Las paradojas del porno

Un texto de ficción sobre porno, violencia, lógicas, normas, masturbación, feminismos y ciberponzoña.

20/06/13 · 8:11
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Necesito masturbarme. Como siempre, me pongo delante del ordenador y me pajeo con lo que tengo más a mano. Redtubes, Freeporns, Mega­porns, Porntubes. No investigo demasiado, elijo bastante random. Sólo intento evitar vídeos con caca, animales o violencia extrema. Tampoco me va el porno gay ni BDSM.

Abro una web porno cualquiera y clico en el primer vídeo. Una felación. El hombre sujeta con una mano la cabeza de la mujer y con la otra le aprieta el cuello, tiene las venas tensas, parece que se ahoga y tiene arcadas, pero él le incrusta más y más la polla en la garganta. Me aburro y clico en otro vídeo. Una mujer se la chupa a un hombre mientras otro se la folla a cuatro patas y le dice: “I know you little slut like my huge cock ramming up your tight ass”. Parece que esto se anima. El de la mamada saca la polla de su boca y le eyacula en la cara llenándole los ojos de semen.

Lo que veo me excita, pero no sé si me gusta. Qué más da, me estoy haciendo una paja, no quiero pensar, lo que quiero es correrme. Noto un alivio extraño, como cuando tienes un grano repleto de pus que te duele y que te explotas pero, un rato después, persiste cierto escozor. No quiero jugar al póquer online ni conocer zorras maduras cerca de mi casa. Gracias. Cierro los popups que invaden la pantalla de mi ordenador.

El porno que consumo es una mierda y lo sé, pero entonces, ¿por qué me palpita la entrepierna? ¿La pornografía controla y educa mis deseos o me ofrece lo que en el fondo quiero? Estoy en contra de los discursos machistas pero me excito con una doble penetración a una rubia de silicona. ¿Peco de cinismo? A lo mejor soy gilipollas.

Hay mucho trabajo hecho desde los movimientos queers, el postfeminismo y el postporno Este texto es un intento de reflejar mi deriva para comprender por qué nos excitamos con algo que en teoría representa unos valores como la misoginia, la violencia, el sexismo y la prepotencia. Sin embargo, cualquier cosa que quiera enunciar sobre este tema ya se ha dicho de forma mucho más lúcida y mejor argumentada, hay mucho trabajo hecho desde los movimientos queers, el postfeminismo y el postporno.

Yo también he ido a manifestaciones feministas. El feminismo me ha ayudado a comprender cosas importantes. Pero me acabo de hacer una paja viendo cómo dos negros le revientan el culo a una tía. Y quiero tener esas tetas de silicona. Y la polla XXL del Mandingo que se la está follando. El de la cadena de oro no, el otro, el de la nariz rota.

Continúo escarbando, ahora ya por aburrimiento

En mi adolescencia temprana no había internet ni colonias de loros verdes en los árboles de la ciudad. Pero ya casi no me acuerdo de cómo era el mundo entonces. Me cuesta saber si toda la ciberponzoña que he consumido me ha inmunizado, si mis niveles de tolerancia me han convertido en un ser acrítico, si la ironía y el humor para lidiar con el sinsentido existencial silencian mis quejas antes de que puedan ser articuladas. Una de las cosas importantes que el feminismo me hizo comprender es que los sistemas de dominación y subordinación naturalizan sus fundamentos como si estuvieran fuera de modificación o crítica

No hay ningún conflicto en la pornografía que consumo porque no rechazo la crueldad ni la violencia. Vivo en una sociedad violenta. La economía es violenta, la industria alimentaria y sus cadenas de producción son violentas, la educación es violenta, la televisión es violenta. El capitalismo es violento. La naturaleza es violenta.

¿La violencia es natural? ¿Una violencia sistemática de los hombres hacia las mujeres es natural? Una de las cosas importantes que el feminismo me hizo comprender es que los sistemas de dominación y subordinación naturalizan sus fundamentos como si estuvieran fuera de modificación o crítica. Si los blancos son más tenaces y virtuosos, la supremacía blanca es inevitable. Si los ricos son más trabajadores que los pobres, la injusticia económica es inevitable. Si los hombres son por naturaleza más fuertes e inteligentes, el patriarcado es inevitable. Si los hombres son sexualmente más activos y dominantes, la sumisión de las mujeres es inevitable. Uno de los rasgos que conforman una cultura de la violencia es que está tan interiorizada que una víctima y un verdugo, a menudo, no son capaces de reconocerse como tales

Con mi vecina de la infancia a veces sacábamos a pasear a mi perro por el parque cerca de casa, allí estaban los mayores, uno de ellos siempre le decía “el año que viene en las fiestas del barrio te voy a violar y si todavía no tienes la regla mejor para mí”, y ella se ponía toda contenta y yo le tenía envidia porque la verdad es que estaba bien bueno.

Uno de los rasgos que conforman una cultura de la violencia es que está tan interiorizada que una víctima y un verdugo, a menudo, no son capaces de reconocerse como tales. Si vivimos bajo la lógica de un capitalismo depredador que fomenta la desigualdad y la dominación, la pornografía no sería una desviación de la norma, sino que representaría los valores generales de la sociedad. Podemos gastar mucha energía discutiendo a favor o en contra de la censura de ciertas prácticas, pero es posible que termináramos encallados en un debate sobre el relativismo de los valores morales que distraiga nuestra atención. Hay que afinar el tiro. La pornografía sólo es un síntoma más de esta enfermedad sistémica que tumoriza en muchos otros lugares.

Porque, ¿seríamos capaces de ponernos con otras pornografías radicalmente diferentes? Imáge­nes más estimulantes para nuestra maquinaria crítica y nuestra imaginación, que exciten nuestra mirada y nuestra mente. ¿Existe eso? ¿Y si, en lugar de censurar la pornografía, la utilizamos como espejo? ¿Nos gusta lo que nos muestra? ¿Qué nos dice de nosotros mismos? ¿Dónde estoy yo ahí?

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comentarios

8

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    V.D
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    26/06/2013 - 1:22pm
    Chaval? Compa? Ah claro, que las tías no consumen porno.
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    24/06/2013 - 11:13pm
    Es que el sexo y la violencia están íntimamente relacionados, aunque a algunas personas no les guste. Con ello no quiero hacer apología de la violencia, pero si señalar que la violencia visualizada&nbsp;o experimentada excita, nos pone jugar con la violencia porque muchas veces anteriormente el sexo lo hemos conocido a través de la violencia, por desgracia.<br /><br />Yo llevo bastante tiempo sin ver porno&nbsp;porque ni caigo en ello, pero si que he tenido rachas de ver bastante porno y básicamente lo que me gustaban era el hardcore y el BDSM.<br /><br />Por otro lado veo algunas que otras contradicciones dentro de los discursos &quot;alternativos&quot;, por llamarlo de alguna manera. Está claro que lo que abunda en la red son imágenes de humillación y violencia hacia las mujeres, y es positivo que vayan proliferando también otro tipos de imaginarios por una cuestión de riqueza cultural, pero censurar según que tipo de porno porque es &quot;violento&quot; no me parece adecuado.&nbsp;<br /><br />Y por último decir que a mí lo que me pone es&nbsp;<a href="http://www.sexandsubmission.com/">www.sexandsubmission.com</a>&nbsp;y no el Postporno.&nbsp;
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    Saray
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    24/06/2013 - 8:46pm
    A ver... creo que hemos mezclado un poco el tocino con la velocidad. El sexo, como el resto de deseos, es en cierto modo instintivo e irracional. Pueden ir unidos a una experiencia emocional, que no tiene por qué traducirse en unas prácticas sexuales determinadas. &quot;Hacer el amor&quot; no significa follar &quot;suavecito&quot;, al igual que ver ciertos tipos de porno no significa que eso sea lo que deseamos carnalmente. El cerebro es un entresijo de contradicciones, y nuestra moralidad está en continuo conflicto con nuestras acciones. Si esos deseos se realizan, basta con la existencia de pleno y lúcido consentimiento por todas las partes para considerarlo algo lícito, normal y que importa una mierda por qué se vea influido. Si me gusta que me azoten, &iquest;es por la violencia de mi alrededor o porque soy así de golfa? &iquest;Si tengo un fetiche con las manos, qué carencia u obsesión representa? Menos pensar en el color de las nubes y más centrarnos en darnos placer unos a otros, con consentimiento, consumiendo el porno que queramos, pero sin olvidar que la verdadera interacción social y sexual está en las personas y no en la pantalla de un ordenador.&nbsp;
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    M.Butler
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    23/06/2013 - 11:49am
    Estoy totalmente de acuerdo en que vivimos en una sociedad violenta en muchos aspectos, y que el capitalismo cada vez mas voraz extiende su ponzoña,violenta y corrompe las relaciones de todo tipo, y en este caso, las sexuales.Quizás la pregunta seria &quot;que hago yo para relacionarme de manera respetuosa con los demas?&quot; independientemente de que sea en el ámbito sexual o en cualquier otro.El Mc Donalds esta ahi, pero nadie te obliga a ir y comerte una de sus hamburguesas, que es lo que me parece que deduzco del texto, es decir te pone cosas que consideras totalmente inmorales e irrespetuosas con el otro?, siempre existe la opción de buscar vias mas sanas de excitación.<br />La sociedad esta cada vez peor, y no estoy diciendo nada nuevo (ahi vemos a los chavales con fotos de amigas en pelotas y el ciberacoso), ante esto yo como anarquista me pregunto, me dejo llevar por la marea de falta de valores? utilizo a mi novia como una muñeca hinchable o me preocupo de entender que el &quot;mecanismo&quot; de una mujer requiere&nbsp; de otras dinámicas que debo aprender para su satisfacción?, pues como creo que debemos relacionarnos con los demas con respeto, educación, generosidad y otros valores que no fomenta el capitalismo voy y lo hago, o al menos lo hago lo mejor que puedo.<br />Para mi no se trata de &quot;que hace la sociedad&quot;, si no &quot;que hago yo y como me relaciono con los demas&quot;, el porno puede tener falta de educación sexual y cierto embrutecimiento, pero no deja de ser una opción, yo soy de una generación donde se cambiaba de canal al primer beso, donde tuvimos que ver porno para ver que era eso del sexo, pero jamás he tratado mal o irrespetuosamente a una mujer ni he dejado de ser consciente de que las caricias son tan importantes como la penetración.<br />Seamos responsables con nosotros mismos y con los demas, y luego que cada uno disfrute a su manera.
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    Mandarina Ácida
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    22/06/2013 - 1:49pm
    <br />Como mínimo, un respeto al compa por ser capaz de expresar lo que realmente siente y le sucede,<br />y no lo que &quot;querríamos oir&quot;.<br />Hay muchas personas que pueden excitarse sin ese tipo de porno, asi que sí, es posible.<br />El tema de las excitaciones y el sexo siempre es complicado. Pero lo cierto es que ver otro tipo<br />de porno puede precisamente ayudar a cambiar nuestra perspectiva sexual.<br /><br />Cambiar exige un esfuerzo. No vale con decir &quot;no soy machista, no soy machista no soy machista&quot;<br />3 veces frente a un espejo. Hay cosas que cuestan más y otras menos.<br />Y no se trata de castrarte. Puedes seguir masturbándote y puedes seguir viendo porno,<br />pero puedes probar otros tipos de porno, que lo hay, no dominante, no heteronormativo,<br />cuidar un poco más tu selección.<br /><br />Quizá descubras otras partes de tí. Al igual que siempre habías pensado que te gustaba que te<br />hicieran A, B y C y en cuanto alguien te mordisquea tras la rodilla,<br />descubres que en un punto en el que jamás habías pensado que podrías sentir ese placer desconocido.<br /><br />Es una aventura eso de explorar más allá...<br /><br />
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    lau
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    22/06/2013 - 11:41am
    muy buen texto, sin pelos en la lengua, como debe ser. al pan pan, y al vino, vino.
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    Pazuzu
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    21/06/2013 - 9:20pm
    Chaval creo que has perdido el juicio. Soy un consumidor de porno y para nada me siento identificado con este texto. Unos de mis criterios de selección de vídeos es que no haya violencia ni situaciones de dominación de ningún tipo y si hay cariño mucho mejor. Primero hay que tener valores y después ser coherente con ellos y punto. Nunca he comprendido este relativismo moral que inunda el movimiento anarquista y comunista actualmente y eso que yo soy de izquierdas. Un saludo.