EL TEMA
Mallorca: la breve Volta de Contador

El 5 de febrero Contador se unió al pelotón para
comenzar la temporada en Mallorca. Al día
siguiente conoció la noticia de su sanción.

16/02/12 · 19:52
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Foto: Javier Gandul.

Palma de Mallorca, 5 de febrero
de 2012. Alberto Contador es
perseguido por fans, periodistas
y políticos. A Cadel Evans, ganador del Tour de Francia 2011, nadie le escucha ni le mira. Schleck
mantiene su eterna sonrisa sin
saber que unas horas después va
a ser el ganador de aquel Tour
de Francia de 2010. Aquellos segundos en que se le salió la cadena. Juanjo Cobo se siente como
el pobre que se cuela a un banquete. Comienza la Challenge.

Ya no se llama Volta, desde
hace unos años se llama
Challenge
. Como si un niño feo
que se llamará Andrés fuera a
volverse guapo al llamarle
Andrew. Tonterías de la globalización. Ya no hace sol en
Mallorca, ahora nieva y hasta
se cierran puertos. En Mallorca
comienza el año ciclista, aunque los nuevos amos intenten
que un pelotón sin público corra por los desiertos de Qatar
con el único ánimo de la arena.

Allí se presentan maillots.
Proyectos. Buenas intenciones.
El primer día es un ir y venir
por el paseo marítimo. Barcos
de lujo vigilan al pelotón a la
ida y el antiguo barrio de pescadores y los molinos del
Jonquet a la vuelta. Contrastes
puestos de frente a muy pocos
metros. Como los que separan
las ruedas de Alejandro
Valverde y Alberto Contador.

El que sale del desierto y el que
está a punto de entrar.

Mientras dan vueltas, cada uno
piensa en el año que empieza.
A modo de premonición Contador se pone a cabeza de pelotón durante la última vuelta.
Marca un ritmo feroz y se
desahoga porque intuye que
pueden ser las últimas pedaladas antes de su sanción.
Valverde permanece en segundo plano. Le pide tranquilidad a Contador. Sabe que este
puede ser su año.
Gilbert contra él. Los Países Bajos esperan
el duelo anunciado y que una
bolsa de sangre no nos permitió ver el año pasado. Contador
sufrirá la espera más que Valverde. Dos cabezas distintas.

El análisis, la programación, el
que todo cuadre. Por el otro lado la relajación, el no pensar. No
sólo en el ciclismo sufre menos
el que menos piensa. En la vida
pasa igual. El murciano cuenta
cómo disfrutó del entrenamiento con un pelotón de 150 personas que le esperaban en una
cafetería a diario.
No ponía ningún problema en que le siguieran. Los que pudieran, claro. El
ciclista de Pinto se lo tomará de
forma distinta. Seguirá su preparación casi monacal. Su control
de cada miligramo de grasa. Sus
entrenamientos en solitario.

Dos esperas

Igor Antón es feliz. Es lo que
siempre quiso ser. Ciclista.
Disfruta como nadie sobre la bici. Se entretiene leyendo historias sobre los mitos ciclistas. A
principio de temporada marca
con una “x” las etapas con las
que se puede hacer historia. Con
la que puede pasar a esos libros
que lee. El año pasado fue
Zoncolan y Bilbao. Por qué no la
subida a Arrate en la Vuelta.
Óscar Freire odia las grandes
vueltas. Si por él fuera sólo correría la Milán-San Remo y el
campeonato del mundo. El Tour
le aburre, pero este año quizás
su nuevo equipo ruso le obligue
a ir algunos días. Se despedirá
del ciclismo probablemente al
final de temporada.
Y se irá sin
el reconocimiento que nunca tuvo. El de ser probablemente el
ciclista más libre de todos.

El solomillo
ha muerto

Empieza la espera

Por JAVIER DE FRUTOS

Pinto, 7 de febrero de 2012.
Más de 200 personas, acreditadas y sin acreditar, escucharon en directo en el Hotel Las
Artes las explicaciones de
Alberto Contador. Por estar, estaba hasta DIAGONAL. Es probable que fuera la última rueda
de prensa del caso, así que quizá sea una buena ocasión para
despedirse en este recuadro del
solomillo de Irún, de la teoría
de la contaminación alimentaria que con tanta vehemencia había sostenido Contador

hasta entonces. Porque en la
rueda de prensa no hubo rastro de aquella carne que el corredor consumió en la famosa
cena del 20 de julio de 2010 y
en la que, según había sostenido la defensa de Contador,
se hallaba la única explicación razonable de que restos
ínfimos de clembuterol hubieran llegado a su organismo.

Casi al final, en el turno de
preguntas, un periodista le interrogó sobre el motivo por el
cual finalmente le habían sancionado: un suplemento alimenticio contaminado (una
barrita energética o algo similar). «Era otra posibilidad que
había, pero no creíamos que
iba a ser lo más importante»,
dijo el ciclista.

Así que murió el solomillo.
Lo enterró el propio Contador
al no citarlo en la rueda de
prensa. Se diría que murió para alivio de todos. Disfrutemos
entonces del ciclismo, el único
deporte en el que también corre la sospecha.
Y disfrutemos
de Contador a partir del 6 de
agosto, fecha en la que termina su sanción. Él no quiso olvidarse de quienes pasan horas
en las cunetas y días frente a la
televisión: «Con lo que disfruto
es con el recuerdo que se le
queda a la gente».

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Foto: Javier Gandul.
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