El cómic ‘Sueños sin noche’ es un
proyecto atípico que recoge historias
guionizadas por la nueva hornada
de escritores de género fantástico.
Hablan los ‘culpables’.

- DIBUJANTES Y ESCRITORES de género fantástico se unieron en este libro.
La Semana Negra de
Gijón, uno de los
grandes eventos en
la península en torno
a la narrativa, asume de
hecho que el cómic, la novela
negra, la novela fantástica
y la ciencia ficción son los
formatos narrativos ‘populares’.
Dando por buena esa
concepción, aprovechamos
para abordar el cruce entre
esos formatos, ideado por
Diábolo Ediciones, una joven
editorial de género negro
y de terror.
DIAGONAL: ¿Como surgió
el proyecto de Sueños sin noche?
FELIDEUS: Llevo dibujando
y guionizando cómics toda
la vida, pero como amateur
y sin plantearme darles
una salida, como una buena
forma de trabajar el dibujo y
la narración gráfica. El problema
es que varío mucho de
estilo y a la hora de afrontar
un trabajo largo en solitario
me encontraba con muchas
dudas, así que se me ocurrió
que un álbum de historias
cortas podía ser ideal para
experimentar y mejorar mi
técnica. Y, ¿qué mejor manera
de variar el estilo que
emplear guiones de otros
autores? Que esos otros autores
fueran escritores de género
y no guionistas fue algo
que se me ocurrió porque
también soy aficionado a la
literatura de género. Por otro
lado, el hecho de que para todos
los autores implicados
fuera nuestra primera incursión
en el mundo del cómic
suponía un reto añadido, y
eso me obligaba a revisar
mucho los guiones.
D.: ¿Qué dificultades encontrasteis
los escritores?
DAVID JASSO: Un guión de
cómic es mucho más complicado
que escribir un relato.
El componente visual es
vital y hay que descomponer
la acción en cada una de las
viñetas intentando que posean
su propio ritmo y significado.
Hay que pensar en el
concepto ‘página’ y procurar
que la acción fluya. Los diálogos
tienen mucho más peso
y el guión final está más
cerca de una obra de teatro
que de una novela. La experiencia
resultó muy dura,
cuando escribo narrativa el
texto suele fluir y el ritmo
surge sobre la marcha, sin
embargo a la hora de guionizar
hay que planificar de forma
estricta y seleccionar los
‘fotogramas’ fundamentales.
JOSÉ ANTONIO COTRINA:
No he encontrado demasiadas
dificultades a la
hora de cambiar de medio.
Imagino que me habrá ayudado
el llevar años leyendo
cómics con bastante asiduidad;
quieras o no, algo se
aprende. Me he sentido extrañamente
cómodo para ser
mi primer guión. Me costó
dar con la historia adecuada,
relatos que pueden funcionar
bien en prosa pueden
naufragar al vertirse en cómic.
He intentado que la historia
fuera lo más visual posible,
con imágenes potentes
aunque sin descuidar, por
supuesto, los textos.
Mª ISABEL RODRÍGUEZ:
En mi caso fue más sencillo,
tras enviar a los ilustradores
la sinopsis narrativa de lo
que sería el guión me propusieron
realizar una historia
en la que sólo hubiera una
viñeta por página. No tuve
que pelearme para conseguir
un ritmo equilibrado,
Jezabel supo plasmar la ambientación
seleccionando
unos momentos concretos
de la historia para dibujarlos.
Los posibles diálogos
también se suprimieron.
JUAN ANTONIO FERNÁNDEZ
MADRIGAL: No he leído
intensivamente cómic,
pero era aficionado en mi juventud
a Metal Hurlant, Cimoc,
1984... y para el guión
aproveché para leer más cómics
de ciencia ficción y terror.
No sólo escribí el guión,
sino que diseñé el esquema
básico de las viñetas; no era
capaz de empezar a escribir
nada sin tener una imagen
de cómo quedaría el dibujo,
al menos de su distribución.
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