MÚSICA
Educar para la revolución

Tiken Jah Fakoly es una de las voces autorizadas del reggae de África, cuyo mensaje panafricanista y delator de los explotadores tiene gran calado entre la población del continente.

13/01/12 · 8:33
Edición impresa

En un momento crucial para su
país, con el expresidente
Laurent Gbagbo siendo juzgado
en la Corte Penal Internacional
por crímenes de guerra y delitos
de lesa humanidad, el guerrillero
del reggae marfileño, Tiken
Jah Fakoly, tiene claro de qué lado
se posiciona: el de la construcción
de una sociedad sobre
pilares firmes. “El hecho de que
se encuentre en prisión es bueno
para nuestra justicia. Así los
restantes presidentes de África
podráncomprobarque simatan,
irán almenos un día a prisión. Si
ven que no son dioses, tendrán
más cuidado de la gente”.

No obstante, Gbagbo fue, durante
su mandato, uno de los
principales responsables en divulgar
el concepto de “ivorité”,
que Tiken rechaza de plano.
“Este concepto divide a nuestro
país y lo incendia.Mi nación fue
construida entre todos: gente de
Mali, Guinea, Burkina Faso,
Beni, Togo…la gente vino de diversas
partes para ayudarnos a
construir nuestra nación.
Cuando los políticos comenzaron
a hablar acerca de este concepto,
mi nación comenzó a tener
problemas”. A esta concepción
excluyente de la nación,
Tiken contrapone el panafricanismo
defendido por próceres
como Marcus Garvey o el ex
presidente de Ghana, Kwame
Nkrumah: la unión de los diversos
pueblos africanos bajo el paraguas
de unmismo Estado que
los integre a todos respetando
su diversidad y acervo cultural.
“La unidad de África es la única
solución para el desarrollo de este
continente. Desde un punto
de vista económico, África es
uno de los continentes más ricos.
Todos los continentes necesitan
a África porque tenemos
todo el campo que los países occidentales
precisan para mantener
su desarrollo. Así que si estamos
unidos, seremos fuertes
en esta batalla”.

La clave para despertar
es lo que en ‘African
Revolution’ llama “la
revolución inteligente”,
esto es, la educación

Probablemente el Estado que
más se ha encargado de exprimir
África para su propio desarrollo
es Francia a través de la
‘françafrique’. Concepto que ha
servido para caracterizar ese neocolonialismoque el economista
François-Xavier Verschave describió
como “la criminalidad encubierta
de las altas esferas económica
y política francesa, donde
una suerte de República subterránea
se oculta a nuestra vista”
y que sirvió para titular el
trabajo que Tiken editó en 2002.
Preguntado sobre qué precisa el
pueblo africano para sobreponerse
a esta situación que depreda
sus recursos naturales, el
marfileño responde: “Necesitamos
despertar y comprender
eso, porque África es una gran
paradoja. África es uno de los
continentes más ricos del mundo
y los africanos son de la gente
más pobre en el mundo. No
es normal ser rico y pobre”.
Tikenes consciente, además,del
hándicap que supone el pasado
reciente al que ha estado sometido su pueblo: “Venimos de la
esclavitud y la colonización y
nacimos como nación en 1960,
por lo que en la actualidad sólo
llevamos 50 años como nación.
Estamos escribiendo nuestra
historia”.

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Fernando Fernández Hevia

La revolución inteligente

La clave para hacer despertar a
sus vecinos es lo que en su último
trabajo, African Revolution
(2010), define como la revolución
inteligente: la educación.
“Hemos edificado una escuela
en Costa de Marfil, una en
Burkina Faso, una enMali y estamos
tratando de construir
otramás enmi país debido a su
situación. La llamaremos
Reconsideration School y en
marzo daré un gran concierto
en Génova para construir una
escuela en Guinea Conakry.
Esto es lo que mi música hace
para ayudar a alfabetizarmi país,
porque sé que la educación
cambiará África”. La culturización
de un pueblo, elmarfileño,
cuya tasa de analfabetismo alcanza
el 50%, será clave en el
devenir de África. “Estoy seguro,
porque la gente de Babilonia
debe saber que si somos inteligentes,
si estamos preparados
para hablar con ellos... si algún
día la mayoría de los africanos
saben leer y escribir, cambiará
el destino de esta nación. Estoy
convencido. Ése es el motivo
por el que construyo escuelas:
paramostrar el camino de la escuela
a los jóvenes, para decirles:
“Ve al colegio, así estudiarás
y comprenderás lo que ocurre
en elmundo, en el país”.

Musulmán por tradición familiar,
considera que las religiones
monoteístas han supuesto
para su continente un
elemento más de disputa y
desunión. “Antes de que todas
estas religiones vinieran a
África, teníamos nuestra religión
y nuestra primera religión
era africana, porque el
Islamo el cristianismo dividen.
Debemos ser cautelosos con
todo lo que divide nuestra nación.
Pienso que lo que la gente
debe hacer en mi país o en
el resto de África es situarse
por encima de la religión”.

Precisamente porque sus
canciones sirven como forma
de condena y denuncia de la
corrupción, la colonización o
la explotación, Tiken es consciente
de que pone su vida al
servicio de una causa noble por
la que merece la pena apostar.
“Si he de morir por ello, estoy
preparado. Sería una buena razón
por la que hacerlo, pues
uso mi voz para un buen fin:
para África. Esta gente sufre
mucho: hemos sufrido la esclavitud,
una gran colonización y
hoy estamos nuevamente bajo
la colonización, porque los gobiernos
occidentales controlan
nuestras riquezas”.

De ascendencia griot (una historia familiar)

«Había un gran guerrero cuyo nombre era Samory Touré. Cuando vino a mi
aldea, quiso llevarse a toda la población a la guerra. El nombre de la mujer
de mi abuelo, Massona, era el mismo que el de la madre del gran guerrero. Y
cuando se marchaba con toda la población, dijo 'bueno, me marcho con
todos, pero me gustaría que una familia se quedara y cuidara de la aldea.
Esta familia debe ser la de la mujer cuyo nombre sea el mismo que el de mi
madre'. Así fue como mi familia se quedó en la aldea», explica Tiken Jah
Fakoly. «Y cuando la población se estaba marchando con el gran guerrero,
vinieron para entregarnos a los animales (búfalos, cabras, pollos) y nos dijeron:
'tenéis que cuidar de ellos y cuando volvamos, nos lo llevamos'. Mi abuelo
quiso guardar todo aquello que le entregaron antes de marcharse. Y consiguió
que en su familia alguna gente tocara la percusión, otros cantaran, otros
bailaran para avisar de que se llevaran a los animales que le habían entregado.
Así es como los griots entraron en mi familia».

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comentarios

1

  • |
    anónima
    |
    30/06/2012 - 2:24pm
    <p class="spip">Aqui podeis leer el testimonio de un burkinabe que emigró a Costa de Marfil.</p> <p class="spip">http://wopelanda.blogspot.com.es/2011/07/migracion-migration.html</p>
  • Fernando Fernández Hevia
    Fernando Fernández Hevia
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