Literatura
Ésta es la historia del pimiento en su paso por la Tierra

La especie humana se extingue y el cambio climático ha convertido a la Tierra en un lugar inhabitable. Como depósito de la memoria de un planeta agotado, una nave parte con un pequeño tesoro: semillas de pimiento.

07/03/16 · 13:22
Una ilustración de Josune Urrutia en 'Breve historia del pimiento para uso de la vida extraterrestre'.

En 2056, la nave Shenzhou XII parte de la Tierra con un pequeño tesoro en su interior: un banco de semillas de pimiento. Acompañadas de textos e imágenes, estas semillas se erigen en depositarias de la memoria de un planeta en extinción.

Éste es el punto de partida de Breve historia del pimiento para uso de la vida extraterrestre, un hermoso libro-objeto compuesto por varios cuadernillos e ilustraciones, editado por Gabinete Sycorax, escrito por María Ptqk y Gustavo Puerta, e ilustrado por Josune Urrutia y Elena Odriozola.

La historia del pimiento engarza el colonialismo, la gastronomía, la industria alimentaria, el picante, la biología, los cambios en nuestros hábitos alimentarios o las biopatentes

En él, un alimento aparentemente tan prosaico como el pimiento se convierte en el hilo conductor de una historia fascinante a lo largo de varios siglos. La historia del pimiento engarza el colonialismo, la gastronomía, la industria alimentaria, el picante, la biología, los cambios en nuestros hábitos alimentarios o las biopatentes.

Esta especie viajera y versátil surge en lo que hoy llamamos Bolivia y pronto migra en varias direcciones: de los Andes al Amazonas, al Caribe, a Centroamérica. En cada zona adopta un nombre distinto (chile, ají, huayca…) pero en todas se convierte en un elemento central: producto fundamental de la dieta, especie curativa, moneda de cambio y parte de los rituales sagrados.

1492 marca un antes y un después en América: a la sangrienta conquista europea se suma lo que en biología se conoce como "intercambio colombino", una revolución natural provocada por el flujo de especies de un lado al otro del Atlántico.

En uno de esos primeros viajes se encuentra el chile, que gracias a su capacidad de adaptación y a su conversión en codiciada especie para el comercio, viaja de la Península Ibérica a todo el Mediterráneo, y posteriormente a África y Asia.

En menos de un siglo, el pimiento se instala en todas las regiones cálidas y templadas del planeta, y sus múltiples variedades se convierten, como alimento o como especie, en un elemento central de las cocinas de medio mundo.

Tras siglos de apogeo, esta profusión mestiza se ve amenazada por el desarrollo de la industria alimentaria. La producción industrial de alimentos fomenta el monocultivo para ser más rentable y apuesta por unas pocas especies de chile, reduciendo la biodiversidad.

Las empresas de transgénicos, por su parte, producen pimientos de diseño sin semillas, impidiendo así su reproducción natural y obligando a los agricultores a adquirir las semillas patentadas a las corporaciones.

Tras varios siglos de capitalismo desbocado, la biodiversidad está herida de muerte y el cambio climático ha convertido a la Tierra en un lugar inhabitable. La especie humana se extingue; obligada a buscar nuevos planetas donde sobrevivir, envía una sonda llena de semillas para explorar el espacio. El recorrido del pimiento termina con un final de ciencia ficción, lleno de inquietantes similitudes con nuestro presente.

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comentarios

1

  • |
    Valeriopu
    |
    07/03/2016 - 3:35pm
    para un nuevo proyecto de país hay que empezar a construir por los pimientos : )