ENTREVISTA CON FERMIN MUGURUZA
“En Jamaica la esclavitud ha pasado del látigo a las manos del FMI y la OMC”

Fermin Muguruza presenta estos días su nuevo
disco, ‘Euskal Herria Jamaika Clash’, para el que
se ha ido a grabar a Jamaica. Un choque de dos
culturas y dos formas de entender la música
que, en el fondo, parecen no ser tan diferentes.

12/10/06 · 20:13
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GRABAR EN JAMAICA. En la isla, Fermín Muguruza tuvo la oportunidad de trabajar
con músicos y leyendas vivas del reggae.

En Euskal Herria fraguó
su idea, y en
Jamaica la llevó a
cabo. El resultado:
Euskal Herria Jamaika Clash,
un disco salpicado por ritmos
jamaicanos y que supone
una culminación en su carrera,
ya que la oportunidad
de rodearse de músicos y leyendas
vivas del reggae no
se presenta muchas veces.
“La idea era grabar con músicos
de allí; Clive Hunt [el
productor] fue contactando
con músicos de Black Uhuru,
Steel Pulse, etc. Hemos tratado
con músicos de gran renombre
y que sin embargo
son muy humildes, como U
Roy, que sigue viviendo en el
gueto. Tiene dinero pero lo
comparte con la comunidad,
ahí ha nacido y ahí morirá.
Toots también sigue viviendo
allí; la gente valora mucho
a los artistas que, pese a
haber triunfado, siguen viviendo
en Jamaica. En principio
sólo teníamos pensado
contar con ellos dos, luego
apareció Luciano y se unió a
la grabación. También están
las I-Threes, su
colaboración surgió
de ellas mismas
y tuvimos
que darles clases
aceleradas de euskera”.

Cuando uno va a
grabar a estudios
como Tuff Gong o
Big Yard, y cuenta
con músicos de alto
nivel, lo normal es
pensar que no puede
salir un mal disco:
“Hoy en día no es así.
La música jamaicana
es tan compleja que
hay estudios en Europa
que incluso tienen
un sonido más jamaicano, en
el sentido estereotipado del
término, que los estudios de
allí, en los que el sonido de
los Skatalites se puede conseguir
fácilmente. Pero yo no
he ido a buscar solamente
eso, he ido a compartir con
ellos algo más”.

De dónde venimos...

La afición de Fermin por la
música jamaicana no es algo
nuevo, muestra de ello es la
versión en clave reggae de La
línea del frente que ya grabara
en los ‘80 con Kortatu. “Es
una manera de ir cerrando
círculos, de revisar la memoria
histórica para mirar hacia
el futuro. Yo sigo reivindicando
todo lo que he escrito hasta
ahora. Hace 20 años ya reivindicaba
esa idea de la rebeldía
musical del reggae fuera
del envoltorio comercial. Ese
contenido sigue ahí y es muy
importante. Discursos como
el de Bob Marley o Peter
Tosh, esa manera de reivindicar,
esa radicalidad del
reggae, está presente en ese
tema cuando menciono a
cuatro cantantes: A las tres
en la barricada (Bob Marley),
En la línea del frente (Eddie
Grant), Ten cuidado al pasar
a mi lado porque soy una cuchilla
andante (Peter Tosh) y
A las fuerzas de la victoria
(Linton Kwesi Johnson).
Menciono a estos cuatro y les
hago mi propio homenaje. Mi
idea era reivindicar el ‘de
aquí es de donde vengo’, y
también es una manera de
demostrar que no voy a
Jamaica por un capricho que
me ha entrado ahora, sino
que ya viene de lejos. En todos
los discos que he hecho
en mi vida ha habido referencias
al reggae en todas sus
vertientes: ska, ragga, drum’-
n’bass, jungle, etc.”

Es tal la inquietud del músico,
que volverse sólo con
un disco bajo el brazo sabía
a poco, por lo que también
ha realizado un documental.
“En él cuento toda mi
pasión por el reggae, por
qué voy a Jamaica, cómo se
gesta todo el proyecto, cuál
es la manera de grabar, cuál
es la situación del productor y demás. También se habla
de temas socio-políticos
como la relación que tuvo
Jamaica a finales de los ‘70
con Cuba, de cómo entra la
CIA y calienta el país. Además
se aborda la solidaridad
que se tiene con el euskera y
de lo que supone que cada
uno mantenga su identidad y
cante en su idioma. Hay mucha
información concentrada
en hora y media. Lo que perdíamos
en calidad, lo ganábamos
en inmediatez, es lo que
se podría llamar el punk pasado
a un documental, ya que
lo grabamos con cámaras de
guerrilla (como las llamamos
nosotros). En la ETB ya lo
han puesto, pero va a ser difícil
que en castellano lo pongan
en algún lado, son muchos
años y el nombre de
Fermin Muguruza pesa mucho.
Me motivaba mucho el
tema de hacer un documental,
pero reconozco que me ha
llegado a desbordar en algunos
momentos”.

Vascos y jamaicanos

Tanto la portada como el propio
título del disco muestran
claramente una idea de ‘choque’,
pero ¿hay paralelismos
entre ambas sociedades?
“Son distintas, obviamente,
pero hay cosas que son muy
importantes, como es el tema
de la música. Para la sociedad
vasca la música es uno
de los elementos más importantes,
que ayuda también a
sobrevivir, porque la tradición
oral va muy ligada a ella.
Tanto en los momentos alegres
como en los más duros y
terribles, la música es una
manera de acompañarte y el
analgésico que te hace ver
que se puede seguir celebrando
la vida a pesar de los
pesares. En Kingston hay
música las 24 horas del día.
El país vive una miseria terrible,
y sin embargo la música
es lo que les hace a ellos celebrar
la vida y a la vez denunciar
las injusticias. Es el elemento
curativo del reggae, es
una música que te sana de los
males y que te libera. En
Euskal Herria la música
siempre ha tenido mucha
presencia, y no sólo con el tema
de los cantautores. Además,
está el tema de la identidad,
algo que allí preocupa y
en todo momento se comenta.
Tenemos que saber de
dónde venimos y tenemos
que tener nuestra identidad
clara. El hecho de que nosotros
cantásemos en nuestro
idioma es algo que a ellos les
sorprendía. En todo momento
nos preguntaban por el
euskera, porque lo que ellos
conocían del País Vasco era
ETA y que queremos la independencia.
Tenían interés en
saber, como nosotros”.

Nuevo sello: Talka

El sello responsable de la
edición del trabajo ha sido
Talka, Fermin vuelve personalmente
a la autogestión
tras el fin de Metak. “No me
gusta ser tremendista por su
cierre; me quedo con el trabajo
realizado hasta ahora y
un catálogo muy interesante.
Hay que mirar hacia adelante.
Talka será el sello con el
que salgan mis trabajos, en
esta ocasión quiero que sólo
vaya asociado a ellos”. Desde
que comenzó con Negu Gorriak
su propia aventura discográfica
mediante Esan
Ozenki en el ‘91, Fermín ha
optado por registrar sus temas
y discos en la SGAE,
una opción para muchos discutible.
“Es la única forma
que me permite tener el control
absoluto sobre mis temas
y que estos no salgan,
por ejemplo, en un anuncio
de una multinacional. Es un
tema complejo, pero si ponemos
esto sobre la mesa, lo ponemos
todo, ¿no? Yo cuando
viajo lo hago con un pasaporte
español y cuando hago
la declaración de la renta estoy
pagando a la Guardia
Civil. Que podría ser mejor,
por supuesto. El sistema de
elección me parece de lo menos
democrático que hay, el
que más vende y genera más
dinero tiene más votos. Una
cosa que me molesta también
es su política de pago
del canon, para hacer un disco
como éste gasto cientos
de CD con grabaciones, y no
es normal que nos hagan pagar
más por nuestros instrumentos
de trabajo. Una lucha
que apoyo es la de algunos
bares en Euskal Herria
que piden que para cobrarles
se les dé una hoja de declaración
igual que las de los
grupos, en las que salga lo
que pinchan, porque se está
llevando el dinero Bisbal de
bares en los que solo se pone
música vasca y esos músicos
luego no ven un duro. La música
no está en peligro, lo que
está en peligro son las compañías.
Si no por qué, por
ejemplo en Euskadi, se abren
cada vez tiendas de discos
más grandes”.


INDEPENDENCIA

En el disco, Fermin aborda de
nuevo el tema de la independencia,
algo muy importante para él, y que
le ha costado ser vetado en
muchas ciudades. “Menciono el
año ‘62 porque es un año importante
para los vascos, no sólo por la
independencia de Jamaica, sino
también por la independencia de
Argelia, que es un país muy cercano
a nosotros. Es la guerra de liberación
argelina la que motiva la creación
de ETA, no sólo a nivel armado
sino también a nivel cultural. El sistema
de ETA es el mismo que el del
Frente de Liberación Argelino. De
hecho, toda la idea de las casbah
viene de ahí, el recuperar los cascos
viejos como zonas liberadas y
contar con ellos como zona amiga.
En el siglo XX, la independencia se
conseguía mediante la revolución o
las armas, pero en el siglo XXI la
independencia se conseguirá
mediante la autodeterminación y
con las urnas, que es lo que pasará
en el País Vasco”.

EL PRODUCTOR
_ En la actualidad Kingston ocupa
un relevante puesto en el desagradable
ranking de muertes
por arma de fuego. La situación
no es todo lo sencilla que podría
ser para los músicos que viajan
allí: «La figura del productor es
muy importante, ya que no sólo
se encarga del tema musical, se
ocupa de que la gente sepa que
estás con él. Cuando fueron los
Clash cometieron un error: llegaron
allí saltándose todos los
códigos que tienen y les asaltaron.
Luego hicieron Safe European
Home en la que hablan de
los sitios en los que tu color
blanco es una incitación al robo.
En Jamaica la esclavitud sigue,
solamente que ha pasado del
chasquido del látigo y de los
negreros en las plantaciones de
azúcar y de café a las manos del
FMI y de la OMC».

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