Sergi Bernal
autor del documental 'El retratista'
"La historia de Benaiges nos lleva de un campo de muerte a un campo de vida y escuela nueva"

Entrevistamos a Sergi Bernal, documentalista y autor del documental que rescata la figura de Antoni Benaiges Nogués.

06/09/15 · 8:00
Felisa, una de las alumnas de Antoni Benaiges, entrevistada para el documental por Sergi Bernal. / Sergi Bernal
¿Cómo llegó hasta ti la historia de Antoni Benaiges?

Desde hace años explico cosas por medio de una cámara fotográfica. Puedo hablar de desahuciados en Santa Coloma de Gramenet, del horror nazi de los campos de la muerte, de refugiados en el Tinduff o del esfuerzo diario de los obreros de la construcción, pero en 2008, cuando la Generalitat aprobó la Ley de Fosas vi claro que debía de hablar y denunciar las fosas de la vergüenza. Lo hice por ser familiar de represaliados del franquismo, por mi consciencia profundamente democrática y por ellos, los asesinados, muchos de ellos abanderados de la democracia que aún pagan su lealtad a la República o haber tenido ideas de izquierdas o republicanas permaneciendo en una fosa común. Y, como no, también lo hice por las otras víctimas, las que sufren hoy, los familiares.

Fue así como empecé picar puertas para poder asistir a una exhumación de asesinados. No quería muertos en combate, quería retratar a los asesinados y a sus familiares, gente a la que un día hicieron desaparecer, que no fueron ni vencidos y que no tuvieron ni una piedra con el grito de sus nombres.

El 20 de agosto de 2010 hice la primera foto para el proyecto Desenterrando el silencio. En principio este trabajo fotográfico debía hablar de los asesinados y sus familiares de forma genérica, retratando las fases de la exhumación y las casas de los asesinados. Allí en La Pedraja (Burgos), gracias a la Asociación de familiares de personas asesinadas en los montes de La Pedraja y la Sociedad de Ciencias, Aranzadi se abrió una gran fosa en la que se rescataron los cuerpos de 108 asesinados.

La visión de aquella exhumación era el horror. Una larga zanja de 28 metros que iba desde el camino hacia el bosque y que contenía un centenar de esqueletos. Pero sobretodo lo más espeluznante era escuchar las tragedias vividas por los familiares supervivientes, en su mayoría los hijos del asesinado. El último día de la exhumación se acercó a la fosa un joven de Bañuelos contando que en aquella fosa estaba el maestro de su pueblo y fue ahí cuando se empezó a recuperar la memoria del maestro que prometió el mar, Antoni Benaiges Nogués.

La historia del maestro nos llevaba de un campo de la muerte que era la fosa a un campo de vida, de niños, de escuela nueva, de juegos y músicas y de promesas incumplidas. El maestro catalán fue apresado en Briviesca (Burgos) el 19 de julio del 36, en esas fechas debía estar en su pueblo de vacaciones, pero él intentaba localizar un transporte para llevar a sus alumnos a que vieran el mar. Meses antes los niños de la escuela habían publicado un cuadernillo llamado El mar, la visión de unos niños que no lo han visto nunca en el que los pequeños se imaginaban como podía ser. Algunos incluso decían: “El mar será muy grande, muy ancho y muy hondo. La gente va allí a bañarse, yo no he visto nunca el mar. El maestro nos dice que iremos a bañarnos.”

Esta publicación se imprimió en enero de 1936 en la escuela de un pueblo que contaba con tan solo 220 habitantes. Se hizo utilizando los postulados de la técnica Freinet, que proponía el uso de pequeñas imprentas escolares para que los niños hiciesen sus propios libros, dando la palabra al niño. Por suerte la familia del maestro conserva casi todos las publicaciones que salieron de esta escuela.

¿Cómo surge la idea de hacer el documental 'El retratista'?

El documental El Retratista se presentó en noviembre de 2013, pero antes presentamos la exposición fotográfica, que se ha expuesto por más de 25 salas, y el libro Desenterrando el silencio. Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar.

A medida que investigaba la vida de este maestro la historia se hacía más cinematográfica, fascinante, mágica. Una historia humana magnífica escondida y arrinconada durante más de 75 años. Mientras recogía testimonios de exalumnos de Benaiges veía más claro que debía pasar de la foto al vídeo para poder escuchar aquel testimonio, sentir su emoción, su gratitud: “Mataron a mi maestro y para mi siempre fue un buen maestro”. Fue así como decidí pensar en el proyecto documental y encontré al director, el italiano Alberto Bougleux, e hicimos El Retratista.

¿Cuáles son las dificultades que has encontrado para sacar adelante tu trabajo? ¿Cómo se ha financiado este proyecto?

Las dificultades fueron económicas. Cuando empezamos a grabar, el gobierno de Rajoy acababa de cerrar la oficina de atención a las víctimas de la represión franquista. Ése fue el preludio de una actuación que tenía como objetivo volver a arrinconar las actuaciones que reivindicaran la memoria y a las víctimas. Nosotros teníamos una buena historia pero no teníamos recursos, y sin recursos no puedes coger un coche, ni un avión, ni alquilar unos micros inalámbricos. Pero aun así empezamos a grabar. Primero la fosa de La Pedraja. En octubre de 2011 se exhumó otra fosa cercana a la primera localizando 56 nuevos esqueletos. Luego, donde Benaiges tenía su escuela. También grabamos en Bañuelos de Bureba y pasamos por su localidad natal, Montroig del Camp, para hablar con los familiares. En Zaragoza, donde había una exalumna muy especial, Felisa. Y para acabar saltamos el charco buscando su estela en una escuela del Estado de Veracruz, en México.

El trabajo se financió gracias a las aportaciones voluntarias de más de 200 personas vía un proyecto de micromecenazgo. La memoria no es patrimonio de las instituciones, es de las personas. Entre todos hicimos el documental, que ahora distribuye la editorial Blume.

¿Qué utilidad puede tener el método pedagógico de Benaiges hoy?

El método pedagógico de Benaiges cada día está más presente. Lo rescataron los maestros renovadores en los 60-70 y continua vivo. El niño ya no utiliza la imprenta escolar como hacía en la década de los treinta, ahora utilizan el ordenador, el texto libre, el dibujo libre, las excursiones. La concepción de que es necesario que el niño se exprese y que la escuela ponga las herramientas para que su pensamiento y sus emociones fluyan. El respeto al niño, como decía Benaiges: “Dejemos al niño que sea niño, para que después sienta la necesidad de ser hombre”.

¿Cuál es tu relación actual con la asociación surgida en el pueblo de Bañuelos de Bureba?

La recuperación de la memoria de Benaiges fue seguida de actuaciones en los lugares donde este maestro dejó huella. Lo hicimos primero en Bañuelos, donde diferentes vecinos y su ayuntamiento pusimos una placa en su recuerdo en la puerta de la escuela. Se puso otra placa en su casa natal  y se organizaron diferentes homenajes por parte de asociaciones de maestros y de instituciones catalanas.

Cuando pusimos la placa en Bañuelos vimos claro que había posibilidades de que aquella antigua escuela, hoy edificio municipal, pudiese ser un espacio de memoria dedicado al maestro Benaiges y de las técnicas educativas que puso en práctica en Bañuelos. Empezamos a sumar complicidades hasta que nació la Asociación Escuela Benaiges Bañuelos de Bureba. En abril se realizaron las primeras jornadas de la asociación, que fueron todo un éxito de asistencia. Más de 50 participantes nos reunimos en Bañuelos para hablar de infancia, educación y escuela. Hoy la escuela ya es visitable y tiene muchos de los elementos que tuvo en los años 30: la imprenta escolar, los cuadernillos, los pupitres,….es un viaje a la escuela rural republicana, en la que los maestros eran de vocación y les movía un gran entusiasmo por crear los pilares de una sociedad más justa y libre.

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