sujetos de acción y reclamo, sino de proposición y creación. Dichos sujetos, que ni siquiera eran conscientes de ello, han creado nuevas formas de autoorganización y de autoayuda en medio de una crisis económica y política muy grave. La primera característica de los movimientos e iniciativas que surgieron a partir de la plaza de Sintagma era precisamente su vínculo con la autogestión. En este periodo de crisis en Grecia, en Atenas, nos enfrentamos a graves problemas que tienen que ver con la supervivencia del día a día. Han surgido nuevos agentes que tratan de socorrer a los más necesitados, como ONG y asociaciones filantrópicas. Esta forma de iniciativas reproducen las formas del poder: clientelismo y poder directo. En el otro lado, tenemos el legado de Sintagma que son iniciativas que tratan también de ayudar en relación a las necesidades pero que tienen que ver con la participación y la co-implicación en esta ayuda.

“La primera característica de los movimientos e iniciativas que surgieron a partir de la plaza de Sintagma era precisamente su vínculo con la autogestión"Como ejemplo: un centro social fue creado en el centro de Atenas, en Yografu. En esta zona el Ayuntamiento de Atenas también tenía un centro que ofrecía comidas diarias para las personas sin hogar. Con la crisis, el Ayuntamiento no tenía dinero para su mantenimiento y el centro y la intervención se fueron abandonando. La gente asistida recurrió en ese momento al centro social. Éste fue creado sobre propiedad municipal en un pequeña cafetería que se ocupó para hacer un centro social y cultural en el mismo barrio dentro del espíritu de Sintagma. La gente del centro social le dijo a los sin techo que no podrían ayudarlos a no ser que ellos mismos participasen en acciones que produjesen ayuda, tanto para ellos como para otros: “en el caso de saber cocinar, unirse al equipo de cocina para cocinar para vosotros y los demás”. Es un pequeño ejemplo del espíritu de Sintagma, donde destaca la autoorganización y la autoayuda (ayuda mutua) a través de proyectos colaborativos.

Democracia

Estos sujetos políticos no son susceptibles de ser clasificados del mismo modo que lo eran antes de Sintagma. Siguiendo la idea de Jacques Rancière [filósofo francés contemporáneo, N. del E.], la acción política es básicamente una acción que desclasifica a los sujetos. Creo que la gente que estaba involucrada en iniciativas se reinventa social y políticamente a través de estas acciones. Por ejemplo, hay un gran número de centros médicos en la ciudad de Atenas donde los profesionales involucrados desarrollan la actividad médica, donde no están reproduciendo el papel tradicional del médico porque están constantemente reinventando la relación con el paciente. La ayuda que ahí se intercambia es de tipo neutral, no ligada al mercado ni a la obtención de beneficio, tampoco tienen en la mayoría de los casos ninguna ayuda pública, están basados puramente en la solidaridad. Todas estas experiencias desarrolladas bajo el paraguas de Sintagma tienen que ver con la democracia de una manera muy particular.

Después de Sintagma, y seguro en relación también con las experiencias vividas en Madrid, democracia no significaba sólo una forma de participación y de tomar decisiones. Después de Sintagma la democracia se convirtió en un problema de creación, coordinación y práctica. El sentido de la democracia cambió en Sintagma, fue reinventado porque la gente se encontró, unos a otros como iguales, y tuvieron que actuar en coordinación sin que hubiera ningún centro. Podemos decir que estas iniciativas tienen como característica en común el empleo de la democracia como forma de coordinación y creación a través de iniciativas colectivas. Democracia en otras palabras es compartir entre iguales en una situación en que esta igualdad es la precondición.“Después de Sintagma, y seguro en relación también con las experiencias vividas en Madrid, democracia no significaba sólo una forma de participación y de tomar decisiones”

Sin vanguardia

Durante y después de Sintagma la idea de vanguardia fue puesta a prueba. No es causalidad que tanto la parte más estalinista del Partido Comunista como la parte más combativa de los anarquistas se opusieran al proceso-experiencia de Sintagma en nombre de la lucha contra la burguesía (como forma de acusación). Al contrario, Sintagma demostró que si todos eran considerados iguales todo el mundo era capaz de participar en un proceso colectivo. Creo que el espíritu de Sintagma, su legado, se puede ver en aquellas iniciativas en que ninguna parte del movimiento aparece como el líder. Estas experiencias basadas en la horizontalidad han logrado conectar mucho más con la gente que aquellas otras más basadas en una idea de vanguardia.

El hacer produce lo común

Estas iniciativas en el espíritu de Sintagma que intentan atajar los efectos de la crisis no se caracterizan sólo por un tipo de procedimiento sino también por un tipo de producto. Si estamos de acuerdo en que los productos se producen a través de relaciones sociales, y que por estos podemos entender tanto los bienes físicos tangibles como los servicios y relaciones sociales, podemos llegar al acuerdo de que surgieron nuevos productos resultado de estas nuevas formas de colaboración, es decir, bienes comunes que están producidos mediante el hacer (en) común (commoning). Por ejemplo: hay muchas cocinas colectivas en la ciudad, algunas conectadas con colectivos anarquistas o de izquierda, otras con asociaciones de vecinos, pero en ninguna de ellas se produce sólo comida, sino nuevas formas de colaboración, relación y hábitos que producen en la gente un nuevo entendimiento de cuales son las situaciones en las que ellos viven. También es el caso de las redes de intercambio desarrolladas a través de todo el país, donde la gente puede intercambiar bienes y servicios sin un intercambio monetario. De manera similar al caso de Argentina y otros casos, sabemos que en las crisis la gente desarrolla redes a través de las cuales se puede encontrar lo que se necesita o intercambiar sin necesidad de poseer dinero.

“Hay muchas cocinas colectivas en Atenas, pero en ninguna de ellas se produce sólo comida, sino nuevas formas de colaboración, relación y hábitos”En este caso no es el mercado el que establece el precio que tienen las cosas si no que se produce una reevaluación social del valor de los productos y servicios. Otro ejemplo son los colectivos de trabajo, en donde se entiende que el problema del trabajo, en un contexto de alto desempleo, no es ya un problema individual sino colectivo. Hay numerosos ejemplos de pequeños cafés y tiendas gestionados por colectivos, sin jefe, donde son los propios trabajadores quienes se reparten el beneficio y evalúan el servicio que están dando en función de diferentes criterios de evaluación. Tenemos otros dos ejemplos indicativos de antiguas empresas que han sido abandonadas y los trabajadores las han recuperado: la primera es una industria media de materiales de construcción en Tesalónica, y la segunda un gran periódico en la ciudad que está siendo producido por los propios trabajadores.

La política no está en otra parte

Estamos en un momento en que la política no se define meramente como una acción que es indistinta, despareja de cualquier otra acción. Porque solidaridad, democracia, y corresponsabilidad no están considerados como elementos ideológicos solamente. Después de Sintagma la democracia y la solidaridad forman parte de una lucha diaria para redefinir lo que significa una vida digna. Mucha de la gente involucrada ahora no estaba involucrada antes en política en sentido tradicional, aunque entendamos por política también una práctica antihegemónica y anticapitalista. Este entender la política como algo que atraviesa todos los niveles de la vida diaria es una redefinición de la política. En este tipo de política la gente está invitada a juzgar la vida que están viviendo y también a soñar cuál es otro tipo posible de vida.

Espacios intermedios

Esta repolitización de lo cotidiano produce un nuevo tipo de espacio público creado por el hacer común-comunalización. Este tipo de espacio no es un tipo de espacio que la autoridad regla, no es un espacio dado bajo ciertas preposiciones, condiciones y reglas. Es un tipo de espacio público que se produce a través de la gente que está reinventando el hacer cosas en común. Entonces, público no es lo que pertenece al Estado o a cualquier tipo de institución pública, sino que es el espacio que la gente produce al crear su propia vida y los bienes que son necesarios para ella. Este tipo de espacio (cocinas comunitarias, centros sociales médicos, centros sociales de la producción de educación, cultura…) es siempre un espacio que debe permanecer abierto a la negociación, no es un espacio cerrado. Deberíamos hablar de él como espacio común porque ya no es más el espacio público tal y como lo entendíamos. Estos espacios tienen por necesidad unos límites que no son cerrados, que son porosos. Es una gran enseñanza de la plaza de Sintagma, que el espacio público no es áquel que es abierto si no el que está continuamente abierto. Al contrario del tipo de procedimiento mediante el cual la policía intentó delimitar el espacio de la plaza como un espacio acotado de rebelión o la misma estrategia de los que acusaban a este espacio de asocial, acusándolo como enclave de ilegalidad (muy al contrario de lo que sucedía ahí).

“En este tipo de política la gente está invitada a juzgar la vida que están viviendo y también a soñar cuál es otro tipo posible de vida”La lección que ofrece Sintagma es si este tipo de espacio es el campo de prueba de un nuevo tipo de vida social. Éstos deben ser espacios intermedios, umbrales, que no pertenecen a nadie y que pertenecen a todo el mundo. Este es el legado, una gran cantidad de experiencias e iniciativas que se están intentando manejar y que eran desconocidas. No es fácil, y nos fuerza a trascender a nosotros mismos en algunas ocasiones. Pero es importante para conseguir un futuro mejor de emancipación.
 

Una preocupación en torno a los comunes parte de la definición de lo que es de todos y no es de nadie, porque deja fuera la corresponsabilidad en la gestión de los procesos. Esta es sin duda una característica del espacio público. Los espacios comunes como los centros sociales se construyen en torno a las comunidades, diversas, porosas, inclusivas, que se abren y cierran, pero que son necesarias, porque tratar los bienes comunes sin la cuestión de la comunidad no se corresponde tanto con la realidad. Quizás el futuro de los comunes pasa por reconocer tanto los recursos y las comunidades más allá de lo obvio, y de la relación de ellas entre sí.

En la definición de espacio público como común, la idea de que puede pertenecer a todos y a nadie a la vez deja fuera el problema de las comunidades. Hay dos grandes líneas en la teoría sobre comunes, una en relación a esta forma de emancipación social, y la otra los comunes como una forma de producción de recursos que sostienen a una comunidad específica. Creo que nuestra respuesta es la de defender los comunes como la opción que defiende comunidades siempre en proceso. No comunidades estables, porque las comunidades que se reproducen a sí mismas no están necesariamente en un proceso de emancipación sino inmersas en un proceso de repetición que es en esencia de carácter conservador. A través del proceso del hacer común y las renegociaciones constantes las comunidades se redefinen a sí mismas y emergen en esa redefinición que sí sería emancipatoria.

“Nuestra respuesta es la de defender los comunes como la opción que defiende comunidades siempre en proceso”Durante y después de Sintagma tuvieron que enfrentarse al problema de cómo trabajaban juntas en procesos de colaboración comunidades que tenían identidades muy distintas. Algunas veces esto ha creado una nueva forma de comunidades que siempre afectaba a las identidades previas. Si consideramos las comunidades no como cerradas y estables sino abiertas y en proceso continuo de elaboración podemos obtener una solución a la consideración de los comunes como procesos de emancipación. En términos de identidad política, después de diciembre de 2008 y de Sintagma, colectivos de izquierda, extrema izquierda y anarquistas colaboraban, lo cual era impensable cinco años antes.

Respecto de la estrategia policial de reducir Sintagma a un enclave, ¿crees que de ahí se puede deducir una estrategia general de gobierno que consistiría en reducir cualquier punto disruptivo (la ciudad en sí) a un enclave espacial?

Sobre si los enclaves responden a una estrategia particular o general de dominación, creo que se trata de la segunda. Vivimos en una ciudad de enclaves, en una situación en la que se produce una separación social y un control de esos modos de separación. En contra de esta experiencia, que no es simplemente la de los apartheids o la gran segregación de las megalópolis latinoamericanas, podemos actuar en los espacios donde se intentan producir procesos de comparación social y política. En términos de lenguaje espacial esto significa apertura y porosidad. En lenguaje más estrictamente político es inclusividad. En el lenguaje de Sintagma equivale a “estamos en todas partes y no somos nadie”. O como se dijo en el 15M, “venimos de ninguna parte, nadie nos esperaba”. Todo ello expresa lo mismo, un tipo de apertura radical que pretende luchar contra los procesos de “enclavización”, un término que existe en inglés y que se refiere a las agresivas formas de separación social y espacial.

“Cuando las clases medias pierden su trabajo o incluso sus perspectivas de desarrollo social no necesariamente se convierten en anticapitalistas”¿Como hacen los espacios de autogestión para resistir esta tendencia a la “enclavización”? Sobre la eficacia de estos dispositivos, dejados como elementos de contención (ejemplo de la bigsociety de Inglaterra, la estrategia de dejar a la ciudad que asuma los problemas de exclusión). ¿Les estamos haciendo el trabajo? En realidad no, porque dentro de estas experiencias se generan valores antagónicos, de expansión de lo común. Pero el peligro está latente.

¿Cómo luchar contra estos procesos? Como sugerencia, creo que tenemos que encontrar y crear espacios abiertos, espacios-umbral, así como las experiencias sociales que se crean en estos espacios umbral, y a través de ello ir en contra de la ciudad de los enclaves, produciendo desde abajo y de manera heterogénea e impredecible esta ciudad de umbrales. Sintagma sería un prototipo de esta ciudad de umbrales, porque es la prueba de que la dialéctica de descentralización-recentralización puede suceder en el espacio público. Fue creada a través de una red de microplazas y colectivos, que no reemplazaba la necesidad de una asamblea general a través de la cual estas iniciativas podían compartir una idea o base común. Creo firmemente que el proceso de creación de una ciudad de umbrales desde abajo es un proceso de metástasis.

En este contexto de crisis, de imposibles, hay una serie de necesidades básicas insatisfechas tanto para la burguesía como para la clase popular. ¿Crees que esa situación se prolongará en el futuro?

Sobre la creciente similitud entre clases burguesas y la clase trabajadora, entre las clases medias-altas y bajas, y si esto ha producido un desclasamiento, no estoy seguro de si estos procesos están produciendo igualdad entre ellas, pero sí un tipo distinto de relación entre ellas. Sin entrar en el fondo de la discusión teórica de esta cuestión, creo que la definición marxista de que las clases se definen por su relación con los modos de producción no es suficiente, ya que hay un problema en la composición de éstas en las que cada uno fantasea con su rol en la sociedad y su relación con el modo en que quieren dirigir sus vidas.

“En Grecia estamos viendo el límite de este tipo de experiencias en relación con la capacidad de sobrevivir de la gente”Lo que quiero decir es que cuando las clases medias pierden su trabajo o incluso sus perspectivas de desarrollo social no necesariamente se convierten en anticapitalistas o comprenden o tienen conciencia de cuál es su papel dentro de la estructura de la sociedad en la que participan. Lo mismo pasa con la clase trabajadora en la pérdida de sus trabajos, que tampoco les hace más proclives a un entendimiento de la cuestión anticapitalista y lo que ello supone. Al mismo tiempo, la posibilidad de comparar tu situación actual con un pasado reciente está llena de posibilidades porque te hace pensar que realmente las cosas pueden cambiar.

En América Latina hay una gran riqueza de prácticas autogestionarias de autoconstrucción en los barrios, pero no se consigue cambiar el estado de las cosas. Por ejemplo, el espacio público en México está secuestrado

No creo que sea del todo cierto, porque de hecho estamos viendo grandes cambios políticos en Latinoamérica (como en Bolivia o en Ecuador) basados en formas de solidaridad cotidiana donde puede estar el propio México. Sigo pensando que los zapatistas significan un gran cambio político que ha producido cambios globales. Pero no debemos suponer que una proliferación de movimientos presupone la capacidad de coordinarse y de hacer cambios cualitativos en la estructura global. Creo que estamos viendo en Grecia el límite de este tipo de experiencias en relación con la capacidad de sobrevivir de la gente. Como sabemos las sociedades no se suicidan, así que vamos a ver qué sucede. Nadie esperaba la revolución en Túnez ni Egipto, ni los indignados griegos ni Wall Street. Estamos en un periodo de grandes cambios desde abajo.

En el resto de Europa hay preocupación acerca de las noticias que llegan de Amanecer Dorado, sobre si ellos también están construyendo comunidades y los peligros que supone

No es tan complicado. Amanecer Dorado es un movimiento nazi, fascista y racista, que propugna la superioridad de una raza, que en este caso no es la griega sino la blanca, de inspiración alemana. Su estructura ideológica política es bastante naïf, ese no es su peligro, sino el señalamiento que hacen de los migrantes en la responsabilidad de todo lo que están sufriendo los griegos. Desgraciadamente esto convence a una parte de la gente, que busca una explicación sencilla a la destrucción de su propia vida. Todo lo que hace Amanecer Dorado en términos de solidaridad tiene que ver con esta idea. Ayudan a los pobres, o hacen ciertas cosas así consideradas, siempre que éstos sean griegos. Debemos desmitificar este perfil solidario. En la mayoría de los casos son solidaridades de redes cuasi mafiosas, es decir, nosotros te protegeremos siempre y cuando nos des tu voto y nos aceptes como los líderes políticos de una cierta zona afectada por la crisis. Amanecer Dorado provee de un cierto tipo de ayuda a cambio de un chantaje político a la gente.

"Por fin nos hemos librado de esta idea de barrio libre que es Exarquia. Esto era parte de estar aprisionados en un enclave alternativo"No creo que haya un peligro real en que Amanecer Dorado distorsione el sentido verdadero de la solidaridad. Creo que esencialmente produce un comportamiento racista y xenófobo en ciertas partes de la población, y así es como es usado por el Estado y el establishment a fin de imponer mayor agresión y represión por parte de la policía. Otro aspecto importante que quizás no es fácil de entender para los que no sabéis tanto de la historia de la guerra civil en Grecia, aunque se puede imaginar, es que Amanecer Dorado es utilizado como una palanca para producir una importante fractura en la sociedad griega. Acusando al creciente movimiento de izquierdas que está definitivamente relacionado con Syriza como antisociales, antigriegos y antieuropeos. Intentan forzar esta división usando a Amanecer Dorado como ariete que rompe en dos la sociedad, aunque no creo que logren hacerlo.

Mirar al pasado reciente como fuente de inspiración, ¿es lo único que nos puede dar el pasado? ¿No nos puede dar razones de por qué estamos hoy así y seguimos fracasando? También nos interesa la relación de experiencias que existían antes de Sintagma como experiencias del procomún. Me sorprende que se diga que la comunidad anarquista rechazó en primer momento la experiencia de Sintagma, ¿cuál es la situación ahora?

Sobre el pasado y las correspondencias y el pasado como forma de inspiración. No solamente buscamos los éxitos sino que también tenemos que aprender de los fracasos del pasado, no valiéndonos solamente de ejemplos pero sí de casos que no debemos repetir. Permitidme que insista en la importancia de comparabilidad entre pasado y presente y diferentes situaciones de este momento, añadiendo el problema de la traducción. Traducción no significa simplemente ver lo que es diferente y comparar, sino también ver lo que se puede convertir en común y comparar. Las diferencias con las experiencias de Exarquia previas a Sintagma, es que ahora las experiencias no se limitan a colectivos anarquistas o de extrema izquierda. Por fin nos hemos librado de esta idea de barrio libre que es Exarquia. Esto era parte de estar aprisionados en un enclave alternativo. Ahora somos testigos de experiencias de rasgos similares por toda Grecia. Esto empezó después de diciembre de 2008 (con el asesinato de un joven por parte de la policía durante una manifestación) que provocó manifestaciones en lugares donde no las había habido durante cincuenta o sesenta años. Estas iniciativas están ahora mucho más integradas en la sociedad y conectadas a las prácticas cotidianas, mucho más que hace seis o siete años. Es fácil de ver esto con el número de iniciativas que han proliferado, como el caso de Bolos que contaba la compañera. Una ciudad que tuvo siempre un movimiento de izquierdas y un fuerte sindicalismo que ahora tiene procesos e iniciativas conectadas con diferentes partes de la sociedad.
 

¿Cómo se convocan las movilizaciones más generales, cómo surgen? ¿La coordinación es estable o puntual?

No hay una gran coordinación, no la hubo durante el tiempo de la plaza de Sintagma, como sabemos que no la hubo en las otras Sintagmas desarrolladas en otros lugares. De vez en cuando debemos separarnos y pensar sobre esta cuestión, si es algo que tenemos que imponer o es algo que debemos esperar que pase en distintos ritmos y niveles. Porque quizás si intentamos lo primero quizás obtengamos justo lo contrario, un sujeto que impone acción sobre este estrato heterogéneo. No estoy por supuesto en contra de la coordinación, pero sí debemos de tener en cuenta y tratar de generar artefactos que nos ayuden a comprender cómo el movimiento no tiene siempre las mismas metas, no siempre se focaliza en el mismo lugar ni con las mismas necesidades, pero que esta multiplicidad también puede conseguir efectos importantes.

Sobre la cuestión de la democracia. Se está reinventando la democracia en las calles, ¿Pero se imaginan nuevas formas de democracia a nivel más amplio? ¿De transformación del sistema de partidos y del sistema de representación?

Sobre democracia la idea predominante en Sintagma era la democracia directa, en igual relación con las experiencias similares en otras partes del mundo. Hubo una gran asamblea que pretendió trabajar precisamente esta cuestión de democracia directa, democracia esencial, a la que fui invitado con otros a hacer una intervención. Aparte del hecho de que ésta fue una de las experiencias más importantes de mi vida, esta discusión giraba en torno a cómo solucionar el problema de la representación. Había gente de la opinión que la ocupación de la plaza debía servir como acicate para pedir cambios en la legislación, pero la mayor parte era sobre la cuestión de que eran ellos los que tomaban las decisiones y no los que estaban arriba en el Parlamento. La idea de democracia se ha desarrollado a través de todas estas experiencias que he estado citando, y de un mayor escepticismo hacia la clase política, aún más después de las decisiones que han estado tomando en los últimos tiempos. Pero tampoco hay que olvidar que una gran parte de la sociedad cree que hay un movimiento de izquierdas institucionales detrás de Syriza que puede hacer cambios reales y abrir nuevas posibilidades en las condiciones sociales y que esto ha provocado un nuevo nacimiento de la confianza en la democracia participativa y en la capacidad de los partidos políticos de cambiar efectivamente cosas. Estas dos cosas pasan a la vez.

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