EL LABERINTO MARROQUÍ' DOCUMENTA EL COLONIALISMO ESPAÑOL
La verdad incómoda

De un tiempo a esta parte, varias iniciativas han
emprendido la necesaria labor de recuperar la memoria
histórica. Sin embargo, todavía quedan episodios que
permanecen en la sombra, como el colonialismo español
en Marruecos, que recupera ahora un nuevo documental.

06/03/08 · 0:00
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LÓGICA DE GUERRA. Para el director, lo ocurrido es “una historia redonda: pobres que iban a matar a pobres”.

El Laberinto Marroquí,
del joven cineasta
Julio Sánchez
Veiga, trata
sobre el colonialismo español
en Marruecos al comienzo
del siglo XX y la
posterior participación de
tropas marroquíes en la
Guerra Civil española. El
director se preocupa de reconstruir
la memoria histórica
de hechos que han
marcado la historia de España,
y siguen extendiendo
su sombra sobre las actuales
y no poco problemáticas
relaciones entre los dos países
(la reciente tensión con
Rabat desencadenada por
la visita de los Reyes a los
enclaves españoles en el
Norte de Marruecos lo ha
vuelto a poner claramente
en evidencia).
Con el auxilio de imágenes
de archivo y a través de
una mirada comprometida
con el tema, el director reconstruye
las catástrofes
bélicas de la guerra colonial
con Marruecos (1909-
1921), que se cobraron la
vida de miles de soldados
españoles y dividieron a la
sociedad española de aquel
entonces. Cuenta también
con los emotivos testimonios
de ex legionarios marroquíes,
que nos relatan
cómo, en 1936, de forma
despiadada y cruenta, el
ejército de África se convertía
en firme aliado del bando
franquista en contra de
los españoles que se habían
mantenido leales a las instituciones
republicanas.

El documental logra
mostrar lo absurdo y cruel
que es participar, como en
el caso de las tropas marroquíes,
en una guerra,
uniéndose a los que antes
habían sido sus grandes
enemigos, empleando las
mismas atrocidades y técnicas
de ‘limpieza’ sufridas
anteriormente.
En la película participan
también una historiadora
francesa y un historiador
español que hilan e interpretan
los relatos de los entrevistados.
Su punto de
vista occidental sobre el
proceso de apropiación colonial
y las relaciones entre
España y Marruecos, hace
que echemos en falta la
presencia de un punto de
vista árabe, que dé al tema
una perspectiva más completa
y nos impida caer en
un cierto paternalismo pro
marroquí. Quizás en esto
se encuentre la parte débil
del documental, que, sin
embargo, posee un interés
indiscutible.

Charlamos con el director
del documental sobre la
importancia de recuperar la
memoria de esta época de
la historia reciente.

DIAGONAL: ¿Qué importancia
tiene para ti el tema
de la memoria?

JULIO SÁNCHEZ VEIGA:
La película trata de algo de
lo que se habla poco: se homenajea
a nuestros propios
muertos, a los curas que
murieron en la Guerra
Civil, a la gente que fue
leal a la República. Pero no
se mencionan a nuestros
bisabuelos que tuvieron
que ir a Marruecos a una
guerra que fue la gestación
de la Guerra Civil; ni a los
marroquíes, absolutos ’parias’,
que vinieron aquí a
cumplir un papel para el
ejército franquista. El documental
trata de dar un
paso atrás en nuestra memoria
colectiva y en la de
ellos para recuperar lo que
fue su historia.

D.: ¿Cómo llegaste a este
tema?

J.S.V.: Nosotros habíamos
hecho una serie televisiva
sobre los presos del franquismo,
donde vimos que
los marroquíes eran unas
víctimas más del conflicto.
Me di cuenta que no se podía
contar sólo la historia
de los marroquíes que vinieron
a la Guerra Civil.
Había que contar también
la historia del colonialismo
español en Marruecos. Y a
medida que fui investigando
pensé que era necesario
un documental que abarcara
un periodo de tiempo
más amplio: desde el principio
del colonialismo español
hasta la Guerra Civil española.
Se trata de una historia
redonda: pobres que
iban a matar a pobres.
Primero los españoles contra
los marroquíes y luego
los marroquíes contra la
población española. Ellos
cumplieron un papel horrible,
eran asesinos y esto no
se oculta en el documental,
sino que se justifica con la
lógica de la guerra, que no
entiende de piedad ni perdón.
Eran gente muy miserable,
que consideraba la
guerra como trabajo, medio
de subsistencia, porque los
pocos ‘afortunados’ que estaban
en el ejército podían
vivir bien. En la Guerra
Civil Franco empezó a pagar
a todos aquellos marroquíes
que se enrolaban en
el ejército y para muchos
fue la única oportunidad de
conseguir una vida mejor.

D.: ¿Crees que todavía quedan
más aspectos por considerar?

J.S.V.: Sí. Y si se profundiza
en el análisis histórico,
se puede hacer una mejor
lectura del presente. Es importante
tener conciencia
de lo que pasó, para evitar
que vuelva a pasar.
Recuperar la memoria, sobre
todo en un país como
España que siempre ha sido
amnésico, es necesario.

D.: Del material de archivo
presente, hay muchos extractos
del Romancero marroquí...

J.S.V.: He querido insertar
también el Romancero marroquí
en cuanto documento
franquista relacionado con
el tema de la película. Hay un
contraste enorme entre el
lenguaje franquista utilizado
para presentar a los soldados
marroquíes que van a la guerra
“por mandato divino” y
los testimonios reales que
cuentan cómo fueron engañados
por el régimen. En
realidad, ellos fueron las
principales víctimas y, sobre
todo, los únicos que una vez
conseguida la victoria, ganada
la guerra, solo tuvieron la
derrota y fueron abandonados
a su suerte.

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