¿Qué es la muerte, mamá?



Ana, ¿qué es la muerte?

- ¿Qué dices? ¿por
qué me preguntas
eso ahora?

20/10/06 · 19:06
Edición impresa



Ana, ¿qué es la muerte?

- ¿Qué dices? ¿por
qué me preguntas
eso ahora?

- Porque no lo sé. Se ha muerto
el perro de Rafita y no lo entiendo.
¿Qué es?

- No te lo puedo explicar, es
difícil para un niño de tu edad.
Cuando seas una persona mayor
comprenderás lo que te
digo.

- Pero dime por qué se ha
muerto el perro de Rafita.
¿Dónde está? Desde que se
murió no lo he vuelto a ver.
Me quieres decir qué le ha pasao.
(Dice el niño gritando a
la hermana y se pone a llorar).

- Vale. No llores más. Lo que
ocurre es que no encuentro el
modo de explicártelo. Mejor
te doy un cuento. (Así lo hizo
Ana, pensando que era una
buena manera de ayudar a su
hermano pequeño).
El niño terminó de leer el
cuento que le habían dejado y
decenas de preguntas asomaban
por su pequeña cabeza.
De repente sintió, por primera
vez en su vida, la sensación
de agobio, de ahogo, y tuvo
que salir corriendo. El muchacho
desconocía el número de
veces que iba a sentirse de ese
modo a lo largo de su vida, ya
no sólo por la lectura de alguna
historia que cayese en sus
manos, sino por la dureza de
la realidad.

- Mamá, ¿qué es la muerte?

- Cómete la comida.

- Mamá, no me estás escuchando.

- ¿Qué quieres ahora?

- Que he leído en un sitio una
cosa de la muerte y no entiendo
qué es. Dime qué es.

- Bueno, pues, la muerte... es
cuando si has sido bueno vas
al cielo con Dios y cuando has
sido malo al infierno. Así que
cómete la comida si no quieres
ir al infierno. Vamos.
El niño se comió todo por si
su madre tenía razón, él prefería
estar en el cielo con las nubes
más que en el infierno. De
todos modos, no le convencía
la historia que le había contado
su madre, por lo que decidió
preguntar a su padre.

- Papá.

- Qué.

- Deja el ordenador que tengo
que hacerte una pregunta
muy difícil.

- Para tu padre no hay preguntas
difíciles. ¿Nunca te
han dicho en el cole que los
padres lo saben todo?

- No.

- Pues voy a tener que ir a hablar
con tu profesora el lunes.

- Pero si nunca vas.

- Alguna vez tendría que ser
la primera. Bueno, que tengo
muchas cosas que hacer, qué
quieres saber. Si es sobre sexo,
todavía no te lo puedo explicar
porque eres demasiado
joven. Haz la siguiente pregunta.

- ¿Qué es el sexo?

- Te he dicho que no lo preguntes.
¿Quieres saber algo
más?

- Sí. ¿Qué es la muerte, papá?

- Muy fácil hijo. Y tanto embrollo
para eso. Siéntate a mi
lado y te lo explico en un momento.

- Vale.

- La muerte es un proceso vital,
mejor dicho, no-vital. Por
que la muerte es cuando se
acaba la vida.

- Ahhhhhh, y por qué.

- Porque como naces mueres,
y ya está. El cuerpo se pudre
y estás en el cementerio, es el
final de la vida, y le ocurre a
todo ser vivo. Pero yo te recomiendo
la incineración.

- ¿Qué es eso?

- Que te quemen una vez que
te mueres.

- Eso duele mucho, porque
una vez me quemé el dedo y
me dolía.

- Tonto. No ves que cuando te
mueres no sientes nada. No
estás, no existes. Estos niños.
A jugar a la calle, que ya te ha
explicado tu padre lo que es
la muerte.
Al niño no le gustó nada la
versión de su padre. Fue a
buscar a su mejor amigo para
comprobar qué sabía él sobre
el tema.

- ¿Bajas Juan?

- Ahora, espera, que mi madre
me está haciendo el bocata.

- Vale.

- Se me ha olvidado llevarme
la merienda, con esto de la
muerte se me olvida todo.
Hola Juan.

- Hola. Vamos al parque.

- Tengo que hacerte una pregunta.

- Ataca.

- ¿Tú sabes qué es la muerte?

- No lo sé muy bien. Mi hermano
mayor dice que él cree
que es como cuando le pusieron
la anestesia. Pero no me
lo ha explicado bien. Porque
como soy el pequeño no me
cuentan las cosas, soy el más
mierdero de la casa y nadie
me dice la verdad nunca. Tío
ya sabes cómo son los padres
y los hermanos, pasan de los
hermanos pequeños.

- Mi madre me ha dicho que
es cuando vas al cielo o al infierno,
mi padre que te queman
es decir que debe ser
más o menos como el infierno.

- Eso lo piensa porque se ha
portado mal, al menos es lo
que me dicen mis padres: ¡como
te portes mal cuando
mueras vas a ir al infierno!
Pero, sabes lo que me parece
a mí, que los padres no tienen
ni idea de lo que es realmente
la muerte y se inventan historias
para que nos callemos y
les dejemos en paz.

- Yo también creo eso, porque
cada uno me cuenta una cosa
distinta. Lo mismo tu hermano
tiene razón con lo de la
anestesia.

- No sé, él tampoco lo tenía
muy claro. Tío ¿por qué no le
preguntas a tu hermana mayor,
que estudia mucho y a lo
mejor lo ha leído en algún libro?

- Vale.

Se fueron a jugar un rato al
parque y al caer la noche volvió
a casa con la esperanza
de que su hermana mayor le
diese la respuesta. Después
de cenar se acercó a su hermana
y le dijo:

- Oye, tú que eres tan lista.
¿Qué es la muerte?

- Ven. Mira por la ventana.
¿Qué ves?

- Estrellas.

- Pues yo no sé qué es la muerte,
pero estoy casi segura de
que allí está la respuesta.

- ¿En el cielo?

- Eso es. Cuando tengas alguna
pregunta que no sepas
contestar pregunta a las estrellas
lo más alto que puedas.
Si consigues que oigan tu pregunta
ellas te responderán.

- Gracias.

- Buenas noches.

- Buenas noches.

El niño se quedó más tranquilo
porque ahora sabía a
quién podía preguntar, salió
al balcón de su casa y gritó
fuertemente a las estrellas.

- Estrellitas, por favorrrrr.
Decidme qué es la muerte.
Gritó todo lo alto que pudo,
se subió al borde de la barandilla,
gritó más y más. Gritó
con tanta fuerza que su cuerpo
tambaleaba al son de cada
grito. La barandilla cedía
y cedía...

- Estrellitas qué es la muerteeeeeeeeee.
Se produjo un gran silencio,
el niño no volvió a gritar y fue
en ese instante cuando consiguió
hablar con las estrellas,
como su hermana le había dicho.
El niño terminó de leer el
cuento que le habían dejado
y decenas de preguntas asomaban
por su pequeña cabeza.
De repente sintió, por primera
vez en su vida, la sensación
de agobio, de ahogo, y
tuvo que salir corriendo. El
muchacho desconocía el número
de veces que iba a sentirse
de ese modo a lo largo
de su vida, ya no sólo por la
lectura de alguna historia
que cayese en sus manos, sino
por la dureza de la realidad.

- Mamá, ¿qué es la muerte?

- Cómete la comida.

Imprimir Imprimir
Versión PDF PDF
Enviar por e-mail Enviar
Corregir
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador