Lecturas para quemar la oficina

La editorial Antipersona lleva dos años configurando un catálogo de títulos modestos en tirada y repercusión que recorren pasillos oscuros y sótanos en ruinas. El crimen de Alcàsser es su nuevo destino.

02/07/16 · 8:00
Edición impresa
'Alcasseriana' es el último libro publicado por la editorial Antipersona.

Si alguna vez has soñado con una vida sin trabajar, o si las horas en clase en el instituto se te hacían larguísimas, es posible que te interesen las publicaciones que lanza la editorial Antipersona.

El material que editan –traducción de fanzines ajenos, elaboración de pequeños cuadernillos propios y también dos libros, de momento– mira hacia recodos incómodos, tanto del pasado como actuales, en los que la realidad se fragmenta: la construcción social del monstruo yihadista desde los medios occidentales; la existencia de sociedades secretas contra el Estado; los narcocorridos mexicanos como banda sonora de un capitalismo cuya principal actividad es la depredación de cuerpos; o la misteriosa desaparición del vídeojuego Polybius justificada por los efectos subliminales que propiciaba.

Su nueva referencia es Alcasseriana, un descenso al abismo del crimen sucedido durante la noche del viernes 13 de noviembre de 1992, con el secuestro, violación y asesinato de las chicas Miriam, Toñi y Desireé.

340 páginas, 13 textos y una memoria USB con canciones para sumergirse en lo que desde Antipersona consi­deran nues­tro Chernóbil o nuestro Amstetten. Hablamos con los responsables de este proyecto editorial.

¿Cuándo y por qué empezó Antipersona?

Antipersona empezó hace casi dos años. Unos meses antes habíamos empezado a compartir piso las personas que formamos el colectivo. No teníamos muebles, pero heredamos de un anciano desconocido un par de sofás y una de esas mesas de centro de horror barroco. Tener sofá nos hacía llorar de alegría, así que nos pasábamos las horas muertas ahí con el portátil.

Siempre nos ha gustado navegar por toda la basura de internet, por todos los pasillos oscuros y los sótanos, y cuando encontrábamos algo que merecía la pena, nos lo contábamos. Una tarde alguien dijo que por qué no hacíamos algo con todo eso. Nos habíamos conocido en un fanzine colectivo tres años antes, así que lo lógico era hacer fanzines. Y eso hicimos. 

"Nos gusta coger algo serio y diseccionarlo hasta que aparece lo ridículo, algo feo y hacerlo pedazos"

¿Qué queréis hacer con la editorial?

No hay una idea clara. No tenemos un plan. Es decir, sí planeamos las publicaciones con algunos meses de antelación, sobre todo las que nos requieren mucho curro porque las escribimos o traducimos nosotros, pero no hay un objetivo.

Antipersona no tiene ninguna función ni ninguna utilidad. Publicamos lo que nos hubiera gustado leer y lo que creemos que le puede gustar a gente un poco como nosotros, que no esté demasiado bien adaptada a todo esto. En ese sentido, el proyecto no ha cambiado. Empezó así y creemos que sigue así.

¿Con qué materiales os gusta trabajar?

Nos interesan los márgenes, lo que está al otro lado de la línea de lo normal o lo convencional. Nos gusta coger algo serio y diseccionarlo hasta que aparece lo ridículo, coger algo feo y hacerlo pedazos hasta que aparece lo hermoso, coger algo absurdo y trocearlo hasta que aparece lo serio.

No tenemos mucha más línea editorial que ésa, aunque es verdad que al final el proyecto se ha ido decantando sobre todo por el ensayo político, entendiendo político como conflicto y no como gestión, como cues­tio­namiento de la realidad y no como forma de administrarla. Nos interesan los textos que buscan alterar la realidad o huir de ella, los que quieren destruirla o abandonarla. No tenemos líneas rojas, porque en realidad Antipersona es un poco una proyección de nuestros propios intereses. Es decir, no publi­ca­ríamos algo con lo que no estuviésemos a gusto o que no nos gustase. Quizá la línea roja sea ésa, publicar sólo los textos en los que creamos de verdad. 

"Lo que publicamos le gustará a gente que no esté muy cómoda, que hace lo menos posible en el curro"

¿Cómo es mantener una editorial pequeña, que se fija en los márgenes y edita en papel, en 2016?

A nosotros nos parece que es divertido. Hay días jodidos y cosas que no te apetece nada hacer, pero nos lo pasamos bien. Hacer libros y fanzines es jodidamente bonito. Yo qué sé, cuando te llegan los libros de la imprenta y estás orgulloso del resultado, es un subidón. O cuando haces los fanzines a mano, rollo artesanal, y quedan bonitos y la gente te dice que le encantan.

También mola cuando metemos todas las cosas en la maleta y nos echamos la mañana en el Rastro, con toda la gente que nos cuenta historias raras o nos dice lo que le gustó y lo que no de algo que hemos publicado. Y también molan las ferias por otras ciudades, porque siempre se acerca alguien con una cerveza, o que nos conoce de Twitter o de Facebook.

Esto no está quedando muy Antipersona, pero es que siempre que vamos a alguna feria nos dejan sitio para dormir, vienen a echarse un rato con nosotros, nos hablan de historias que nos podrían interesar. Estar en una feria no es servir una terraza o limpiar habitaciones de hotel, pero normalmente curras entre 10 y 12 horas y se agradece cuando vienen a echarse un rato contigo o te traen una bolsa de pipas o te cuentan cualquier cosa que han visto por ahí. En ese sentido seguimos flipando, supongo que tenemos la sensación de que sólo nos pillan cosas los colegas, pero con ese tipo de cosas te das cuenta de que no.

No nos dirigimos a un público concreto, pero imaginamos que lo que publicamos le gustará a gente que no esté muy cómoda con todo esto. No sé, gente que haga lo menos posible en el curro o que intente no currar por todos los medios, camareras que escupen en el café de los clientes, chavales que sueñan con que arda el instituto. 

¿Cubrís gastos o ni siquiera? ¿Os gustaría poder vivir de Antipersona algún día?

La verdad es que la motivación nunca fue la pasta, porque es absurdo pensar en sacar dinero haciendo fanzines. Pero es verdad que en ese sentido estamos contentos, porque desde el principio se ha financiado a sí misma. Pusimos veinte pavos al principio de todo y a partir de ahí ha ido dando para pagar todo. Si tenemos en cuenta lo que ha crecido desde entonces, creemos que ha ido bien. Por otra parte, si nos hubiese costado pasta no habríamos podido hacerlo, así que estamos contentos. Claro que nos gustaría que siguiese creciendo y poder llegar a vivir de ello. Es verdad que cuando proyectos como éste se convierten en un trabajo pierden parte del sentido, pero si hay que currar de algo, esto nos gusta más que otras cosas. 

"Alcàsser no es otro crimen más. Es una herida abierta, un trauma en el inconsciente colectivo"

¿Qué licencias aplicáis a vuestras publicaciones?

Es una licencia que permite la difusión de la obra libremente siempre que sea por motivos no comerciales. Pensábamos que era lo justo, que el texto pudiese andar libremente por ahí pero que todo el curro de redacción, traducción, corrección y maquetación se respetase. De todas formas también dejamos los textos en bibliotecas y centros sociales por si alguien quiere echarles un vistazo. 

¿Qué os interesa del crimen de Alcàsser como para haber publicado este libro?

Creemos que aquellos asesinatos funcionaron a modo de ritual, de sacrificio necesario para el advenimiento de un telón negro que cayó entonces sobre España y que aún nos cubre. Un telón tejido con lo peor de la superchería, la ignorancia y la historia oscura de este país, con descontextualizaciones y cainismo y retorcidas transiciones virtuales de regímenes sociopolíticos, con sensacionalismo aberrante y teleirrealidad y especulación inmobiliaria.

No nos interesan tanto los hechos en sí como las alteraciones que fueron capaces de provocar, los miedos colectivos que se despertaron, las sombras que se despertaron. Alcàsser no es otro crimen más. Es una herida abierta, un trauma en el inconsciente colectivo. Es nuestro Chernóbil, nuestro Maine, nuestro Amstetten. Ahí empieza y continúa todo, en medio de las ruinas de las discotecas, de las urbanizaciones abandonadas. El miedo, el dolor, el conformismo. La patria. 

Viene acompañado por una banda sonora. ¿Cómo habéis hecho la selección de temas?

La banda sonora no la hemos seleccionado nosotros. Son varios temas que ha compuesto Máquina Líquida específicamente para el libro. Creemos que ayuda a meterse en la atmósfera del libro, que forma parte de lo que significa sumergirse en Alcasseriana. 

Tags relacionados: literatura Número 273
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