La cruzada antirromántica

Una sospecha: ¿puede la crítica al amor romántico encajar con el sujeto emprendedor y sin vínculos que promueve el capitalismo?

20/06/13 · 7:45
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En los últimos tiempos, parece haberse desatado una cruzada que tiene como objetivo combatir todo lo que suene a amor romántico. Es una cruzada que atraviesa la literatura, la música, la creación artística y los medios de opinión. Impregna conversaciones cotidianas y poco a poco ha ido generando un extraño consenso que va más allá de las ideologías. Desde los continuadores de la revolución sexual hasta las élites de la nueva derecha liberal, todos parecen estar de acuerdo en que esto del amor romántico es un engaño, una trampa y un obstáculo. El pensamiento amoroso al que llamamos “romántico” produce insatisfacción porque lo promete todo Hombres y mujeres, ricos y precarios, artistas y científicos, de izquierdas y de derechas, se entrecruzan en un inquietante consenso que vendría a decirnos algo así como que 'vale ya', que lo dejemos estar, que ya no hace falta cargar con todo ese rollo del amor absoluto y para siempre. Mientras, más o menos todos continuamos teniendo vidas amorosas convencionales, aunque inestables, y vidas afectivas más bien pobres y miserables. El pensamiento amoroso al que llamamos “romántico” produce insatisfacción porque lo promete todo.

El pensamiento amoroso al que llamamos “romántico” produce insatisfacción porque lo promete todo: el todo que somos tú y yo, la pareja como centro organiza el todo de la vida afectiva, y ese amor, tú, como todo lo que me puede ocurrir. Ante esa promesa de un todo siempre insatisfecho, siempre frustrante, protestamos. Nos levantamos. Nos desarmamos y nos desnudamos para encontrar otros imaginarios que el del bodorrio de la cola blanca, la declaración de rodillas, las princesas Disney, los celos posesivos y la sonrisa estúpida por toda la eternidad. Yo también protesto. Yo también me arranco la cola del vestido para aprender, de nuevo, a amar.

El enamoramiento es un estado que altera el mapa de los posibles que organizan nuestras vidas Rechacemos todos los todos, sus frustraciones y sus peligros, pero no perdamos en ello la experiencia de lo incalculable que hay en el amor. El enamoramiento, en todas su tonalidades, tanto en las fogosas y vertiginosas como en las cálidas y pausadas, tiene algo de esto: es un valor que rompe todas las medidas. En este sentido sí es absoluto. Lo decía un antiquísimo trovador: tengo tanto amor en mi corazón, que todo a mi alrededor se desnaturaliza. Esto, en un mundo que ya no es una naturaleza sino que se nos ofrece como un menú de opciones, significa que el enamoramiento es un estado que altera el mapa de los posibles que organizan nuestras vidas. Interrupción, excepcionalidad e irreversibilidad: son las tres coordenadas de una dimensión de la existencia que no puede ser gestionada como un proyecto más, como una opción entre otras.

Porque nos expone al sentido de lo extraordinario, en el amor no hay expertos ni gestores que valgan, aunque los periódicos se llenen de nuevos sacerdotes cargados de cifras, estadísticas e índices hormonales que nos digan cómo y hasta cuándo podemos amar. Cada desamor apaga el mundo. Cada nuevo amor nos pone a cero. Cada enamoramiento es un nuevo desacato que, pase lo que pase, nos compromete para siempre. Por eso, como escribía Blanchot, la comunidad de los amantes (sea a dos o a muchos, añado yo) destruye la sociedad. Destruye los parámetros que nos hacen funcionar en sociedad. Antes, o en otros lugares, estos parámetros eran la autoridad del padre, las fronteras del linaje, la condición de género o los intereses patrimoniales. Cada desamor apaga el mundo. Cada nuevo amor nos pone a cero. Cada enamoramiento es un nuevo desacato Hoy, estos parámetros son, cada vez más, los intereses particulares y los proyectos personales de ese emprendedor calculador en que nos estamos convirtiendo cada uno de nosotros.

La crítica al cliché del amor romántico, tal como se está generalizando actualmente, corre el peligro de venirle muy bien a ese emprendedor que gestiona proyectos y afectos, y lo pone todo en el mismo plano de lo calculable. En el capitalismo íntimo y emocional que ya nos corre por la venas y nos hace latir el corazón, todo tiene que ser intercambiable, reciclable, reversible. Pero si hay algo que no es sustituible es un amor. Ni el más efímero. Ni el más imaginario. Cada amor es un valor absoluto y eso el capitalismo no lo puede gestionar. Me importa muy poco si a ese amor le tenemos que llamar romántico o no. La gran literatura amorosa, previa y posterior al romanticismo, ha sabido transmitir a lo largo de los siglos ese valor incalculable, no gestionable, de la experiencia amorosa: por eso siempre ha puesto o la imposibilidad o la muerte entre los verdaderos amantes. Ésa es la pista: contra todos los posibles, amar es un combate a muerte con la sociedad. O ella, o nosotros.

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comentarios

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    Maria
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    21/02/2014 - 8:06am
    Hay quién dice por ahí arriba (Elidae creo que se llama) que se nos olvidan muchas clases de amor... Estoy de acuerdo en que hay muchas clases de amor, pero me parece importante darnos cuenta de que TODO tipo de amor se ha "romantificado", empezando por el amor maternal. El amor romántico se vendé, especialmente para la mujer, como un amor abnegado, sin límites, en el que sacrificas todo y aguantas todo por ese amor. De este modo, dejamos toda nuestra vida por tener hijxs, por cuidar a enfermxs, por la pareja...  También la idea de la maternidad es romántica en sí misma: todo va a ser perfecto, vas a amar a tu hijo sobre todas las cosas, todo será maravilloso y con piruetas y nunca va a pasar nada malo, como en La Casa de la Pradera. Y creo que ya todos sabemos que no es así...  Ponerle un lazo a todo y llamarlo regalo, es una estrategia que se lleva usando mucho tiempo para perpetuar y consolidar una forma de vida que sólo beneficia a un sector de la propiedad.  Cuanta gente se ha parado verdaderamente a pensar si quería casarse por la iglesia, o casarse siquiera, o tener hijxs, o.... O tantas otras cosas que sólo hacemos "porque ya tocaba"?  En esta sociedad le han puesto un lícito rosa a todo, han mostrado la vida perfecta que cada quién debería tener, y te han hecho creer que no alcanzarla es sólo culpa tuya. y el amor parejas tico romántico, es el ejemplo más claro. 
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    21/02/2014 - 2:22am
    Me ha gustado mucho el artículo, pero yo soy de las que creo que el amor no es un absoluto, que puede despatriarcalizarse. Por un lado es una potente herramienta de control social, pero por otro, revoluciona la sociedad cuando rompe con los canones heterosexistas y monogámicos del romanticismo patriarcal. Yo creo que el amor no es un absoluto porque aunque es una utopía emocional individualista que se adapta perfectamente al capitalismo y al patriarcado, ya no es tan sagrado como era antes. Ahora sabemos que lo romántico es político, que la maternidad puede despatriarcalizarse, que el amor romántico también. Ya no hay nada misterioso: estamos ahí hablando de amor en los bares, en las asambleas, en las redes sociales. Y en ese camino, estamos acabando con los mitos, cuestionando las estructuras, revisando la carga ideológica, deconstruyendo&nbsp;creencias absurdas, y sobre todo, estamos viendo que el amor se puede construir desde nuevas estructuras, porque otras formas de quererse son posibles, porque n ingún amor es ilegal, y porque tenemos mucho trabajo que hacer para expandir el romanticismo y llevarlo a las calles. Que nos hace falta querernos, y mucho! Gracias por hablar del tema, Marina, y abrir el debate. Te invito a nuestro grupo en facebook donde nos juntamos a hablar de todo esto y a compartir artículos como el tuyo:&nbsp; <a href="https://www.facebook.com/groups/senyorasque.amor/">https://www.facebook.com/groups/senyorasque.amor/</a> Un abrazote Coral
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    Nope
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    27/06/2013 - 9:08pm
    Al final la izquierda nos va a instar a creer en Dios. Paradoja de paradojas.
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    Palmi
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    24/06/2013 - 5:44pm
    Muchas gracias por compartir con nosotros estas palabras, a mi personalmente me han dado mucho que pensar. Por mucho que lo intenten, hay cosas que no caben en sus cajas asépticas y bien cerraditas, con su precio y fecha de caducidad al dorso. Creo que el amor, en todas sus expresiones, es una de ellas. ^_^
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    Eliade
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    24/06/2013 - 5:05pm
    En mi opinión hay diversos tipos de amor. El centro de nuestra vida no es ni de lejos el amor parejil. Otros sectores y yo misma lo que estamos criticando es que se ponga el amor de pareja o romántico por encima de estos otros amores que son tan o más importantes. Se olvida muchas veces el amor de una madre a su hijo, el amor de hermanos o el de los amigos. Esas personas que cada día estuvieron allí y nos ayudaron y cuidaron antes que nadie.
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    24/06/2013 - 5:49am
    Fantástico. Agradezco que en estas épocas del reciclaje y lo desechable, alguien se haya tomado el tiempo de rescatar al amor.&nbsp;<br />Nos hemos vueltos demasiado modernos incluso para admitir abiertamente la magia y el absoluto que el amor representa.&nbsp;<br />Gracias de nuevo.&nbsp;<br />
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