ENTREVISTA CON EVARISTO (EX LA POLLA), AHORA EN GATILLAZO
“Cuando vea que pegando salticos me canso, me sentaré tranquilico y fuera”

La Polla ha sido referente del rock vasco. Banda sonora original de varias generaciones dentro
y fuera de Euskadi. Buque insignia de gentes que quisieron sacar los pies de las alforjas,
asaltar los cielos, vivir al límite o simplemente vacilar. Desapareció sin el menor aviso, cuando
ya casi nadie cuestionaba su derecho a perpetuar la aventura. Evaristo Páramo, ‘Evas’, su voz
cantante, su antimaestro de ceremonias, inicia una nueva singladura.

08/07/06 · 21:41
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// GATILLAZO

Cuando la polla falla:
gatillazo”. La receta
de este Arguiñano
macarrónico
adereza letras cáusticas, venenosas,
vacilonas, irónicas
y cínicas en platos punk-rock
de dos minutos. Gatillazo,
nueva banda, nuevo disco.
La misma vieja receta de
siempre. Algún prohombre
del rock vasco dijo de bandas
como La Polla o Barricada
que “no innovaban”.
Cierto, pero el plato se lo
zampan de un bocado chavales
que son y sienten lo
mismo que los ahora doctor
honoris causa del rock vasco
cuando éstos apenas se
afeitaban.

Evaristo es una excepción
en el mundo. En el mundo
musical y en el de debajo de
los pies. Lleva al límite su
derecho a equivocarse. Sabe
callar aunque hable por los
codos. “Sigo por dinero”, dice,
pero no cierra puertas a
tocar sin caché, si la causa
lo merece y aun sabiendo
que muchos organizadores
les han tangado pasta a espuertas.

Nadar por las aguas de la
industria y ser punk no es
nada fácil. Imposible, dirían
los que no saben que de la
contradicción nace la vida.
De su pluma ácida y malintencionada,
poco que decir.
Observador y crítico, ha
repartido andanadas de certeras
patadas, tan solo juntando
palabras y berreándolas
sobre las tablas.
Un placer hablar con esta
‘rubia torrencial’, con este
‘completo geranio’, con este
‘torpedo’ llamado Evaristo
Páramo.

DIAGONAL: ¿En qué ha quedado
el punk después de 25
años entre nosotros? ¿Oficio,
industria, nostalgia, arqueología
para programas de
ETB?

EVARISTO: Supongo que
se ha quedado en un nombre.
En mi caso, como decían
en Gara que yo había dicho:
“ha quedado un poso
positivo”. En lo que a mí respecta
ya me he comercializado
bastante. Un poco de
más para mi gusto, pero
bueno. En este disco nos
han pagado una mierda y en
las tiendas se vende a 16 euros.
Seguramente en el siguiente
nos replantearemos
la historia.

D.: Se ha dicho de ti que eras
yonqui, que eras de la Mesa
Nacional de HB. ¿Cuál es la
mayor tontería que han tenido
que escuchar tus orejas?

E.: Una vez llegó el rumor a
Argentina de que yo había
desaparecido en el monte. Lo
de HB fue que en un momento
creí que tenía que salir en
la foto con EH y me puse al
lado de Muguruza, que era el
único que conocía. Luego en
un festi en Utrera me preguntaban
sobre esto. Mi respuesta
fue que tengo 38 años y hago
lo que quiero. Lo de las
drogas es parte del mito de
Jaimito. En toda mi vida me
habré metido 10 chutes y se
me quitaron las ganas con la
hepatitis B, así que empecé
con la macrobiótica y las verduras.
Ahora también paso
de eso.

D.: TV, entrevistas, promoción.
Estáis desconocidos...

E.: Hay algunos que nos
caen de culo y esto les va a
joder mogollón. A La Polla
nos habían propuesto salir
en ETB pero nosotros queríamos
directo y no play
back. Al final tocamos cuatro
temas como Gatillazo
en directo y me puse una
camiseta que decía “la democracia
tortura” pero no
se vio bien con el palito del
micro.

D.: Tenemos que hablar del
fin de La Polla. Murió
Fernando, superásteis el
golpe, os vimos en Oñati tocando
en plena forma y de
repente... En La Polla siempre
habíais tenido discusiones
subidas de tono. ¿Por
qué esta vez no se apaciguó
el tema?

E.: Quedábamos tres originales
y yo ya dije que sólo
con dos lo dejábamos. Un
día llegué al ensayo y ya no
había banda. Como dice el
del 1, 2, 3, hasta aquí puedo
leer. Si se juntan los otros
dos y quieren seguir como
La Polla yo no pongo ninguna
pega. Siempre hubo
discusiones los 15 primeros
años. Yo era el campeón
del grito aunque otros
no iban a la zaga. Eramos
cinco y había cinco sectores
en La Polla, luego nos
asentamos. Llegamos a votar
todo, porque si no nos
atascábamos.

D.: Siempre vendéis el
máster y os olvidáis de lo
que haga después la discográfica,
¿no?

E.: Sí, porque no tienes nada
que hacer. Hemos llegado
a ir a una fábrica a preguntar
cuántas copias reales
de un disco nuestro se
habían hecho y la cifra que
te daban era la que te daba
la discográfica porque el
que fabrica escaquea impuestos
y el otro le mete 17
discos más y todo va así. En
el tercero intentamos hacerlo
todo nosotros y tuvimos
que vender el máster a
los mismos porque si no el
conjunto explotaba. Fue un
cristo. Si te gusta vender de
10.000 para arriba y que te
llamen para tocar, la autogestión
se te va a la mierda.

D.: ¿Cómo fue The Kagas?

E.: Lo sacaron Potencial HC
y El Lokal. Nos pusieron la
etiqueta de Evaristo+RIP,
que no nos molaba mucho,
e hicimos una entrevista
en plan coña como que
éramos una banda neozelandesa.
Curiosamente el
único que la publicó fue el
suplemento de El Correo,
donde suelen poner a caldo
al punk kalimotxero.
Pablo Cabeza de Gara se
nos mosqueó porque no le
dimos una entrevista en
exclusiva.

D.: Gatillazo. 22 temas.
Anorexia, tortura, fosas comunes
de la Guerra Civil y
un último tema escondido
que habla sobre el lenguaje
políticamente correcto...

E.: Lo del lenguaje políticamente
correcto parece el
primer punto del catecismo.
Los que se ponen más
tontos con el tema son los
que menos friegan en casa.
Una vez di un discurso, de
esos de bar, pero delante de
un montón de gente en el
gaztetxe de Gasteiz sobre
este tema. No se les puede
llamar tontos a algunos,
porque encima insultas a
los discapacitados.

D.: Hemos visto The Kagas,
The Meas, ¿veremos The la
Meneas?

E.: Yo no estaré en eso. Lo
de The Kagas fue a la vez
que La Polla y ya me mareé
yo solo.

D.: ¿No hay miedo a que te
consideren el payaso del
circo, a estas edades y encima
de los escenarios cantando
mamarrachadas?

E.: Yo lo he sido desde pequeño.
Ya lo decían las
monjas. Yo cuando vea que
pegando salticos me canso,
me sentaré tranquilico y
fuera. Salvando las distancias,
mira el de los UK Subs
o el Compay Segundo.

D.: ¿Proyectos con Gatillazo?

E.: Tocar, entrenar y poco
a poco. Descartamos un
montón de temas para este
disco, y eso que tiene 22. A
mí es lo que me gusta. Me
pones una grabadora y tengo
un peligro del copón.
Encima estoy con una peña
que entiende tu idea a la
primera y que se la suda la
pasta.

¿NO SOMOS
NADA?

Todo empieza en 1979 en un
pueblo alavés llamado Agurain,
donde un grupo de jóvenes
decide formar un conjunto para
poder pasar el rato. Al grupo lo
llamaron La Polla Records y lo
formaban Evaristo en la voz,
Fernandito en la batería, Maleguin
en el bajo, Txarly en una
guitarra y Sume en la otra guitarra.
Si le preguntas a Evaristo
de donde salió el nombre del
grupo, te dice: «salió porque
decíamos mucho 'me cagon la
polla' y Records no sabíamos
qué quería decir 'disco' en
inglés, sino que se lo pusimos
en el sentido de los récords de
atletismo». E hicieron discos:
¿Y ahora qué? (1983), Salve
(1984), Revolución (1985;
aquí fue el primer cambio: en
el bajo, de Maleguin por Abel),
No somos nada (1987), En
directo (1988, grabado en un
concierto en Lakuntza), Ellos
dicen mierda nosotros amén
(1990), Los jubilados (1990),
Barman (1991), Negro (1992)
y Hoy es el futuro (1993). En
1991 un tribunal prohíbe el
nombre de la banda debido a
un contencioso con un antiguo
técnico de sonido expulsado
del grupo, pero LPR, ignorando
la sentencia, saca el álbum
Bajo presión (1994). Finalmente,
en 1996 cambian el nombre
a La Polla con Carne para
la picadora. Después vinieron
el directo La Polla Enturecto
(1998), Toda la puta vida igual
(1999), Bocas (1999) y El último
(el) de la Polla (2003).

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