EL TEMA
Stajánov, delantero centro

El jueves 29 de marzo se disputa el encuentro
de la Europa League entre el Atlético deMadrid
y el Hannover. ¿Y la huelga? ¿Qué huelga?

09/04/12 · 10:25
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Stajánov, el esforzado minero
ruso que dio nombre a ese extraño
movimiento empeñado
en aumentar la productividad
laboral, podría ser hoy delantero
centro de un equipo de
primera división. Se encontraría
en su ambiente en esos entornos
altamente productivos,
terrenos que no se sienten
apelados por los llamamientos
a la huelga general.

Pero tampoco cuesta imaginar
en el mismo equipo al
eterno suplente Oblómov, el
protagonista de la novela de
Iván Goncharov que dedicaba
todos sus esfuerzos a no hacer
nada. Le preguntarían a
Oblómov sobre la huelga y ni
siquiera se detendría a contestar,
sorprendido quizás al observar
en ese paro organizado
por los trabajadores una curiosa
réplica de su huelga
vital. Entre el stajanovismo y
el oblomovismo parece fluctuar
la respuesta de la máxima
categoría del fútbol ante la
huelga del 29 de marzo.

Se diría que el asunto no va
con ellos. Bien sea porque se
consideran un colectivo de
esforzados atletas al margen
del resto de los trabajadores,
bien porque no se hayan planteado
nunca la posibilidad de
“significarse” – palabra
ahora desenterrada–, no se
esperan noticias de futbolistas
huelguistas ni de piquetes
informativos a las puertas de
los entrenamientos.

Sin embargo, la evidencia
de que los clubes de primera
división entrenarán y disputarán
partidos el 29 de marzo
–Atlético de Madrid, Athletic
de Bilbao y Valencia jugarán
los cuartos de final de la
Europa League– contrasta con
el hecho de que la Asociación
de Futbolistas Españoles (AFE)
sea una de las organizaciones
firmantes de la declaración
que promueve y apoya la convocatoria
de huelga. La AFE,
la misma organización que
paró el inicio de la Liga esta
temporada para reivindicar
los derechos de los futbolistas,
muchos de ellos afectados
por impagos, apoya la huelga
general en lo que más bien parece
un gesto solidario, o al
menos un gesto con muy poca
o ninguna repercusión entre
la élite. Puede que el Rayo
Vallecano sea la excepción y
secunde el paro tal y como hizo
en 2010. Un breve repaso a
la incidencia en los principales
campeonatos de fútbol de las
cuatro huelgas generales de
24 horas convocadas por los
sindicatos mayoritarios desde
1978 ofrece la imagen de un
deslizamiento: de la adhesión
a la causa a la solidaridad difusa.

14D, 1988. La AFE se sumó a
la convocatoria de huelga y,
en consecuencia, hubo de suspenderse
la jornada decimosexta
de la Liga en primera y
segunda división. En una nota
oficial, la Liga de Fútbol
Profesional (LFP), una suerte
de patronal de clubes, expresó
su contrariedad: “La LFP
lamenta la alteración del calendario,
circunstancia a la que se ve abocada por unos
hechos ajenos al colectivo futbolístico,
por entender que no
existen reivindicaciones laborales
de los jugadores agrupados
en el sindicato AFE”.

27E, 1994. El sindicato de futbolistas
recomendó no entrenar
el día de la huelga. La víspera se
diputaron los últimos partidos
de cuartos de final de la Copa
del Rey, y los equipos que jugaban
a domicilio se apresuraron
a regresar a sus ciudades para
no verse afectados por el paro.
Esta preocupación por no encontrarse
de viaje en la jornada
de huelga inauguró lo que a día
de hoy es una tendencia consolidada.
Así, el Barcelona, que el
miércoles 28 de marzo disputa
el partido de ida de los cuartos
de final de la Champions en el
campo del Milan, permanecerá
hasta el próximo viernes 30 en
Italia para evitar cualquier contratiempo
de transporte.

20J, 2002. La Liga había finalizado
y la noticia se encontraba
en el Mundial de Corea
y Japón. El día de la huelga,
en el entrenamiento de la selección
española el único ausente
fue Raúl González. El
delantero madridista ni siquiera
salió del hotel. ¿Una
muestra de su clara oposición
a la reforma del subsidio de
desempleo? Parece que no; el
jugador se resentía de una lesión
en el aductor que se había
producido en el partido de
octavos frente a Irlanda. La
crónica del diario El País relataba
que, cuando le preguntaron
al futbolista Juan Carlos
Valerón qué opinaba sobre la
huelga general en España, su
reacción fue de perplejidad:
“¿Huelga? ¿Qué huelga?”.

29S, 2010. “Estamos con los
sindicatos y con los trabajadores.
Nos solidarizamos con
ellos. El fútbol profesional es
un sector muy específico, que
se rige por el decreto 1006 y
que quizás no se puede considerar
de igual manera que el
resto de trabajadores. No escapamos
a las inquietudes de
los trabajadores. Ya hemos
hablado con los sindicatos”,
dijo el presidente de la AFE,
Luis Rubiales. El Valencia-
Manchester United se disputó
con normalidad y los equipos
de primera entrenaron. En segunda,
el Rayo fue el único
que suspendió el entrenamiento
“en solidaridad con la afición”.

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