FEMINISMOPORNOPUNK: EXPLORAR REPRESENTACIONES ALTERNATIVAS DEL SEXO
Porno fuera de la norma

Cuatro días viendo y haciendo porno, en los que las tetas de silicona brillaron
por su ausencia y las pollas descomunales fueron suplantadas por una amplia
gama de dildos. Nada de rubias oxigenadas y sobreactuadas para gozo de la
masculinidad hegemónica. Por una vez, los cuerpos que el sistema considera
desviados y los deseos que trasgreden la norma fueron protagonistas.

24/07/08 · 0:00
Edición impresa
JPG - 87.8 KB
Aitor Bengoetxea / Arteleku

El escenario fue Feminismopornopunk,
un seminario
dirigido por el filósofo
queer Beatriz Preciado,
que reunió del 2 al 6 de julio
en el centro cultural Arteleku
(Donostia) a un sinfín de colectivos
punk, LGTB, sadomaso
(SM), queer, artistas, feministas
y personas ávidas de
representaciones del sexo alternativas,
libres y diversas.

No faltaron pioneras como la
ex estrella del porno y ahora
artista y sexóloga Annie
Sprinkle y el fotógrafo transgénero
Del LaGrace Volcano.
El seminario ha permitido
“apropiarnos de las representaciones
de nuestros cuerpos
y generar un discurso que nos
satisfaga, no medido por las
reglas estándar”, resume Medeak,
colectivo trans-bollo-feminista
donostiarra. El público
fue espectador de performances
impactantes, como
la de la pornoterrorista
Diana Junyet, que recitó poesías
salvajes desnuda y manchada
de sangre; el actor
transexual Lazlo Ilya Pearlman
(acompañado por la performer
Nadège Piton), una
prueba irrefutable de lo masculino
que puede ser un hombre
con vagina, y el colectivo
Orgía, que dibujan flores hipersexuadas
y desviadas en
respuesta a la feminidad casta
y delicada. Pero las asistentes
pudieron ser también estrellas
por un día, gracias a
los talleres organizados por
Post-op (en los que se fotografiaron
practicando SM),
María Llopis (ex Girlswholikeporno)
y la artista Shu
Lea Cheang.

Preciado abrió el seminario
disertando sobre la construcción
de la mirada pornográfica
y las contradicciones
que entraña el porno tradicional.
Después, la directora
y crítica de porno Tristan
Taormino recorrió las últimas
tendencias posporno en
EE UU. Su apuesta de utilizar
los recursos de la industria
tradicional abrió la discusión
sobre si conviene entrar
en el circuito o permanecer
en los márgenes. ¿Y cómo
trascender las minorías y
llegar al público masivo con
representaciones no normativas?
Para Annie Sprinkle,
“el posporno es vanguardia”.
“No me importa que todavía
no lleguemos a todo el mundo
si generamos ideas nuevas”,
declaró a DIAGONAL.

Las presentaciones de proyectos
suscitaron diversos debates.
La crítica a la uniformidad
de los cuerpos de las actrices
y actores porno se
transformó en autocrítica:
¿representa el posporno a etnias
diferentes, discapacitadas,
seropositivas o ancianas?
Se habló de la censura que ha
sufrido la pareja gay Black
Sun Productions por utilizar
fluidos corporales; Alex
Brahim por comisariar obras
pintadas con sangre de una
seropositiva; Llopis por narrar
cómo violó a un hombre…
La presentación de Javier
Sáez de las campañas de
prevención del sida dirigidas
a la comunidad de los osos
provocó otro interrogante:
¿Cómo es que se sabe tan poco
sobre el contagio entre
mujeres? Porque las relaciones
lésbicas son invisibles
también a la hora de diseñar
políticas de prevención, centradas
en la genitalidad masculina,
contestó Preciado.

Las ponencias de Del
LaGrace Volcano y la periodista
feminista Itziar Ziga introdujeron
un enfoque novedoso
sobre la feminidad, ligada
erróneamente a la opresión
patriarcal. Ziga, quien
prepara un libro de entrevistas
a mujeres que representan
una feminidad insurgente
y extrema, ensalzó la figura
de la perra calientapollas: la
mujer deseable para el heteropatriarcado
pero que no se
somete a él. “Nos dejó boquiabiertas.
Es genial apropiarse
de la feminidad como
arma”, opina Medeak.

Sprinkle y su pareja, la artista
Beth Stephens, deleitaron
al público con una retrospectiva
de sus trabajos por separado
y con la presentación
de su proyecto conjunto. En
Love Art Laboratory, ambas
exploran los conceptos de sexo,
pornografía, amor y arte.
“En un mundo lleno de violencia,
queremos celebrar y
generar amor. Pero se tiende
a excluir el amor del porno y
el sexo cachondo del amor. El
amor es el último tabú, el nuevo
sexo. Nosotras cuestionamos
esa división”, explica
Sprinkle. Conmocionaron las
obras realizadas durante su
operación de cáncer de pecho.
“Estás muriéndote, pero
si lo eliges puedes convertirlo
en sexo y arte”, detalla Stephens.
Reflexionaron además
sobre otro tabú: el sexo a partir
de los 40 años.

ENTREVISTA CON BEATRIZ PRECIADO, FILÓSOFO
_ [«La pornografía es una noción política»->6340]

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto