Shortbus'
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JOHN CAMERON MITCHELL (2006)

29/03/07 · 0:30
Edición impresa



JOHN CAMERON MITCHELL (2006)

Shortbus es la segunda
apuesta del joven realizador
estadounidense
John Cameron Mitchell.
Mitchell se presentó al público
internacional con un fascinante
musical sobre la
transexualidad Hedwig and
the angry inch, donde él mismo
encarnaba al protagonista,
un joven de la república
alemana emigrado a EE UU.
La mirada de Mitchell era divertida,
iconoclasta, llena de
vitalidad, y su ópera prima es
ya un clásico de culto.

Su segunda apuesta mira
hacia otro lado, abandona el
género, pero incide en el tema
de las sexualidades vividas de
forma diferente, centrándose
en un pequeño club erótico situado
en el corazón de Nueva
York. Una pareja gay en crisis
que quiere experimentar un
trío, una joven sexóloga preorgásmica
con problemas de
pareja, una lesbiana dominatrix
con un corazón enternecido
por esta última... Todos
confluyen en el Shortbus, un
recinto privado donde se celebran
despreocupadas orgías,
regentado por un ambiguo
maestro de ceremonias.

Contra el puritanismo

Mitchell, como en su primer
filme, reivindica la mezcla de
estilos y texturas visuales,
arremete contra el puritanismo
de la era Bush y lanza una
mirada nostálgica a la libertad
sexual y las aspiraciones
de cambio de los años ‘70.
Pero estamos en un Nueva
York post 11-S, post-sida, donde
las cosas ya no pueden ocurrir
del mismo modo y donde
la soledad marca la existencia
en la gran urbe contemporánea.
La celebración sexual de
Mitchell se hace pues a través
de una mirada incisiva y no
exenta de tristeza. Voyeurismo,
fetichismo, masturbación,
sexo explícito... todo está
en Shortbus, pero la mirada
sobre los personajes es cálida
y tierna, a la vez que dolorida.
El joven realizador se
retrata un poco a sí mismo a
través de sus entrañables
criaturas, sus propias contradicciones
vitales, su fe en la
libertad más allá de los binarismos
de género y de la regulación
opresiva de la sexualidad.
Tachada de procaz o incluso
de pornográfica por críticos
y público con anteojeras,
Shortbus es un filme
plenamente adscrito al new
queer cinema por su forma de
agarrarse a la piel y la mirada
de sus personajes, de jugar
con la videocreación, de sacar
el máximo partido a un
presupuesto exiguo para un
filme a la vez provocador y
delicado... Como lo es el ambiente
a la vez sensual y
melancólico, sombrío y colorista,
donde se aman los protagonistas
de una cinta original
y llena de ironía. Una
invitación al hedonismo y a
la vez una reflexión inteligente
y profunda sobre la sexualidad
como espacio de libertad
y a la vez de constricción.
Un director rabiosamente
contemporáneo al que habrá
que seguir la pista.

Tags relacionados: Audiovisual LGTBIQ Sexualidad Queer
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