Cantet ha ganado un premio en Cannes 2008 por el largometraje 'La Clase'
“Si doy una respuesta, no sería válida para todo el mundo.”

Laurent Cantet es director de cine, guionista y fotógrafo. En 2008 ganó
la palma de oro del festival de Cannes por su película ‘La clase’.

21/01/11 · 7:00
Edición impresa
JPG - 102.8 KB
Cantet durante el rodaje de ‘La clase’.

El cineasta francés Laurent
Cantet, ganador en Cannes 2008
por el largometraje La Clase, será
uno de los directores participantes
en la película Siete días
en La Habana,
proyecto cinematográfico
que en breve comenzará
a rodarse en la ciudad
cubana y del que formarán parte
también otros cinco realizadores
europeos y uno cubano.

Cantet contará la historia de un
emigrante cubano que, tras haber
residido un tiempo en
Estados Unidos, decide volver
a su tierra. Como viene siendo
habitual en su cine, Cantet imprimirá
en esta historia su mirada
crítica hacia una realidad,
en este caso la cubana, ya que,
según explica, el compromiso
social es indispensable
y conseguir
que el espectador piense,
más aún.

Usted dirigió su película
Recursos humanos en 1999
,
cuando se suscitó el debate en
Francia sobre la implantación
de las 35 horas. Este hecho le
sirve de excusa para plantear
otras cuestiones de fondo que
afectan a la clase trabajadora.
La vigencia de la película resulta
más que evidente en estos
años de crisis económica
que venimos padeciendo…
El mundo es cada vez más duro
y complicado. De hecho, todas
las cuestiones que aborda
este filme son desgraciadamente
de suma actualidad.
Todo lo que tiene que ver con
el desempleo, con el modo en
el que un individuo tras 30 años
trabajando
en un mismo lugar
pueda ser tirado a la basura como
tiramos un pañuelo de papel.
Esta es una realidad mas
profunda hoy en Francia que
hace 11 años cuando rodé la
película. Por otra parte, el problema
que plantea el filme, y
que gira en torno a la pregunta:
“¿Dónde está tu lugar?,
¿cuál es tu sitio en el mundo?”.
Esta cuestión está aún más de
actualidad porque el individuo
está hoy más alienado que hace
11 años.
Y es que ya no existimos
realmente si no es por la
fuerza de trabajo que podamos
representar en la sociedad.

“no me identifico con ningún movimiento, ya que hay un modo de vivir la militancia en el cual no encajo”

Es una constante en sus películas
no dar respuestas a los
problemas sociales que aborda,
y sí plantear preguntas,
cuestionar... ¿Por qué ese interés
en que el espectador reflexione,
que no se limite a ser
un consumidor de imágenes?

Cuando ruedo quiero describir
el funcionamiento de nuestra
sociedad de una forma analítica.
Desgraciadamente, no hay
respuestas simples para contestar
las preguntas que planteo.
Si doy una respuesta, no
sería válida para todo el mundo.

Esta es la gran riqueza del
ser humano: cada uno tiene
sus razones y éstas podremos
evaluarlas y cuestionarlas.
Precisamente lo que trato de
conseguir es que cada espectador
reflexione conmigo sobre
el tema que propongo y, por
tanto, doy muchos elementos de reflexión entendiendo que
se trata de personas enfrentadas
a un mismo sistema,
y es
ese sistema el que intento disociar,
deshacer en sus partes para,
así, comprenderlo mejor.

No sé si es usted partidario de
las etiquetas en el arte, pero
su cine ha sido calificado de
cine social, político. ¿Está de
acuerdo con esta definición?

Sí, y además lo reivindico.
Reivindico esta definición asumiendo,
en primer lugar que
no soy militante.
Nunca encontré
un partido, un movimiento
con el cual me identificara, ya
que hay un modo de vivir la militancia
en el cual no encajo.

Sin embargo, es cierto que
cuando hago películas quiero
ayudar al espectador a pensar
el mundo en el que vivimos y
esto es hacer política.
Política es ante todo reflexionar sobre
el lugar que ocupamos en la sociedad,
es discutir y poner en
duda ese lugar; buscar un lugar
mejor. En ese sentido, mi
cine es político.
Además, es
cierto también que en la mayoría
de mis películas se reflejan
cuestiones de orden social que
son siempre muy actuales.

Tengo necesidad de estar lo
más cerca posible de lo que está
pasando, porque encuentro
que hemos cometido un error
dejando el discurso de la actualidad
en manos únicamente de
los periodistas.

“ya no existimos realmente si no es por la fuerza de trabajo que podamos representar en la sociedad”

¿El compromiso del artista
con el mundo que le ha tocado
vivir es hoy en día aún más
necesario?

Sí, porque permitiría contrabalancear
el poder que esta siendo
cada vez mas centralizado.
Tener un punto de vista que no
sea militante pero que tampoco
sea la constatación de lo establecido,
me parece interesante.
El punto de vista subjetivo
del cine y de las artes en general
debería formar parte del debate
político.

Algunos de los personajes
principales de sus películas
son por regla general idealistas
que persiguen la utopía…

Sí, es cierto; porque creo que
necesitamos ese idealismo para
poder seguir en pie y creer
en la sociedad cuando nos despertamos
por la mañana. Es lo
que nos permite tener ganas de
luchar cuando es necesario.
En
este sentido, me gusta mucho
la confrontación entre el padre
y el hijo de Recursos humanos.
Vemos que el hijo está animado
por un cierto idealismo porque
no está desgastado por la
vida, al contrario que su padre,
que lleva 30 años delante de
una máquina y ha dejado de
ser él mismo. Lo que le pasa a
este hombre es lo más terrible
de las sociedades en las que vivimos.

LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN

«En mi película La Clase quise resaltar que la educación es
una de las cuestiones esenciales que los políticos no
toman en cuenta.
Quieren hacernos creer que hacen todo
lo posible por mejorar la educación, que son conscientes
de lo que está en juego, pero no es así.

En la escuela es
donde nos hacemos adultos y, por tanto, es donde podríamos
aprender a pensar, y adquirir un sentido crítico y no
simplemente aprender a soportar y aceptar nuestro entorno.

Tendríamos que poder cuestionarlo y ponerlo en duda.
Sin embargo cada vez más, a causa de la reducción de
medios, a causa de clases superpobladas, a causa de las
diferencias sociales, la escuela termina por ser sólo la
transmisora de saberes, es decir vamos a aprender a leer,
a estudiar matemáticas, a saber hablar más o menos
correctamente pero se intenta evitar todo lo demás porque
no tenemos ni tiempo, ni medios.

Evitamos aquello que
consista en ayudar a los adolescentes a pensar, y esto me
parece muy grave».

Tags relacionados: Audiovisual
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Cantet durante el rodaje de 'La clase’.
Cantet durante el rodaje de 'La clase’.
separador

Tienda El Salto