Las mujeres son las protagonistas
de Ladyfest, que llega este otoño
al Estado español. Reivindicación
política, celebración cultural
y autogestión.
El último fin de semana del mes de octubre se celebrará la primera edición en España de Ladyfest, un evento tan hedonista como reivindicativo que hermana feminismo, autogestión y punk. Los días 28 y 29 Madrid acogerá una iniciativa nacida hace un lustro con la intención de ser altavoz de propuestas musicales habitualmente ninguneadas y el deseo expreso de servir de marco para el intercambio de experiencias artísticas enfrentadas al orden patriarcal.
Hasta entonces, el grupo
promotor invierte tiempo y
energía en la organización de
fiestas con un triple objetivo:
recaudar fondos, dar a conocer
el proyecto y disfrutar,
que también se trata de eso.
Al habla con Ladyfest Spain.
DIAGONAL: ¿Cómo surge la
idea de organizar Ladyfest en
el Estado español?
LADYFEST SPAIN: A partir
de la lista de correo del fanzine
Fempunk nos unimos un
grupo de personas de distintas
partes del Estado. Conocíamos
este proyecto de pasadas
ediciones organizadas
tanto en Europa como en
Estados Unidos. La mayoría
de nosotras estábamos vinculadas
al movimiento Riot
Grrrl de alguna u otra manera.
Nos parecía una buena
idea organizar un Ladyfest
en nuestro país como una
forma de activismo. Nunca se
ha celebrado ninguno aquí y
creemos que es necesario,
que ha llegado el momento.
D.: ¿Qué respuesta ha obtenido
la iniciativa hasta el momento?
L.S.: De momento, la respuesta
es positiva. Hay mucha
respuesta internacional,
de gente que ha participado
en otros Ladyfests en Europa
y en Estados Unidos, Canadá,
etc. y también de gente
de aquí que por diversas circunstancias
ha colaborado
en Ladyfests de otros países.
Creemos que todavía existe
mucho desconocimiento sobre
la idea de Ladyfest en
España y uno de nuestros primeros
objetivos va a ser difundirla;
además, hay un sentimiento
muy solidario con el
proyecto por parte de quienes
ya lo conocen.
D.: ¿Se puede entender
Ladyfest como una reivindicación
del papel de la mujer
como sujeto activo en la cultura,
el arte y, por lo tanto,
en la vida o se trata más de
una celebración por la existencia
de música creada por
mujeres? Es decir, ¿prima el
carácter político o el aspecto
lúdico?
L.S.: La base del Ladyfest es
una reivindicación política,
pero la forma de reivindicarlo
es una celebración vinculada
a las manifestaciones
culturales de mujeres, encuadradas
en la cultura de la
autogestión, el DIY (Do It
Yourself, hazlo tú misma) y
la escena underground. Pero
lo lúdico no está reñido con
lo político. Además, Ladyfest
es un festival cuyo contenido
no es solamente musical,
sino que también se llevarán
a cabo muestras de distintas
disciplinas artísticas, talleres
enfocados a la participación
activa de las mujeres, y
charlas que abran un campo
de debate y de reflexión feminista.
D.: ¿Es Ladyfest una iniciativa
para animar o incitar a las
mujeres más jóvenes a vencer
prejuicios y formar grupos
o se enfoca más como
punto de encuentro?
L.S.: Ambas cosas. Nos gustaría
que, a partir del
Ladyfest, mujeres jóvenes y
no tan jóvenes venciesen
prejuicios y barreras sociales,
y se sintieran respaldadas
al ver que hay una cultura
de las mujeres, aparte
del ámbito institucional. Es
un punto de encuentro para
crear comunidad.
D.: ¿Se intentan conciliar
dos realidades tan aparentemente
alejadas como pueden
ser el mundo del rock
(o del punk) y el activismo
feminista?
L.S.: Tomamos del punk la
esencia underground y la filosofía
DIY que se concilia
con el activismo feminista,
que, en realidad, es la idea
que comenzaron a desarrollar
con el movimiento Riot
Grrrl, donde tiene sus raíces
el Ladyfest. El mundo del
rock como ‘star system’ se
aleja mucho de la idea original
del rock como movimiento
anti-sistema. El movimiento
feminista comparte fundamentos
teóricos y formas de
actuación con el punk.
Además, el proyecto original
de Ladyfest nace en la escena
punk.
D.: ¿Cómo contestáis a quienes
acusan de sexista a una
iniciativa como Ladyfest?
L.S.: ¡Qué chorrada! Es un
festival sin ánimo de lucro
para visibilizar el papel activo
de la mujer en la cultura
porque pensamos que este
papel ha quedado solapado a
lo largo de la historia. Eso no
quita ni es contrario para que
incluso dentro de la organización
contemos con la participación
de chicos que comparten
nuestro punto de vista.
Además, el Ladyfest está
abierto a un público también
masculino, y la participación
artística masculina no está
excluida, mientras que comparta
protagonismo con las
mujeres.
D.: ¿Cuál es el perfil de los
grupos que os gustaría que
formaran parte del cartel de
Ladyfest Spain?
L.S.: Lo que principalmente
buscamos en los grupos que
participen en el Ladyfest es que las mujeres tengan un
papel activo y protagonista
en la parte creativa, además
de que se identifiquen con la
filosofía DIY. Grupos como
Bratmobile, The Gossip,
Hello Cuca, Sleater Kinney,
Electrelane, por nombrar
sólo unos pocos que han
participado en otros Ladyfests,
encarnan este perfil.
Antes, el día 16 de septiembre,
tiene lugar en la sala
Barbarella Pop Club de Madrid
un concierto benéfico
para recaudar fondos, con las
actuaciones de Nacho Vegas,
Garzón y Cohetes.
RECOGER EL TESTIGO
Ladyfest tiene sus raíces en el movimiento Riot Grrrl de principios de los '90, que trataba de acabar con la decepcionante imagen estereotipada de la mujer en el mundo del espectáculo y los medios de comunicación: la mujer sumisa ante el hombre, la mujer florero desempeñando roles que no superaban el ámbito de lo sexual, la mujer invisible en el mundo del arte de la antigüedad y reprimida en la actualidad. La mujer ahogada tenía los días contados, la gota que colmó el vaso había caído y así aparecieron bandas como Bikini Kill o Bratmobile que sin pelos en la lengua gritaron en contra de la opresión y el sexismo dando lugar al nacimiento de una comunidad feminista underground y a una tercera ola del feminismo.
En el verano de 2000, un grupo de mujeres de Olympia (Washington) organizaron un festival de una semana de duración para conmemorar el movimiento Riot Grrl. En él hubo actuaciones musicales, performances y talleres que congregaron a unas 2000 personas de todas partes del mundo, lo llamaron Ladyfest y al año siguiente otras ciudades como San Francisco, Atlanta, Los Ángeles, y Londres ya celebraban sus Ladyfest respectivos. Más tarde se unieron Glasgow, Bloomington, Indiana, Chicago y Nueva York y cada festival reflejaba las características autóctonas de cada comunidad. Esta lista ha seguido creciendo y, por fin, Madrid va a ser la primera ciudad española que celebrará un Ladyfest.
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