EL TEMA
La Vuelta a España regresa a 1978

La Vuelta Ciclista a España contará este año con dos finales de etapa
en Euskadi. Así que los aficionados, según sus preferencias, podrán
contemplar un conflicto identitario o un deporte en horas bajas.

26/01/11 · 8:00
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El Tour es una carrera que dura
tres semanas, recorre los Alpes
y los Pirineos y termina en los
Campos Elíseos. Ésos son sus
rasgos de identidad. La Vuelta a
España es menos previsible, pero
a lo largo de las tres últimas
décadas ha durado siempre tres
semanas y no ha puesto el pie en
Euskadi. Un rasgo, este último,
que desaparecerá en 2011. La
Vuelta de este año tendrá finales
de etapa en Bilbao y Vitoria-
Gasteiz, y recorrerá casi 300 kilómetros
por carreteras de la
Comunidad Autónoma Vasca.
En 1978, los cortes de carretera
y los conatos de manifestación
en las cunetas adquirieron
protagonismo al paso de la carrera
por Durango. Se tuvieron
que suspender los resultados de
una contrarreloj porque algunos
corredores fueron parados por
aficionados. Ni Bernard Hinault,
ganador de aquella Vuelta, ni el
pelotón ni los organizadores –el
diario El Correo Español, de
Bilbao– quedaron demasiado satisfechos
con la experiencia. En
fin, que además del consabido
sufrimiento del ciclista, aquello
de esquivar chinchetas, gritos y
algún tronco ardiendo parecía
un poco excesivo.
El Correo Español se despidió
de la organización en febrero de
1979 y con su marcha se diluyó
la impronta vasca de la carrera.
Tanto es así que los nuevos organizadores,
la empresa Unipublic,
decidieron a partir de entonces
no incluir a Euskadi entre
los destinos de la ronda. ¿Fue
una decisión excesiva? Ahora
muchos de los corredores de entonces
opinan que sí, que el
asunto no era para tanto.
Incluso algunos sugieren que tenía
que haber algo más. Aunque
quizás en ese “algo más” esté
contenida la televisión y la llegada
de la retransmisión en directo
de los finales de etapa.
Convertida la carrera en un espectáculo
audiovisual, los únicos
cortes que se admiten son
los de publicidad.

Mar de fondo

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Vuelta ciclista

En la presentación del recorrido
de 2011 celebrada el 12 de
enero en Alicante, el regreso a
las carreteras vascas fue el único
titular rescatable. A estas alturas,
un nuevo puerto asturiano
no puede ocultar el mar de
fondo del dopaje. El podio del
año pasado no está todavía claro
porque aún no se ha esclarecido
el positivo de Ezequiel
Mosquera, que fue segundo
por detrás de Nibali. Tampoco
se sabe si Alberto Contador,
suspendido de forma cautelar,
tomará la salida en Benidorm
el 20 de agosto.
Así las cosas, el retorno a
Euskadi es la noticia, el pequeño
argumento que alimenta las
reacciones. Con la particularidad
de que un asunto deportivo
adquiere rango de lugar común
sobre el que han de pronunciarse
los representantes políticos.
En la semana en que ETA añadió
tres nuevos adjetivos a su
tregua –“permanente, general y
verificable”–, algo había que decir
sobre la Vuelta a España.
“Antes no se habían dado las
circunstancias para que la
Vuelta pasara por nuestras carreteras.
Este año, sí”, resumió
Patxi Mutiloa, director de
Deportes del Gobierno vasco.
Para Jone Zamarbide, concejala
del PNV en el Ayuntamiento de
Vitoria-Gasteiz, la llegada de la
competición debería tener alguna
repercusión económica. De
modo que se mostró preocupada
ante el hecho de que la caravana
ciclista se traslade a
Madrid “una vez finalizada la
penúltima etapa sin que los equipos
pernocten en la ciudad que
ha acogido la meta”. Mientras, a
juicio de Antonio Basagoiti, presidente
del PP del País Vasco, es
“sin duda un gran paso hacia la
normalidad”.
Aunque las formaciones nacionalistas
vascas se opusieron
en su momento a favorecer el regreso
de la Vuelta a las carreteras
de Euskadi, lo cierto es que
tras el anuncio del recorrido definitivo
de 2011 las reacciones
en contra que han trascendido
han sido muy atenuadas.
El regreso de la selección española
sí plantea un conflicto
más enconado, pues viene a recordar
que la selección vasca no
cuenta con el reconocimiento
oficial para disputar competiciones
internacionales. Pero la
Vuelta está organizada por una
empresa privada, no plantea
confrontación alguna con la
Vuelta al País Vasco y uno de los
principales equipos en liza será
el Euskaltel. Si hasta en 2009 el
pelotón estuvo varios días en
Holanda...
Estas circunstancias han limitado,
de momento, el debate sobre
la idoneidad del regreso de
la carrera. Aunque las ascuas
permanecen encendidas. Joseba
Egibar, portavoz del PNV en la
cámara vasca, lo resumía así el
pasado verano: “La Vuelta quiere
demostrar que las tierras vascas
son el Reino de España”.
Es probable que las circunstancias
del próximo verano, el
cálculo y hasta la clasificación
general dicten hasta qué punto
se tensa la cuerda.

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