Los ideales del gol
Benévolos

Cierra los ojos y disfruta del espectáculo; el nuevo invento es el AS Mónaco. Un oligarca ruso ha decidido invertir parte de su fortuna en el equipo monegasco para ponerlo en la élite, no sólo francesa, sino incluso europea y mundial. Falcao o James Rodríguez son algunas de las superestrellas mundiales que ya se dan por fichadas para el nuevo proyecto faraónico, y el lugar elegido no podía ser más adecuado, claro. ¿De dónde sale ese dinero? Je, ésa es la pregunta que nadie quiere hacerse.

13/06/13 · 8:10
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Cierra los ojos y disfruta del espectáculo; el nuevo invento es el AS Mónaco. Un oligarca ruso ha decidido invertir parte de su fortuna en el equipo monegasco para ponerlo en la élite, no sólo francesa, sino incluso europea y mundial. Falcao o James Rodríguez son algunas de las superestrellas mundiales que ya se dan por fichadas para el nuevo proyecto faraónico, y el lugar elegido no podía ser más adecuado, claro. ¿De dónde sale ese dinero? Je, ésa es la pregunta que nadie quiere hacerse. Cierra los ojos y disfruta del espectáculo, ¿o es que acaso no compras tus pantalones made in Bangladesh en el Zara?

El complejo de la mujer del mafioso comienza a extenderse peligrosamente: “Te doy todo este dinero para que te compres jugadores bonitos, ¿qué más te da de dónde venga el dinero?”. Así están como locos en Málaga, con la mejor plantilla que recuerdan y haciendo un juego precioso gracias al jeque. O en Barcelona, con el patrocinio del fondo qatarí de inversiones. O en Madrid, con los pelotazos urbanísticos y los créditos a fondo perdido de Bankia. ¿De dónde sale ese dinero? ¡Qué más da, disfruta de Cristiano Ronaldo! Una lástima que Los Soprano esté rodada en EE UU, si hubiese estado basada en Europa el bueno de Tony, en vez de en los residuos, se hubiese centrado en la industria del fútbol. No es casualidad que las mafias comiencen a aparecer vinculadas a apuestas y amaños de partidos justo cuando los grandes oligarcas con fortunas de origen dudoso (siendo benévolos) se están metiendo de lleno en la industria del balompié.

El hincha de fútbol no es idiota, sólo es irresponsable e infantil; cierra los ojos ante la obviedad porque quiere seguir disfrutando de unos privilegios que sabe que no le corresponden. Irresponsable e infantil en la misma medida que lo es esta sociedad.

Tags relacionados: fútbol Número 199
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