Entrevista
Lendakaris Muertos, demenciales chicos ya no tan acelerados

Cómo pasar una mañana de sábado en un gran centro comercial del sur de Madrid junto a un irreverente grupo punk. Y contarlo después.

02/04/16 · 8:00
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Los 80 fueron los años dorados del punk en castellano, con claro predominio de los grupos procedentes de Euskal Herria que un periodista de Egin agrupó bajo la etiqueta del rock radical vasco. Una etiqueta que no gustó a ninguno de ellos pero que terminó triunfando, al menos a nivel comercial.

Lendakaris Muertos surgen hace década y media bebiendo de esa tradición y mezclándola con una sobredosis de ironía que recuerda a los primeros discos de otros punkis de los 80, galegos en este caso, Siniestro Total. Ese particular maridaje estaba condenado al éxito de crítica y público entre adolescentes y eternos postadolescentes. Su estilo musical y sus letras aparentemente simples dan unas cuantas vueltas de tuerca a todos los temas que pasan por su particular fábrica de disparos de adrenalina de menos de dos minutos.

Una buena forma de iniciar la entrevista sería diciendo que "esto no va para nada de política, esto no va de apología del terror", que es como iniciáis una de las canciones de vuestro último disco, Cicatriz en la matrix.

Aitor (cantante): Sí, muy buena, por si acaso…

Hay que tener cuidado porque creemos que el ángel Marcelo, consejero del ministro Fernández Díaz, está suscrito a este periódico.

Joxemi (guitarra): Joder, ése también va "drogopropulsado" el cabrón…

Bueno, en serio, ¿qué os parece lo que está pasando con el tema de la libertad de expresión con casos como el de los titiriteros en Madrid? ¿Os preocupa que os pueda afectar a vosotros, que siempre jugáis con los límites del humor?

Aitor: Cuando sacamos el disco, en la primera entrevista un periodista nos dijo: "Joder, vais a tener problemas con la canción de Urrusolo Sistiaga", pero a ninguno se nos había pasado por la cabeza, a mí personalmente no.

Jokin (bajo): Pero, visto cómo está el panorama, tampoco sería de extrañar, porque el siguiente paso es el censor, como cuando Franco.

Joxemi: Creo que las letras de Lendakaris se meten con todo pero desde un enfoque que es difícil que nos puedan atacar. Quien nos quiera poner trabas no puede ser tan tonto de querer parar esto, porque es imposible pararlo. Además, si es así, le pegamos… la violencia está bien, también podríamos usarla.

Pero también habéis sufrido la intolerancia al humor ácido desde nuestras "propias filas", sin ir más lejos nos acordamos cuando a Aitor le abrieron la cabeza en la Gotera, aquí en Leganés, por ponerse la camiseta de la selección. ¿Os ha traído muchos problemas o han sido casos aislados?

Aitor: Hay que recalcar que me abrieron la cabeza con una lata en el concierto y luego, después del concierto, otra vez.

Eso ya me lo perdí…

Aitor: Pues yo no. Pero sí, hemos tenido problemas porque descerebrados hay en todas partes. Hemos tenido problemas por los dos lados, por la izquierda y por la derecha.

Jokin: Hay gente que no tiene sentido del humor, que no pilla la ironía.

Joxemi: Que no tiene sentido del humor y que además "le faltan dos jugadores" (risas), porque es muy fácil entender que es una broma en un concierto en una casa okupa donde tocas gratis (yo no tocaba entonces) para sacar dinero para apoyar a un chaval que estaba preso. No hace falta mucho para saber de qué va el grupo y si atacas a ese grupo estás atacando a la gente que te está apoyando.

Fue muy curioso escuchar a los hooligans madrileños cantarles "españoles hijos de puta" a unos vascos, pero bueno, cosas que pasan…

Potxeta (batería): Es curioso que donde más problemas hemos tenido con la camiseta de la selección es fuera de Navarra y del País Vasco.

¿Hay algún tema con el que pensáis que no se puede bromear?

Aitor: Yo pienso que no, siempre que se haga con gusto, con el toque "lendakariano".

Joxemi: Las letras las hace él, así que la respuesta te la da él, pero a mí hay ciertos chistes que nunca me han hecho gracia, por ejemplo aquella polémica con la gracia del concejal del Ayuntamiento de Madrid sobre que iba al cementerio a recoger no sé qué [se refiere al tweet de Guillermo Zapata sobre Irene Villa y las niñas de Alcàsser]. No me gustó, la verdad. Quizá bromear con el tema de la violencia hacia la mujer o un tío al que le han volado una pierna nunca me ha hecho gracia, pero también es cierto que luego llega Aitor, te hace una letra, le da una vuelta de tuerca y dices "qué cabrón, es gracioso". Luego le pegamos, pero es gracioso.

Aitor: La canción Marido y mujerta habla de la violencia contra la mujer pero desde otro lado.

Potxeta: Hombre, esa canción es claramente una crítica hacia el machismo.

Joxemi: Además, es una historia de ciencia ficción donde las mujeres asesinadas se levantan de su tumba para ir a por sus maridos, no tiene nada que ver con un hecho real.

El nuevo disco no suena tan frenéticamente acelerado como los anteriores, ¿cómo lo definiríais?, ¿se están haciendo viejos los Lendakaris o estáis madurando?

Jokin: Lo que pasa es que nos dijeron que el anterior iba demasiado rápido.

Potxeta: Yo creo que éste y el anterior son los más rápidos.

Aitor: Siempre tendemos a acelerarnos, de hecho si escuchas los primeros discos dices "¡hostias!, pero qué lentos van", porque luego en directo las aceleramos. Éste lo que no queríamos era que quedara tan acelerado como el anterior, que nos gustó mucho pero iba un poco acelerado, así que premeditadamente le bajamos un poquito las revoluciones.

Habéis decidido homenajear a Cicatriz con el título del disco. ¿Por algo en especial en este momento?

Potxeta: Es un grupo que nos gusta mucho y significa mucho para nosotros desde hace un montón de años.

Aitor: Sí, yo creo que de Euskadi han salido un montón de grupos que nos gustan mucho. Yo no podría decirte sólo uno, pero igual el grupo punki por antonomasia es Cicatriz, ¿no? Bueno, Eskorbuto, Cicatriz…

Joxemi: Ahí había cuatro pilares: Cicatriz, los RIP, la Polla y Eskorbuto. Ésos eran los cuatro grupos que, al final, al que le gustaba uno le gustaban los otros tres.

Potxeta: El Inadaptados (primer disco de Cicatriz) para mí es el disco. No se ha grabado otra cosa como ésa.

Joxemi: La Polla Records tiene catorce así de buenos… Respeta mi opinión tío, déjame hablar, déjame hablar [al más puro estilo Marhuenda, haciendo mofa de los tertulianos de la tele].

Una de las canciones juega con la posibilidad de que Otegi sea Lehendakari y la comparación con Schwarzenegger cuando fue gobernador de California. ¿Os haría gracia ver a Arnaldo Schwarzenegger en el poder?

Joxemi: A mí no es que me haga gracia o me la deje de hacer, es que yo creo que va a estar. Si no le ponen trabas con alguna letra pequeña, será "el nuestro lehendakari, ¡la hostia!".

Aitor: Yo creo que es la última baza de la izquierda abertzale, viendo los últimos resultados electorales. Con la irrupción de Podemos en el panorama yo creo que están acojonados y tengo curiosidad por ver qué va a pasar.

Jokin: Yo creo que lo va a levantar, como decía un amigo mío: "Tiene carisma el tío", yo creo que lo va a levantar.

Joxemi: Tiene dinamita en los puños… como Poli Díaz (risas).

Seguís evocando reiteradamente los años de la lucha armada en vuestras letras. ¿Quién le saca más partido al recuerdo de ETA, vosotros o el Partido Popular?

Potxeta: Hombre, el Partido Popular, eso sin lugar a dudas.

Aitor: Nosotros también, ¡eh!

Joxemi: Vamos a medias.

Aitor: Yo creo que el terrorismo o la lucha armada, o como lo queramos llamar, forma parte de la cultura popular de nuestras vidas. Igual la gente joven ya no lo ha vivido, pero yo recuerdo que cuando iba al instituto todos los lunes había atentado y eso te marca, es como la música que escuchas en la adolescencia. Esa situación política, que era tan convulsa, te marca y nosotros le hemos sacado mucho partido, la verdad.

Joxemi: Yo he entrado en el grupo este año y lo puedo ver un poco desde fuera. La primera vez que os vi en la Taconera [parque de Iruña] sería, qué sé yo, el año 98. Eran años en los que no era tan fácil hablar de esto como ahora. Ahora a lo mejor no es tan peligroso, pero hubo años que el humor cabrón vuestro era arriesgado hacerlo. Tenía mérito hacerlo entonces.

Muchos hemos echado en falta una mirada ácida sobre la gran novedad política a nivel estatal en los últimos tiempos, ¿por qué no os habéis acordado del "coletas" y sus acólitos en este disco?

Aitor: Pues no sé por qué, a lo mejor para el próximo disco sí. Al final van surgiendo ideas para hacer las letras y hay cosas que se quedan en el tintero pero no, de Pablo Iglesias no ha surgido ninguna idea de momento.

Hablando de cambio, ¿se pueden cambiar las cosas desde el gobierno o creéis que los que han dado el salto están deseando protagonizar la de Vine, vi y me vendí?

Aitor: Yo creo que en este caso no, creo que se puede y se debe.

Potxeta: Vamos a darles una oportunidad.

Jokin: ¿A Ciudadanos te refieres? (risas).

Joxemi: Queremos que sí, que pase algo, de hecho se han levantado contra esa posibilidad de que la izquierda tome el mando de esto. Ahora también sabes que todos los mercados internacionales, la banca y todo, no van a dejar que se mueva esto.

Potxeta: Éstos no sueltan la sartén…

Joxemi: Pero hay que tener ilusión, ¡joder! Si no, yo vendo todo y me voy a vivir al monte.

Aitor: Bueno, las cosas empiezan así.

Jokin: Allá ha cambiado la cosa, en Navarra, en Pamplona por lo menos ha cambiado.

Joxemi: Se respira de otra manera.

Jokin: La verdad es que sí, mogollón de años con UPN, con la derecha más rancia, y ahora por lo menos empieza a haber un poco de color.

Potxeta: Pero yo creo que todo esto al final tendrá que pasar por hostias en la calle. Si no, al final no habrá nada…

Joxemi: Por desgracia está demostrado que las revoluciones y todo tienen que pasar por el filtro de la violencia. Nunca se ha conseguido realmente un cambio grande sin ella. 

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