Juan Verdú, flamenco
"La humanidad es patrimonio del flamenco"

Juan Verdú, “El Tenazas”, o “El Conde Montecristo”, como se le conoce en los círculos flamencos madrileños, es una vida dedicada al flamenco.

12/08/16 · 7:58
Juan Verdú, en una presentación de Suma Flamenca.

En junio, Juan Verdú participó en las Jornadas Flamencas Ciudad de Valladolid (certamen que va ya por su 13ª edición y que sirve de marco para las pruebas selectivas del Festival Internacional del Cante de las Minas), en las que ha presentado su libro “El Jardín del Flamenco” y ha impartido una conferencia sobre la importancia de Madrid en el desarrollo del arte flamenco, del que Verdú ha sido uno de los alma máter organizando eventos, exposiciones, participando como jurado en festivales, impulsando en 1984 la Cumbre Flamenca (que supuso un hito en el devenir de este arte), haciendo un programa de radio en Onda Madrid durante 25 años junto a José Manuel Gamboa y creando y dirigiendo durante 10 años el festival “Suma Flamenca”.

Cuando era muy pequeño, allá por los años 50-60, en su Guadalajara natal, jugando en casa de su abuela escuchaba en la radio a Manolo Caracol y otros artistas de la época, y así empezó a respirar el aire del flamenco que le cautivaría.

Cuando se fue a trabajar a Madrid conoció a Enrique Morente en un bar. Le pidió un autógrafo, y ese mismo día se fueron juntos de tablaos. Se hicieron amigos y Morente le dijo algo así como “ven y sígueme”, y desde entonces comenzó a trabajar en el flamenco y a dedicar su vida a este arte, abandonando su trabajo de funcionario.

"Madrid es la comadrona del flamenco"

“Madrid ha tenido más cafés cantantes y tablaos que Andalucía; Andalucía será la madre, pero Madrid es la comadrona del flamenco” apunta Juan Verdú  y añade que Madrid propició la expansión y el conocimiento del flamenco sacándolo de los círculos cerrados.

Camarón dijo en una ocasión que a él sin Madrid no le hubiera conocido nadie. Quizás exageraba, pero es que su mítico concierto en el Palacio de Los Deportes en 1988 congregó a 20.000 personas que fueron llegando desde las 9 de la mañana convirtiendo la zona en una auténtica fiesta todo el día. Y en Madrid dio Camarón su último concierto, unos meses antes de fallecer.

Paco de Lucía abrió nada menos que el Teatro Real al flamenco cuando este era considerado un arte marginal, hasta el punto de que muchos abonados del Teatro Real no acudieron y elevaron una protesta.

Esa “marginalidad” provocaba que los flamencos se tuvieran que unir a la gente del jazz para darse a conocer, hasta que cambiaron las tornas y fue la gente del jazz la que procuró unirse al flamenco.

Bailaores como Mario Maya (que estuvo dos años actuando en el Teatro Barceló) o Antonio Gades se proyectaron desde Madrid a todo el mundo. Sin Madrid no habrían llegado a donde llegaron. Lo mismo ocurre con cantaores actuales como “El Cigala” y otros muchos.
En Madrid se afincaron importantes figuras para desarrollar su carera artística (José Mercé, Enrique Morente y un largo etc.), y cuenta con uno de los mejores centros de flamenco, como es la academia Amor de Dios (ubicada en la calle de la que toma el nombre), de la que han salido grandes artistas. En Madrid se han realizado las mejores grabaciones. Etcétera.

“Madrid ha sido importantísimo, básico y fundamental para la historia del flamenco”, afirma Juan Verdú. Y él es una de las personas que han contribuido a ello en gran medida en los últimos años.

Cumbre flamenca de 1984

En los años 80-90 en Madrid hubo una revolución histórica en el flamenco, con la eclosión de nuevas figuras. Eventos como los “Lunes Flamencos” lograron acercar a la gente joven al flamenco.

Y sobre todo la Cumbre Flamenca de 1984, que Verdú califica como “el renacimiento del flamenco”: “hasta entonces el flamenco estaba refugiado en las peñas y en algunos tablaos, y la Cumbre Flamenca supuso una revolución: llegó un público nuevo y maravilloso, joven; fue un acercamiento importantísimo a la gente joven que tenía ansia de libertad, y el flamenco les dio vida; aún se nota que en los espectáculos flamencos hay mayoría de gente joven, y eso es muy importante; todo ello repercutió en la Bienal de Sevilla, que comenzó a funcionar muy bien”.

Verdú afirma que “con esa Cumbre se le quitó al flamenco el estigma del franquismo, pues se hizo con el auspicio del Ministerio de Cultura, del PSOE, y también el estigma de que el flamenco era cosa de borrachos, pendencieros y noctámbulos. Al albur de esta Cumbre se hicieron unos espectáculos históricos en el Teatro Alcalá Palace durante 4 años, con los mejores artistas, y desde entonces los flamencos ya dejaron de vivir de las fiestas privadas de los señoritos y se dedicaron a trabajar profesionalmente”.

También tuvo repercusión internacional: “comenzó a venir gente de muchos países a ver los festivales y espectáculos que se hacían en Madrid, y les proporcionaron contratos para actuar fuera”.

En su afán por impulsar el flamenco, Juan Verdú pretendió que el flamenco se viviera en la calle y organizó actuaciones en el parque del Retiro durante los Veranos de la Villa. Recuerda como el exalcalde Juan Barranco se hacía un abanico con la programación, o cómo Esperanza Aguirre, entonces concejala, les echó del Retiro con la excusa de que perjudicaban a los pavos reales y otros animales allí presentes.

En otra ocasión le llamó la Policía Municipal cuando estaba durmiendo la siesta y le preguntó si era el responsable de las actuaciones del Retiro, y al responder que sí le conminaron a presentarse inmediatamente porque había un grupo de gitanos armando una buena. Cuando llegó vio que se trataba de Farruco con toda su familia, que estaban haciendo allí una paella. Y continuaron haciéndola.

También unió flamenco y poesía con una fórmula muy original: actuaciones conjuntas en que un flamenco y un poeta mantenían una especie de diálogo (por ejemplo Antonio Gala y Esperanza Fernández) cada uno respondiendo en su modalidad.

Los últimos 10 años, hasta su reciente cese, Juan Verdú ha dirigido el festival Suma Flamenca, que él mismo creó. Se puso en contacto con la Comunidad de Madrid para transmitirle su idea de que la Comunidad de Madrid por su historia y por su importancia en el flamenco debía tener un festival de los mejores del mundo. Y le aceptaron la propuesta.

Se trataba de utilizar todo el patrimonio cultural de la Comunidad: Aranjuez, El Escorial, etc. para hacer un homenaje a todos los artistas que han hecho que Madrid sea desde hace tiempo la gran capital del flamenco. Así, por Suma Flamenca han desfilado las mejores figuras del toque, cante y baile, y también han tenido cabida los jóvenes artistas (180 han debutado en este festival).

El jardín del flamenco

Recientemente, Juan Verdú ha publicado el libro “El Jardín del Flamenco” (editorial Alfabia), en el que recoge sus vivencias y anécdotas en el mundo del flamenco. Con él ha querido trasmitir la cara divertida del flamenco “pues el flamenco, además de la cara que refleja el dolor y sentimiento que transmite este arte, también tiene una cara divertida, he querido trasmitir que el flamenco es muy divertido, que con el flamenco se pasa muy bien, que es vida y que tenemos mucha suerte los que trabajamos y vivimos con el flamenco, y yo he tenido la suerte de vivirlo en primera persona desde los años 70 hasta ahora”.

Entre sus vivencias destaca la figura de Enrique Morente, al que desde aquel primer encuentro en un bar acompañó siempre. Con él y otras muchas figuras (Paco de Lucía, Tomatito, El Güito, Camarón, los Habichuela, Gerardo Núñez, Rafael Riqueni, etc.…) acudían a la Cueva del Candela, un establecimiento ubicado en una cueva, en una zona de Madrid formada por cuevas por las que se dice que el bandolero Luis Candelas se escondía cuando era perseguido, pues eran cuevas que comunicaban subterráneamente unas casas con otras y hacía imposible que le pillaran. “Era una maravilla, algo irrepetible, era como una academia para mucha gente joven, nos pasábamos horas y horas enriqueciéndonos con la música”.

Tanto que cuando salían ya era de día. Juan Verdú recuerda, en este sentido, que “en una ocasión salíamos del Candela a las 10 de la mañana y al abrir la puerta vimos el sol, nos pusimos todos las gafas de sol y Enrique Morente dijo “perdón un momentito, me acabo de acordar que hoy es la comunión de mi hija a las 10 y media, vamos todos, venid conmigo a apoyarme porque si no mi mujer me mata”, y se fueron todos con las gafas de sol puestas, y al entrar a la iglesia la mujer de Enrique Morente le echó una bronca monumental, por aparecer a esa hora y de esa guisa, y Morente solo acertó a decir “las gafas de sol las han inventado para los flamencos”.

Otro dato que aporta Juan Verdú y que abunda en la afición por esas reuniones nocturnas es que era frecuente que Enrique Morente desayunara a las 8 de la tarde.

Cuando te metes en el flamenco ya no puedes salir

Preguntado por DIAGONAL cómo ha influido la declaración de este arte como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, este flamencólogo indica que “yo creo que es al revés, que la humanidad es patrimonio del flamenco”.

Respecto al presente y al futuro del flamenco, Juan Verdú indica que “veo un buen futuro, cada día se canta mejor, se baila mejor y se toca mejor, los artistas están viajando por todo el mundo, pero el futuro del flamenco está fuera de este país, este país está suspendido completamente; el flamenco tiene más reconocimiento fuera que dentro de España: en todo el mundo hay un respeto y una locura por el flamenco, es una auténtica maravilla cómo adoran, tratan y cuidan a los artistas en todos los teatros del mundo, mucho mejor que en España, aquí la asignatura la tenemos suspendida, no ha llegado a calar entre los españoles el flamenco pese a ser la música y de la danza más importante que tenemos”.

Sobre los artistas que vienen pegando fuerte, Juan Verdú se moja: en el baile El Yiyo es una delicia, en el cante Israel Fernández, que está acompañando a Sara Varas, y en la guitarra hay una barbaridad de buenos guitarristas. Hablar con Juan Verdú es sentir la pasión hecha flamenco. Y es que él mismo reconoce que “cuando te metes en el flamenco ya no puedes salir”.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Tienda El Salto