BALONCESTO SIN ADITIVOS
Adecco despide a Estudiantes

Como corresponde a una empresa de trabajo temporal, la relación de Adecco con el club
de Magariños no podía ser indefinida. Cuentan que la extinción del contrato de patrocinio
se produce “de mutuo acuerdo entre las partes” y, así, la temporada 2005-2006 será la última
de este extraño viaje. En realidad, la salida de la ETT del ‘Estu’ responde a una historia escrita
desde las gradas: una batalla por conservar el sentido de un equipo diferente.

20/10/06 · 18:29
JPG - 19.9 KB
 
PRIMER PARTIDO. Partido de liga entre Estudiantes y el vitoriano Tau. / Mónica Antón

En el mundillo del deporte
de ‘alta competición’
es difícil
encontrar islas en
las que prime el juego frente
al negocio y la mercadotecnia.
Uno de esos casos aislados,
sin ser ‘perfecto’, ocurre
en el baloncesto. Se trata del
Club Estudiantes de Madrid.
No es ésta una sección menor
de algún equipo de la marabunta
futbolera o algún
prototipo artificial de las ciudades-
marca.

Fundado en 1948, no se entiende
sin su relación con el
Instituto Público Ramiro de
Maeztu. Cuna, sede y tótem
del club, el Ramiro cuenta
con multitud de canchas donde
practicar y aprender desde
pequeños. Treinta y un
equipos en todas las categorías,
91 técnicos, tres Copas
del Rey y todos los años luchando
arriba de la clasificación.
La cantera más importante
del Estado, con la
filosofía general más cercana
al juego colectivo de calidad.
Donde jugadores y entrenadores
míticos han dejado
huella: Jesús Codina, Díaz
Miguel, Miguel Ángel Martín,
Vicente Gil, Del Corral,
Fernando Martín, Chinche la
Fuente, Alberto Herreros,
Nacho Azofra, Gonzalo y
Pablo Martínez, Pepú Hernández,
Iñaki de Miguel,
Carlos Montes, Miguel Ángel
Antúnez, Rafa Vecina, Carlos
Jiménez, Sergio Rodríguez...
la lista sería enorme y las trayectorias
muy dispares. Sin
olvidar a foráneos que dieron
al primer equipo una personalidad
única durante los
años de despegue del basket:
McKoy, Chuck Alecksinas,
Danko Cvjeticanin, Slab
Jones, David Rusell, Ricky
Winslow, Jhon Pinone...

Desde las aulas

La esencia del club se encuentra
en el Ramiro, de cuyas
aulas surgió una de las
aficiones más carismáticas,
divertidas y realmente críticas
del deporte, la Demencia.
En la Nevera, el Magariños,
el Palacio de los Deportes o
en el Palacio de Vista Alegre,
las canchas que han acogido
los partidos locales del Estu
han estado protegidas siempre
por su calor. Un ejemplo
de su personalidad tuvo lugar
en la temporada pasada.
Ante un conflicto con la directiva
y el patrocinador -la
empresa de trabajo temporal
Adecco- por posible quiebra
y ‘plan de saneamiento’, el
fanzine Intifada (“boletín oficial
de la guerra santa demente”),
en su número 101,
publicaba un editorial haciendo
un llamamiento a defender
las esencias del club.

“Si las posturas son tan irreconciliables
que es imposible
cualquier acuerdo mínimo
(entre directiva-patrocinador
y pequeños accionistas), habrá
que romper, destruir y
comenzar de nuevo. Un descenso,
o tres años en categorías
inferiores no son nada si
lo comparamos con tener a
Estudiantes en manos de
unos mafiosos que han utilizado
tácticas rastreras y cobardes.
El Club Estudiantes
seguirá ahí. Fortalecido incluso.

Los 600 chavales y chavalas
que botan el balón en
las canchas del Magata, la
Piscina, las rojas, el internado,
la Nevera, seguirán ahí.
Ellos son al fin y al cabo los
que mantienen vivo esto, los
que más importan. Estudiantes
seguirá ahí, ahora
puro, sin ‘adeccos’, sin clubes
de negocios, sin agencias
de representación ‘privilegiadas’,
sin aditivos de
ninguna clase”.

Aquella ‘batalla’ acabó en
incertidumbre, no se llegó al
extremo de los descensos y
se terminó la temporada
cuarto en la clasificación perdiendo
en semifinales contra
el eterno rival, el Real Madrid.
Este año se jugará en un
nuevo campo, el Madrid
Arena, ha habido cambios en
la directiva pero la confianza
sigue deteriorada. Adecco ha
anunciado que finalizará su
relación de patrocinio con el
club esta temporada.
Los seguidores del Estudiantes
no son sólo la Demencia,
ni tampoco lo único
es el primer equipo. Aquí la
pasión por el baloncesto está
ligada a un entorno social que
sabe de baloncesto. Tras un
Eurobasket en el que la selección
española ha tenido una
actuación más bien raquítica -a pesar del cuarto puesto- y
donde el seleccionador Mario
Pesquera no ha querido
arriesgar ni en los momentos
más espesos de los ‘titulares’,
llega la hora de la Liga ACB.
Veremos si Estudiantes, que
tiene la plantilla más joven y
con menos extranjeros del
campeonato, sigue fiel a su
identidad de juego.
Juan Antonio Orenga -antiguo
jugador- llevará las
riendas en una nueva etapa
como entrenador, su carta de
presentación da buenas vibraciones:
“Las prioridades
del club no han cambiado.
Giran alrededor de la cantera,
de seguir sacando esos jugadores
que serán el futuro
del club. Me gustaría que hiciésemos
un baloncesto bonito,
rápido, vistoso, con una
defensa férrea desde donde
construir todo lo demás.
Quiero que todos los integrantes
de la plantilla se sientan
partícipes, no como en
otros equipos en los que dos
o tres jugadores acaparan demasiado
juego. Nuestra fuerza
debe residir en el bloque”.

Parece que empieza un
tiempo en el que el equipo femenino
tendrá cada vez más
importancia, y donde la gente
que sabe de este deporte
seguirá mirando a este ‘equipo
de patio de colegio’ con
admiración y reconocimiento.
Las historias del Ramiro,
Estudiantes y la Demencia
dan para mucho más -las
huelgas del ‘87, la final four
de Estambul, las diferentes
etapas dementes, las históricas
‘traiciones’...-, pero habrá
otros momentos para
contarlas. Hasta entonces el
baloncesto continúa.

AZOFRA, «EL DEMENTE DE LA CANCHA»
_ En el primer partido de la ACB,
disputado frente al Tau Gasteiz en
el destierro de Pinto, las gradas
anduvieron desconcertadas entre
los pitidos a Carlos Jiménez -que
ha anunciado su intención de
jugar en el Real Madrid- y los
tímidos aplausos al nuevo fichaje
Antonio Bueno -ex del Madrid y
personaje particularmente antipático
para la afición del Estu-.
Quien congrega la unanimidad es
Nacho Azofra. En el último número
del fanzine Intifada (nº 103,
octubre de 2005), la Demencia
no ahorra elogios: «Lo más grande
que ha parido el Ramiro; ésta
será su última temporada como
jugador, por lo que toca disfrutar
de él y de las lecciones que le dé
a Sergito. Poco más podemos
decir sobre el maestro, el demente
de la cancha». El partido concluyó
75-81, haciendo bueno el
lema «derrota tras derrota...
¡Hasta la victoria final!».

Tags relacionados: Adecco baloncesto Deportes Militarismo
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto