La filosofía poética de Hélène Cixous

Crítica literaria, filósofa,
dramaturga y feminista,
Hélène Cixous reflexiona
desde la diferencia sobre el
cuerpo y el significado.

18/10/06 · 1:00
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Aunque prácticamente
desconocida
en España,
Hélène Cixous es
un referente en los estudios
de género desde que fundara
el Centre d’Études Féminines
anejo a la Universidad
de Paris VIII. Con su feminismo
filosófico-poético aporta
al deconstruccionismo la
dosis de poesía necesaria
para hacer de éste una filosofía
comprometida también
con el cuerpo y el goce
femeninos.

Nació en Orán, Argelia, en
1937, hija de judíos refugiados,
lo que la situó en un
contexto socialmente marcado
por la diferencia y la
exclusión: ni formaba parte
de la elite francesa que tenía
ocupado el país, ni podía acceder
a la cultura indígena
árabe con la que se solidarizaba
y a la que admiraba.
Su llegada a París en los
años ‘60 supuso su colaboración
con el grupo de la revista
Tel Quel (junto a Barthes,
Kristeva y Foucault) y la creación
de la Révue Poétique
junto a Todorov y Genette.

Su trabajo con Lacan y el
acercamiento a la deconstrucción
derridiana le sirven
como práctica para construir
su propia escritura: es en ese
aspecto que ella y Derrida
trabajarán juntos, en la reflexión
acerca del lenguaje y
la escritura del pensamiento
europeo.

Hélène Cixous, como el
autor de De la Gramatología,
ve en el texto una libre configuración
de significantes incontrolables
para la conciencia
emisora. El mundo es en
sí mismo un texto al que hay
que liberar de la conciencia
que impone un significado
único a los múltiples significantes,
en este caso, acontecimientos.
Los acontecimientos
del nuevo orden mundial,
imprevisibles, inesperados,
son blanco perfecto del procedimiento
deconstructivista
de Cixous y de Derrida en
sus últimos años. Además de
en sentido teórico, Cixous
aborda el acontecimiento
desde la dramaturgia, con
una extensa lista de obras redactadas
para la compañía
de Ariane Mnouchkine,
Théâtre du Soleil, en las
cuales se enfrenta a sucesos
recientes desde
un enfoque político,
reflexivo y hasta catártico.
El deseo de (re)conocer al
Otro (la capacidad de otredad,
de permeabilidad) es lo
que Cixous relaciona con
esa mirada-tacto asumida
como eminentemente femenina.
Para ella ni ‘lo mujer’
ni ‘lo femenino’ son cualidades
necesariamente ligadas
a la anatomía. El deconstruccionismo
rechaza rotundamente
los binomios en los
que se ha basado la metafísica
occidental por entender
que éstos siempre se construyen
sobre un orden jerárquico
que perpetúa la dominación:
bien/mal, esencia/
existencia, cultura/naturaleza...

Cixous da un paso más
y redimensiona estas dicotomías
en torno a una general:
la que opone lo activo a lo
pasivo. En estos términos
coloca el binomio hombre
(activo, cultura, esencia) /
mujer (pasividad, naturaleza,
existencia). De esta jerarquía
nace la solidaridad entre
el logocentrismo y el falocentrismo
occidentales.

Cixous quiere acabar con las
oposiciones en beneficio de
la diferencia derridiana a través
de lo que ella llama escritura-
mujer, un imaginario
totalmente nuevo: “es decir,
el lugar de las identificaciones
de un yo que ya no esté
alienado a la imagen propuesta
por el masculino, sino
que, al contrario, invente
las formas de una mujer en
marcha”.

La obra de Cixous está poco
presente en los planes de
las editoriales españolas: de
la 50 obras que tiene publicadas
en Francia, sólo podemos
encontrar aquí su ensayo
sobre crítica literaria feminista
La risa de la Medusa,
en Anthropos; la antología
Deseo de escritura, en
Reverso; el seminario La lengua
por venir, recopilado en
Icaria; y la (llamémosla) novela
Las ensoñaciones de la
Mujer Salvaje, en la editorial
Horas y Horas.

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