Entrevista | Michael Chanan, documentalista
"El cine documental tiene la política en sus genes pero no siempre está expresada"

'Money puzzles', el nuevo trabajo de Michael Chanan, es un documental que trata de resolver el rompecabezas del dinero: de dónde viene, adónde va y quién se lo queda por el camino.

17/06/16 · 8:00

A sus setenta años, Michael Chanan (Londres, 1946) dice que no va a escribir más sobre cine, que ya lo ha hecho en abundancia. Pero la confesión no significa que vaya a interrumpir su labor, ni mucho menos. Este documentalista y profesor de universidad –una desconocida eminencia sobre cine de no ficción– prefiere seguir trabajando a pie de calle, filmando desde los márgenes y acercando la cámara a los rincones donde se tejen redes de resistencia. Lo hizo para la BBC en los años 80, trabajó el documental musical, rodó en Latinoamérica y se especializó en la historia del cine cubano.

Está en Madrid, precisamente, para presentar el ciclo 'Por un cine imposible. Documental y vanguardia en Cuba (1959-1972)', que ha comisariado en el Museo Reina Sofía, y para informar de que su nuevo proyecto, un documental sobre esa herramienta de sometimiento llamada deuda, está a punto de caramelo.

¿Qué quieres contar en Money puzzles?

Es una secuela a una película que hicimos Lee Salter y yo hace cuatro años sobre la City de Londres, Secret city. Era una película concentrada en ese lugar, que es uno de los dos o tres centros financieros mundiales. En la nueva retomamos el tema pero mirando afuera. El enfoque es sobre el desarrollo de la crisis en Europa. Filmamos en España, en Grecia dos veces –en mayo de 2015, cuando todo el mundo estaba esperando a ver qué pasaba, y en los días después de la capitulación–; también en Bruselas, en una reunión de la Campaña Contra la Deuda del Tercer Mundo. También filmamos en Gran Bretaña y en Argentina.

Pretendemos examinar los diferentes niveles de la deuda: la individual, la municipal y la internacional. Si una persona sufre una bancarrota, cae bajo la jurisdicción del país, pero si es un país no hay ninguna regla

La película empieza con niños, como una manera de plantear el rompecabezas que es el dinero. Pretendemos examinar los diferentes niveles de la deuda: la individual, la municipal y la internacional. Si una persona sufre una bancarrota, cae bajo la jurisdicción del país, pero si es un país no hay ninguna regla. ¿Qué pasa cuando un país tiene que declarar la bancarrota? Por eso fuimos a Argentina.

No sé si es conocido por aquí –en Reino Unido no se ha publicado casi nada– pero en septiembre de 2015 la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución para establecer principios fundamentales sobre la deuda.

Hemos querido ofrecer muchas voces de los países en los que hemos estado. Tratamos de mostrar un análisis, también con un tono irónico.

La deuda está siendo la gran ausente de la campaña electoral en España.

Hay una cosa interesante que descubrimos, que ya sospechábamos: el problema de la deuda es general aunque sus manifestaciones son distintas. La corrupción, por ejemplo, es diferente en cada país pero la base es igual.

La respuesta también es diferente. Los bancos de alimentos, por ejemplo, los británicos no son autoorganizados como los de aquí sino mantenidos. La organización de la base por aquí está mucho más desarrollada.

¿En qué punto está la película?

Casi terminada. La próxima semana tenemos la mezcla de sonido. La estrenaremos en Londres en septiembre. Uno de los entrevistados es John McDonnell, mano derecha del líder laborista Jeremy Corbin para asuntos económicos, quien nos invitó a estrenar Secret city en la Casa de los Comunes y es posible que ahora también lo hagamos allí. Money puzzles no milita en una posición política específica. En general, estamos muy a favor de la posición de Corbyn y McDonnell pero no hay ninguna referencia directa.

¿Qué dificultades habéis encontrado?

El problema ha sido principalmente cómo hacer una película sobre el dinero y la deuda, sin tener dinero y sin caer en la deuda (risas). Sí, es la verdad.

¿Y cómo lo habéis resuelto?

Consiguiendo un poquito por aquí, otro por allá, un poquito de la universidad… Hay un sistema en Reino Unido por el que un académico puede utilizar fondos de investigación, pero, al igual que en Secret city, decidimos no hacerlo. Secret city fue apoyada por la ocupación del espacio de la Catedral de St Paul. Ahora hemos hecho una campaña de crowdfunding que nos permitió hacer cosas.

La parte sobre la red solidaria en Carabanchel (Madrid) podría ser un reportaje de un informativo en televisión. ¿Es ésa su función?

La película completa dura 135 minutos pero son nueve capítulos de diferente duración, con la idea de que cada uno puede ser un reportaje en sí mismo. En el capítulo sobre España también estuvimos en una reunión de la PAH.

La BBC está bajo la amenaza de un gobierno tan derechista como el que tenemos, al que no le hace falta amenazar a las otras televisiones

¿Por qué crees que estos contenidos no entran en los informativos?

(Se lo piensa) ¿Cuánto tiempo tenemos? (Risas) Mira, yo trabajaba en la BBC y en el Canal 4 y soy muy consciente, como mucha gente, de la crítica que hay que dirigir a la BBC por no ser lo que tiene que ser. Es evidente que está bajo la amenaza de un gobierno tan derechista como el que tenemos, al que no le hace falta amenazar a las otras televisiones porque de antemano no quieren tener una línea independiente.

La contradicción en el caso de la BBC es que tenemos que criticarles al mismo tiempo que defenderles. La cuestión es de dónde sale la agenda de noticias de los medios. Con The Guardian, por ejemplo, ha pasado lo mismo que con El País. ¿Sabes qué es lo primero que leo por la mañana? Las cartas de los lectores de The Guardian.

The Guardian aún se puede leer, El País es más difícil.

(Risas) Sí, puede ser. Es un tema muy complejo. En Gran Bretaña tenemos la diferencia entre prensa y televisión, se entiende que la prensa puede seguir su propia línea política y supuestamente todo el mundo sabe cuál es esa supuesta inclinación, pero la mayoría del público confía mucho más en las noticias de la televisión.

Yo diría que BBC no está cumpliendo con lo que tiene que hacer por miedo. Este año toca la renovación de la ley que la regula, que se hace cada diez años. El ministro encargado de esto no lo dice abiertamente pero obviamente quiere privatizar la BBC, lo cual es una locura.

¿Por qué sigue siendo importante hoy el cine documental?

El documental tiene la política en sus genes pero no siempre está expresada. Claro, yo digo esto porque soy una persona política (risas). Pero sin ninguna vinculación, no he estado nunca en ningún partido. No es que el documental te dé una perspectiva "objetiva", ya que no creo en la objetividad en este sentido.

Lo que tú filmas tiene su propia integridad pero el punto de vista, la construcción, el argumento que da el cineasta es mejor que sea consciente, no inconsciente. Mi estilo es no utilizar ningún comentario, dejar un espacio para que los sujetos puedan hablar con su propia voz e inquietudes. La contribución del cineasta es dar una forma coherente a todo esto.

¿Qué función dirías que cumple el cine documental?

Recuerdo que con la película sobre El Salvador hicimos dos versiones, una para una televisión alemana y otra para distribución alternativa de solidaridad. En un pase en Sheffield (Reino Unido), me preguntaron si no era una película para los ya convertidos. Mi respuesta fue que los convertidos también necesitan información.

En 'Money puzzles' no terminamos con propuestas ni llamadas a la revolución sino con algunos comentarios sobre el mal funcionamiento del capitalismo para lanzar el debate

En el caso de la deuda, es un tema muy poco conocido y mal entendido, se da por hecho y no se reflexiona sobre ello. Los economistas en general hablan en un lenguaje totalmente oscuro y técnico y esto evidentemente no ayuda. Hay una necesidad muy fuerte de dar una lectura más amplia, para que la gente pueda ubicarse.

La idea es no dar respuestas. En Secret city terminamos de una manera muy suave, sin proponer qué hay que hacer sobre el problema. Así, el público que lo vio reaccionaba con sorpresa, descubriendo cosas y preguntándose qué hay que hacer. Pero si planteas esa misma pregunta en la película, el público va a terminar discutiendo entre ellos. En Money puzzles tampoco terminamos con propuestas ni llamadas a la revolución sino con algunos comentarios sobre el mal funcionamiento del capitalismo para lanzar el debate.

¿A qué renuncia quien hace cine documental?

A un presupuesto respetable (risas). Además, tienes que aceptar que vas a llegar a un público reducido. No tienes presupuesto para marketing ni publicidad, así que tienes que trabajar mediante los medios sociales. Con Secret city hicimos unas 90 proyecciones por todo el país en un año, organizadas por diferentes comunidades, a veces en grupos muy pequeños. Siempre procurábamos ir Lee o yo, para hablar y que hubiese una discusión.

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