ESTROFAS
A Leonardo Lisandro Guarcax

Lisandro, las marimbas, las sonajas y las caracolas te están dando la
bienvenida a la dimensión de las abejas y las mariposas, grandes
abuelas y abuelos te acompañan y alumbran con ocotes el camino,
está sonando un tambor gigante y tu voz rebota en las cuatro esquinas
del universo.

24/09/10 · 11:00
Edición impresa

Lisandro, las marimbas, las sonajas y las caracolas te están dando la
bienvenida a la dimensión de las abejas y las mariposas, grandes
abuelas y abuelos te acompañan y alumbran con ocotes el camino,
está sonando un tambor gigante y tu voz rebota en las cuatro esquinas
del universo.

Gracias por tus palabras sabias, por tu legado artístico, por ser
amigo, guía y hermano, tu fortaleza y tus sueños siguen con nosotros,
en nuestros corazones están los recuerdos que vivimos como
semillas, es difícil entender la mala muerte, esa que deviene del
desequilibrio y la maldad, da rabia y da coraje, pues históricamente
han querido silenciar las voces generadoras de cambio de las formas
más atroces, el dolor corre por mi sangre, por nuestra sangre,
pero también la luz que deviene de tu espíritu, que ya es latido de
viento, sonido infinito, estrella, neblina, susurro de tiempo…


Las piedras fuimos marcadas con hierro candente

quemados nuestros ojos

vimos con la mirada volteada

agujeros negros

tragándonos en la infinidad

la muerte chineaba nuestra desgracia

su perro lamía nuestras heridas

escupiendo

nuestra conciencia lacerada

ya el sabor de la tierra no era el mismo

los frutos caían antes de madurar

a escondidas fuimos creciendo

gota a gota en lo profundo de las cuevas

así fue como nos envolvió el silencio

del gran comienzo.


JPG - 98.4 KB

Que mi corazón florezca cuando deje de bombear tinta roja,
que le salgan espinas pequeñas y flores amarillas, que lo pinten
con nij y le hagan dibujos de animales y pájaros bicéfalos.

Chtuxan ta b’a ri nuk’u’x are chi chutanab’a’ uk’aqik’ kaqa ja’, chel ta b’a uk’ixal q’ana
usi’j, chtz’aj ta b’a ruk’ nij chb’an ta b’a retz’eb’alil kuk’ awajib’ tz’ikin kakab’ kijolom.

Que mi corazón se deshaga en la tierra y crezca en un árbol
de pino, que mire por los ojos de un búho, que camine en las
patas de un coyote, que hable en el ladrido de un perro, que
sane en el cuarzo de las cuevas, que crezca en los cuernos de
un venado.

Chja’r ta b’a ri nuk’u’x pa ri ulew chk’iy ta b’a pa jun chaja che’, chka’y ta b’a pa
uwach jun tukur, chb’in ta chi uwi’ raqan jun utiw, chch’aw ta b’a chi upam ujayjatem
jun tz’i’, chkunataj ta b’a pa ri saqrab’ajil ri jul, chk’iy ta b’a pa ruk’a’ jun masat.

Que mis corazones sean amarrados con una serpiente de colores
para que no se confundan de dueño, para ponerles seña, para
volver a encontrarlos en el camino de aquí a otros mundos.

Chexim ta b’a ri wanima ruk’ jun xolo’pa kumatz are chi man ksach ta ri ajchoq’e,
kkoj retal, arechi kkariq chi jun mul qib’ pa jun chi k’olib’al.

Artículos relacionados:

- [Cuando el arte cuesta la vida->11880]
- [Una herencia para todos y todas->11881]
- [Tareas para los vivos->11882]

Tags relacionados: Número 133
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto