LUCIO', DOCUMENTAL EN EL FESTIVAL DE CINE DE DONOSTIA
Un anarquista en el París de la resistencia

Puso contra las cuerdas al banco más poderoso
del planeta y con sus falsificaciones ayudó a grupos
revolucionarios. El protagonista de éstas y otras
historias es Lucio, un obrero anarquista al que se ha
dedicado un documental que lleva su nombre.

04/10/07 · 0:00
Edición impresa
JPG - 6.5 KB
JOSE MARI GOENEAGA Y AITOR ARREGI, directores del documental./Iván Crespo

Sincero, directo, Lucio
Urtubia (Nafarroa,
1931) se expresa
desde el corazón
en el documental
que lleva su nombre, y
también en el encuentro
que DIAGONAL mantiene
con él y los directores de este
largometraje que recibió
entusiasmados aplausos
en los primeros pases en
Donostia.

Lucio creció políticamente
con el anarquista Sabaté
Llopart ‘El Quico’, uno de
los más famosos guerrilleros
urbanos antifranquistas.
Se conocieron en Francia,
donde Lucio se había refugiado
después de desertar
de la mili en Logroño. En
ese tiempo vio que “los anarquistas
para salir adelante
no teníamos otro remedio
que asaltar bancos”, algo
que produjo la muerte de varios
compañeros. Aunque
considera que “el robo es un
acto revolucionario, siempre
que sepas utilizarlo”, decidió
comenzar a hacer falsificaciones.
Con ello benefició
a muchas organizaciones:
Terra Lliure, Panteras
Negras, Brigadas Rojas...
Una de sus ideas relacionadas
con la falsificación de
dólares la compartió con el
Che Guevara. Su actividad
alcanzó una envergadura
tal que llega a desestabilizar
a la mayor empresa de
servicios financieros del
mundo, Citibank.

Además de pasar por la
cárcel por falsificación,
fue uno de los acusados
del último juicio contra
antifranquistas llevado a
cabo en Francia. El tribunal
juzgó secuestro por
parte de los GARI (Grupos
de Acción Revolucionaria
Internacionalista) del banquero
Suárez en 1974, acción
de respuesta a la ejecución
de Puig Antich.

“Cuando conocimos la
historia de Lucio nos llamó
la atención que su vida y su
lucha no fuera muy conocida”
afirman los directores
del documental José Mari
Goeneaga y Aitor Arregi.
Grabaron 80 horas, de las
que han sacado 90 minutos
para un largometraje donde
el discurso político no
deja de lado el humor, que
no se deja llevar por el sensacionalismo
pistolero, porque
ante todo es honesto
con su protagonista.

Aitor nos comenta cómo
tras leer el libro Lucio, el
anarquista irreductible, de
Bernard Thomas, le tenían
tanto respeto por su coherencia
que no sabían cómo
estar a la altura. Pero el primer
encuentro fluyó, después
hubo varios viajes a su
casa en París y finalmente
rodaron dos intensas semanas
del Lucio actual, del
que afirman que tiene una
intensa actividad política en
el barrio.

Louise Michel

El espacio donde desarrolla
esta actividad se llama
Louise Michel, como homenaje
a la anarquista conocida
por su relevancia en
la Comuna de París: “un
ejemplo único de una mujer
extraordinaria”, afirma
Lucio. En este local hay
charlas, exposiciones, se reúnen
refugiados, sin papeles,
huelguistas de hambre...
“En este espacio es
donde gano, me trae ideas,
me trae amor, veo a gente
extraordinaria”. Se ha rumoreado
que pudo comprar
el local con los dólares
falsos, ante lo que afirma
que “hubiera sido un honor;
si hubiera podido crear más
locales con dólares robados
hubiera hecho muchos”.

El documental sirve para
conocer las organizaciones
políticas y el movimiento de
resistencia en París: “Hemos
podido hacer un recorrido
de toda la posguerra vista
desde Francia”, afirma José
Mari. Lucio no perteneció a
ninguna organización, pero
siempre se identificó con las
ideas anarquistas. Al inicio
del documental dice que nacer
pobre le hizo perder el
respeto a la propiedad privada
y al Estado. Se enorgullece
de todo lo que ha hecho
y lo que hace.

El trabajo mata, el paro
adormece

“Anarquista, falsificador y
sobre todo albañil”, así se
le define en el cartel de
promoción de la película.
Su oficio le ha sido muy
útil en su actividad política.
Aunque considera que
el trabajo es algo negativo,
afirma que sin trabajar “no
sabes nada”. A los jóvenes
que se acercan por su espacio
anarquista les advierte
de que “el paro es un
supositorio para dormir a
la gente; si el paro fuera revolucionario,
no existiría”.

La vida de Lucio es tan
intensa que él mismo reconoce
que cada minuto de la
película puede parecer increíble.
Los directores del
largometraje consideran
que es una historia que
puede llegar a todo el mundo:
“una persona para la
que el anarquismo le resulte
algo ajeno, puede entender
las ideas de Lucio y lo
que hace”.

Al finalizar la entrevista,
Lucio, al igual que expresa
en la película, invita a quien
lo desee a acudir al Louise
Michel y compartir con él
sus experiencias y la cotidianidad
de un anarquismo
que como él mismo dice “se
determina en la práctica”.
La dirección: 20, Rue de
Cascades, en París 20.


MUJERES CREADORAS EN EL CINE DE ORIENTE MEDIO

Existe un ‘fuera de
campo’ de los discursos
hegemónicos masculinos
donde se imaginan
otras
representaciones de
mujeres y hombres. En
ese lugar se encuentran
Hana Makhmalbaf
(Buda explotó por vergüenza),
Mania Akbari
(10+4) y Nadine Labaki
(Caramel), cuyos trabajos
se presentaron
en el Festival. Cada
una tiene una narrativa
propia que muestra a
personajes femeninos
libres, que vehiculan
sentimientos originales,
lejos de estereotipos.
Buda... ha recibido el
Premio Especial del
Jurado. El relato se
desarrolla en Afganistán,
un país devastado
por la invasión yanki y
por los talibanes.
Su joven directora
(Teherán, 1988) traslada
esta violencia al
mundo infantil. La protagonista,
Bakti, es una
niña libre en una sociedad
en la que la norma
es la guerra. Quiere ir
a la escuela “para
aprender historias
divertidas", su diversión
se sale de la lógica
que la violenta; no
quiere participar en los
simulacros que los
niños realizan, no quiere
morir aunque se
trate de un juego. Es
con las niñas con las
que ríe y disfruta. Una
narración cargada de
simbólos que muestra
a un mundo adulto
ciego y sin respuesta.
En 10+4, Akbari narra
su vivencia del cáncer.
La película se inicia
con una escena de
Ten, largometraje de
Kiarostami que ella
protagonizó. En esta
ocasión es Mania
quien toma la palabra.
Caramel ha recibido el
Premio del Público y el
de la Juventud. Nadine
Labaki nació en Beirut.
Ahí sitúa la peluquería
‘Si Bella’, un lugar en
el que comparte la vida
con otras mujeres; lloran,
ríen, bailan, se
apoyan entre ellas.
Cada mujer con las
tensiones con la sociedad
en la que vive: la
búsqueda de autonomía,
el choque con las
tradiciones, la atracción
entre mujeres, la
negativa a perder las
oportunidades que la
juventud ofrece, la
compañía de otra
mujer en el paso de los
años. Una película
llena de luz, que proyecta
la potencia de la
relación y la mediación
entre mujeres.

Imprimir Imprimir
Versión PDF PDF
Enviar por e-mail Enviar
Corregir
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador