David Pastor
Nu Roots
"El Jazz te da ese punto de libertad que otras músicas no te permiten"

Charlamos con el polifacético trompetista de Jazz David Pastor para presentarnos su tercer disco como Nu-Roots, trío de jazz de vanguardia en donde da rienda a sus inquietudes partiendo de un sonido clásico para romper barreras utilizando la música más adecuada para ello.

07/08/15 · 8:17
David Pastor en la sala Galileo de Madrid.

Charlamos con el polifacético trompetista de Jazz David Pastor para presentarnos su tercer disco como Nu-Roots, trío de jazz de vanguardia en donde da rienda a sus inquietudes partiendo de un sonido clásico para romper barreras utilizando la música más adecuada para ello.

Séptimo disco tuyo y tercero ya como Nu-Roots, te toca presentarlo

Es una declaración de intenciones en toda regla. En este tercer disco se puede decir que ya hemos sentado unas bases de lo que es el proyecto. Con una tendencia y estética musical bastante definida ya y con el mismo espíritu del Jazz de los años 50, pero con las nuevas tecnologías, sonoridades y texturas sonoras intentamos seguir lo que es la evolución de esta música, siempre mirando adelante pero sin olvidar el pasado.

¿Cuál ha sido la evolución de la banda hasta llegar aquí? ¿En qué momento como banda aparece?

La historia apareció más que nada como un trabajo de trío, como un grupo de Jazz un poco más clásico, con la sonoridad del órgano batería y trompeta ya empezando con ciertas tendencias hacia el Groove y un poquito el R&B. Empezamos a investigar y poco a poco fuimos añadiendo cosas y cambiando también el sonido del Hammond por los teclados, Toni Pagès, el batería, fue añadiendo loops de música electrónica en tiempo real, y yo empecé a modificar el sonido de la trompeta de vez en cuando con efectos de sonido para modularlo.

Digamos que el disco llega en un momento en el que ya hemos encontrado una identidad como grupo y este es el disco que lo refleja. El primer disco fue un disco de estudio que estaba muy bien, en el que se podía intuir lo que iba a venir, el segundo es un directo en donde queda bastante claro cuál era nuestra idea y tiene bastante fuerza. En este tercero, aunque es un disco de estudio, hemos querido plasmar esto también y hemos grabado los tres a la vez y luego hemos hecho un poco de construcción añadiendo algunas voces, pero lo que es la esencia está ahí. Tiene esa interacción y complicidad entre los tres que da grabar juntos en la misma sala y ese fluir está vigente. Son casi siete años de trabajo y se nota. Somos un grupo de directo y todo el Jazz ha de grabarse así para no perder esa chispa y energía.

Sois un trío, pero a nivel instrumental sois algo más ¿cuál es la aportación de cada uno?

Jose Luis Guart hace un doble trabajo porque no solo lleva la parte armónica sino que hace la parte de bajista. Cada uno nos desdoblamos. Toni lleva el peso de la batería pero también la parte electrónica es suya. Yo aporto los temas originales, llevo una idea y luego entre los tres trabajamos el resultado final. Aparte de ser el solista y frontman es hacer los temas, y llevar la idea musical y dirección. Al modificar la trompeta y variar su sonido hay veces que lo que se llega a escuchar es otro instrumento. Somos un trío pero a veces sonamos como un sexteto.

La selección de temas es bastante variada, ya que encontramos desde estándares a músicas un tanto alejadas del Jazz. ¿Cómo ha sido elegir los temas?

Ha sido algo bastante repartido entre los tres. Es curioso porque normalmente lo que hacemos es coger un estándar que ya se ha tocado, sobre todo los Old tunes, que son cuatro piezas clásicas del jazz, y lo que hacemos es transformarlas a nuestro estilo. Incluso en los míos propios hay dos versiones de otros discos míos anteriores convirtiéndolos ya en estándares para el grupo.
 

"Aquí también hay tendencia a encasillar a los músicos y si haces jazz parece que no puedes hacer otras cosas, y yo llevo toda mi vida haciendo de todo"

El tema del jazz mezclado con la electrónica no es algo nuevo, ¿aportáis algo diferente a lo hecho hasta el momento?

Gracias a las nuevas tecnologías ahora la parte electrónica es mucho más abierta. Yo ya había trabajado anteriormente con música electrónica y claro, aquello tenía un principio y un final, el tema por ejemplo duraba cinco minutos y tú solo tenías que durar exactamente su tiempo y ahora el loop actúa como un músico más dándote mucha más libertad. Además no es un loop cerrado de cuatro compases que se van repitiendo, sino que dentro de esos compases se pueden cambiar varias escenas y puedes modificarlo en el instante, al estar manejado por una persona se puede modificar y dependiendo del solista así se puede ir comportando el loop.

Volvamos al pasado. Cuéntanos cómo surgió la idea de Nu-Roots.

Iba a ser mi nuevo proyecto. Venía de hacer un disco con orquesta de cuerda en el que la formación más grande éramos 30 y la pequeña 10. Era un proyecto precioso pero me quitaba mucha energía. Al haber arreglos orquestales había mucha parte cerrada y me apetecía hacer algo más experimental. De ahí nace la idea de Nu-Roots con estos músicos, que no están encasillados dentro de la escena jazzística. Han tocado Jazz pero vienen de hacer otras cosas, igual que yo. Tenías ganas de experimentar y que fuera más mío. Empieza siendo un proyecto personal, pero ellos se involucran tanto, creen tanto y aportan tantísimo que al final esto se convierte en un triunvirato. De hecho el disco se llamaba Nu-Roots (2008) como David Pastor, pero decidimos cambiarle el nombre para el proyecto.

¿Cómo veis la respuesta de la gente a vuestra música?

Bastante bien, tocamos bastante por Catalunya, ahí tenemos un público fiel que nos sigue, y en Valencia también. Creemos que con este disco había llegado el momento de salir un poco más. Las experiencias fuera de Catalunya y de España están siendo muy gratificantes. Ya vamos teniendo un currículum. En los conciertos vemos una gran aceptación. Es una cosa arriesgada y vanguardista pero que llega a todos los públicos, no lo puedes encasillar dentro del “Jazz denso”, sí hay vanguardia, pero no es algo que se haga difícil a la escucha.

Tocar más en Catalunya ¿es porque hay más escena o por simple proximidad?

Vivimos allí y claro primero empiezas a experimentar con los de casa y cuando ves que los de casa responden te lanzas un poco más hacia fuera. La cosa no está difícil, está rara, son nuevos tiempos y siempre digo que hay que reinventarse. Como sideman tengo la suerte de haber salido bastante y digamos que, como trompetista, sí que tengo un nombre fuera de las fronteras de Catalunya y Valencia, pero cuando tienes que empujar tú, tienes unas responsabilidades más grandes y es algo más difícil, pero bueno ahí estamos en la lucha, como siempre y sin desfallecer.

¿Hasta qué punto es importante sacar discos en la música creativa e improvisada?

Para mí el disco es como una foto del momento, y más hablando de este tipo de música. El resultado del disco es el resultado de como tocaste aquel día y a aquella hora. En el caso de la música yo creo que es en directo como se tiene que escuchar, se hacen los discos en parte para dejar constancia de nuestro trabajo del mismo modo en que te haces una foto. Lo importante es el día a día, y el día a día es el directo, y cada día pasa algo nuevo. Dentro de la música creativa cada concierto es diferente aunque los temas sean los mismos, las improvisaciones lo hacen diferentes, las interacciones nos llevan a diferentes caminos. Siempre defiendo la música en directo.

Decía Cifu en estas páginas hace unos años que “ser músico de Jazz en este país es ser un superviviente”, ¿estás de acuerdo?

Sí, claro. Yo te puedo hablar de mi experiencia personal. Hago muchas cosas, no me considero un músico de Jazz al uso porque no hago solamente eso, y si lo hiciera creo que sería contraproducente para mi persona. Aquí también hay tendencia a encasillar a los músicos y si haces jazz parece que no puedes hacer otras cosas, y yo llevo toda mi vida haciendo de todo. La música está por encima de los estilos y yo lo que quiero hacer es música. Vivo bien de la música, pero de la música, no del jazz, si quisiera vivir del jazz me aburriría, y eso que me encanta porque el jazz te permite muchas cosas que otras músicas no. Estás expresándote en el momento justo, puedes decir lo que quieres, no estás sometido a una partitura o a unos cánones y te da ese punto de libertad que otras músicas no te permiten y lo disfruto, casi todos mis discos vienen de la raíz del jazz. Si me dedicara únicamente al jazz me estaría perdiendo muchas otras cosas, de la misma manera que hay gente que si no escucha jazz se está perdiendo cosas muy importantes, porque es la madre de toda la música moderna que escuchamos en el siglo XX y parte del XXI, todos los cánones que se establecen formales y musicales vienen del jazz, no puede haber una cosa sin la otra.

"Decir que no te gusta el Jazz es como decir que no te gusta la Música Clásica desde el Renacimiento hasta el siglo XX"

Y siendo la madre de todas las músicas modernas, ¿no lo ves algo minoritario a nivel de llegada a la gente?

Yo creo que esto es un tema de conciencia social porque me encuentro con gente que me dice "es que no entiendo el Jazz", y es que no tienes porqué entenderlo, tú vas al National Gallery y aunque no entiendas de pintura vas y te quedas flipado. Ve a un concierto, escucha y disfruta. El Jazz tiene más de un siglo de historia, no es lo mismo el que se hace ahora que el que se hacía en los años 20-30 y demás, es una música que lleva una evolución. Decir que no te gusta el jazz es como decir que no te gusta la Música Clásica desde el Renacimiento hasta el siglo XX, algo habrá que te guste. Hay que encontrar esa música que te gusta y no hay que tener miedo a que se le llame jazz. Están convirtiendo el Jazz en una corriente de esnobismo, diciendo que no se entiende y que es solo para entendidos, y no, el jazz nace en New Orleans y lo hacen los negros, italianos y judíos que había por ahí, se hace un batiburrillo y lo hace la gente del pueblo para el pueblo. Es una música popular.

Pero ahora no es algo popular, la gente de a pie no lo suele tener como referencia.

Eso pasa aquí, pero no en Estados Unidos, donde nació. También hay ejemplos allí en donde hay músicos que ven como lo más normal colaborar con músicas diferentes, como hace Branford Marsalis. La confusión que ha habido aquí es que el Jazz se ha tomado como para gente que entiende y esto nos ha perjudicado a los músicos de jazz.

Mirando al futuro como ves el camino de Nu-Roots en adelante.

Nu-Roots es una puerta abierta y de momento lo que estamos haciendo es accionar el picaporte, tal y como vamos ahora mismo no le veo un final todavía, no se distingue aún la luz al final del túnel. Acabamos de sumergirnos en la piscina. Cada concierto lo planteo como un viaje, que la gente se siente escuche y disfrute, no hablo más que al principio y al final. Nuestras intenciones son seguir nuestro camino que cada vez es más sólido y más definido. Así que vamos a donde nos lleve.

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