Las artes de los feminismos

La autora reivindica una contextualización política de las prácticas artísticas feministas al hilo de la exposición "Genealogías feministas del arte español: 1960-2010", en el Museo de Arte de Contemporáneo de Castilla León (MUSAC) hasta el 23 de febrero de 2013.

, Activista y socióloga
13/12/12 · 0:51
La Anarquista (2004) / CRISTINA LUCAS / Colección MUSAC

Recuperar, tematizar y reelaborar las cuestiones más relevantes agenciadas por el movimiento feminista y el arte realizado por mujeres que acontece desde el tardo-franquismo y la transición, hasta los movimientos queer y transfeministas de los finales del XX y principos del siglo actual parece una tarea no resuelta.

El debate es complejo e incluye aspectos contradictorios. Y ello pese a los esfuerzos proyectados en diferentes exposiciones a lo largo de las últimas décadas. La más recientemente, la exposición inaugurada en junio de 2012 en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), bajo el título Genealogías feministas.

Parece pertinente revisar los discursos sobre el sujeto “arte y feminismo” que se han venido realizando. Nos encontramos con la necesidad de un cuestionamiento del contexto y de la historia que pueda darnos pistas para reconstruir el presente. Pero este último aspecto no se ha articulado.

Por otra parte, sólo es posible abordar este trabajo desde los dispositivos teóricos y políticos feministas. Sólo desde este prisma crítico una historiografía oculta y ocultada puede convertirse en discurso y articularse en conceptos políticos.

Sólo desde un prisma crítico las artes de los feminismos pueden convertirse en un corpus que explique nuestros legados y cómo estas “ausencias” y/o “permanencias” nos han construido y forman parte de nuevas generaciones años más tarde. Desvelar ese pasado en el presente forma parte de una tarea resuelta muy parcialmente o mal resuelta.

El significado de las prácticas artísticas

Indagar en los tránsitos políticos, culturales y artísticos supone desentrañar los significados que diferentes protagonistas -distintas voces y miradas de mujeres y de hombres- conceden a su posición en el espacio de la resistencia política y de la contracultura.

Y también supone conocer los significados de sus principales prácticas artísticas, el valor que otorgan a esa actividad, el tipo de relaciones personales y políticas que se establecen, sus manifestaciones políticas y sexuales y, toda una serie de temas vinculados al poder, la autonomía y la injerencia en los espacios públicos y privados, en cuya confluencia se sitúan las relaciones que conforman los géneros, dado un contexto histórico concreto.

Pero sobre todo se basa en discursos asumidos, de forma diferente, ya no sólo por hombres y mujeres, sino por sujetos plurales que han actuado y actúan con posiciones propias.

De ahí que lo que debiera emerger es el discurso generado socialmente, o más bien, los discursos sociales sobre estos sujetos (pero a través de estos sujetos) en la esfera de los espacios artístico-culturales y políticos de los tránsitos que se manifiestan en los distintos periodos de la reciente historia de nuestro país.

En definitiva, necesitamos repensar las narrativas dominantes reconociendo y reactivando la manera en que se gestionaron las rupturas epistemológicas que desde el marxismo hasta el feminismo tuvieron su origen en un ciclo de movimientos de transformación que apuntaban tanto a las instituciones sociales como a la vida cotidiana.

Un deseo profundo de ruptura y cambio

Una historia política del arte que irrumpe en la historia de las prácticas culturales y estéticas como expresión perturbadora en la esfera pública de subjetividades subalternas, antagonistas, transgresoras, y que, cuando es así, se trata de experiencias que no buscan legitimarse de acuerdo con la norma, porque nacen de un deseo profundo de ruptura y cambio.

Así lo hicieron proyectos de crítica cultural como la teoría fílmica, la crítica de la representación feminista o los estudios culturales y poscoloniales, que son algunos de los referentes que nos han enseñado a comprender y criticar los artefactos culturales como dispositivos privilegiados de fijación de identidades sociales estables y normativizadas.

La dimensión política de las formas de producción de subjetividad es actualmente el frente de batalla principal para una investigación enfocada sobre las prácticas artísticas y su relación con lo político. Un camino que necesariamente tenemos que seguir transitando y perfeccionando.

Exposición Genealogías feministas en el arte español: 1960-2010
Del 23 de junio de 2012 al 24 de febrero de 2013
Salas 3 a 6 del MUSAC
Comisarios: Juan Vicente Aliaga y Patricia Mayayo
Coordinación: Koré Escobar y Carlos Ordás

Muestra colectiva que subraya la importancia de los discursos sobre el género y las identidades sexuales en la producción artística española desde los años '60 y propone la relectura de la historia del arte reciente de nuestro país a través de más de 150 obras de 80 artistas.

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