Filmoteca
Cien años de 'El Proceso'

Estos días se cumple un centenario ignorado: Franz Kafka deja inconclusa una de las novelas cruciales del siglo XX.

, Es autor de Las puertas del poder. ‘El Proceso’ de Kafka y Welles como gestos de rebeldía, Luces de Gálibo, 2013
16/05/15 · 8:00
Edición impresa

El angustiado protagonista de El proceso es un empleado bancario que, “sin haber hecho nada malo, fue detenido una mañana” ignorando el motivo. Tras proclamarse inocente, será ejecutado sin juicio. Esta ácida visión sobre el mal funcionamiento de los tribunales posee plena actualidad. Presuntos y prescriptos, autos y apelaciones, cambios de leyes… se aglutinan mediáticamente en torno a polémicos procesos, juicios y sentencias. Es tal la avalancha informativa (hay canales temáticos de televisión con juicios en directo) que parecemos cautivados por los espectáculos judiciales. Es habitual tardar en juzgar delitos económicos, la impunidad de responsables de pérdidas del caudal público y llenar cárceles con pequeños traficantes de drogas, mientras que las fortunas que genera su venta extienden la corrupción. Muy lejos se halla la recomendación de Platón de formular leyes que persigan la opulencia y eviten la pobreza, y la de Erasmo de buscar prioritariamente la utilidad pública. Que los españoles perciben como dominante la injusticia lo atestiguan diversas encuestas del CIS.

Volviendo al genio checo, Franz Kafka, se puede seguir la génesis de El proceso gracias a su meticuloso Diario, donde entrelazaba los episodios bélicos del momento con sus rutinas y estados de ánimo. Así sabemos que, en el sangriento agosto en que estalla la I Guerra Mundial, Kafka intenta dedicarse exclusivamente a la literatura redactando una ambiciosa novela, especie de alegato existencial donde atacará los abusos del poder ocultos tras la supuesta justicia de una secreta estructura jerárquica y corrupta, en la que todo acusado es culpable y se le aplica una ley “que no puede conocer”. Bajo tales premisas contará la trágica historia de Joseph K. Mientras se estabilizan las trincheras constata “la insensatez de los que mandan”, y cae deprimido. Desde mayo de 1915 no volverá a mencionar El proceso. Publicada póstumamente por su albacea Brod en 1925, después de la II Guerra Mundial pasó de considerarse “obra absurda” a “alegoría del siglo XX”, provocando un delirio de interpretaciones y negocio editorial, acuñándose el término kafkiano para lo absurdo, siniestro, angustioso y burocrático. Se calcula en más de 25.000 los libros escritos sobre Kafka, pero todavía quedan claves por descifrar.

Welles materializaría con mágica belleza, densidad dramática y fidelidad narrativa los fantasmas kafkianos

Será casualidad, pero cuando, tras nueve amargos meses de gestación, abandona inconclusa esta novela, el 4 de mayo de 1915 anota en su diario: “No hay nadie que manifieste hacia mí una comprensión total”. Justo dos días más tarde nace en Wisconsin ese Orson Welles que materializaría en celuloide con mágica belleza, densidad dramática y fidelidad narrativa los fantasmas kafkianos, como si estuviese predestinado.

Corría 1962. En plena Guerra Fría, enfrentadas las superpotencias en carreras atómica y espacial, cuando el antiguo “joven prodigio” marginado por Hollywood, espiado por el FBI y perseguido injustamente por el fisco, desde su exilio europeo acepta la propuesta de unos productores arruinados de filmar con total libertad esta relevante novela. Muy interesado “por los abusos del Estado”, ante el reto de ser el primer ci­­neas­ta en abordar el inquietante universo kafkiano, plasmó en imágenes esta laberíntica pesadilla con humor negro, rodando “como si fuese un sueño” el que consideraría “el filme más autobiográfico que jamás hice”.

Tags relacionados: número 246
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

4

  • |
    Guillermo Sánchez Trujillo
    |
    19/05/2015 - 12:38am
    Gracias por su mensaje, pero yo estoy hablando de un trabajo completamente distinto que pensé le podía interesar. De todos modos, pronto saldrá publicado. Saludos.
  • |
    Guillermo Sánchez Trujillo
    |
    19/05/2015 - 12:38am
    Gracias por su mensaje, pero yo estoy hablando de un trabajo completamente distinto que pensé le podía interesar. De todos modos, pronto saldrá publicado. Saludos.
  • |
    Demetrio
    |
    18/05/2015 - 1:56pm
     Estimado D. Guillermo Sánchez, aprovecho la ocasión para felicitarle públicamente por su muy trabajosa investigación, que tuve el placer de leer después de haber publicado mi libro, y que considero acertada en su tesis de la notable influencia de "Crimen y Castigo" de Dostoievsky, autor que Kafka menciona en varias ocasiones en sus diarios, lo que indica que debía conocer a fondo su obra. Ciertos paralelismos por Ud. detectados son asombrosos.  Y es extraño que no se le haya reconocido el mérito por las instancias académicas.  En cuanto a los motivos por los que los grandes medios han ignorado este centenario, tendríamos uno de índole editorial, ya que sí se ha escrito sobre otro casi simultáneo, el de la redacción de "La metamorfosis", que en este caso ha sido reeditada. Y quizás otro más ideológico, el miedo a bucear en los corruptos subterráneos de los tribunales.  Salud, D. E. B.
  • |
    Guillermo Sánchez Trujillo
    |
    18/05/2015 - 2:49am
    Estimado profesor Demetrio E. Brisset: Resulta muy extraño que el centenario de El proceso, una de las novelas cruciales del siglo XX, haya sido hasta el presente ignorado, sobre todo teniendo en cuenta que las editoriales no desaprovechan ninguna ocasión para promover “el negocio editorial”. Yo tengo una hipótesis, que parece absurda, que le quiero comentar. En octubre del año pasado, logré encontrar la solución al enigma del orden de los capítulos de El Proceso, que los expertos trataron de resolver durante décadas sin ningún resultado, hasta declararlo insoluble a principios del siglo XXI. Mi trabajo ha provocado cierto malestar en el mundo académico y editorial porque revela la razón del “delirio de interpretación” y amenaza con sacar de circulación las ediciones obsoletas de la “alegoría del siglo XX” que tan jugosos réditos producen. Es por eso que guardan silencio. El proceso, para decirlo de una vez, es una reescritura de Crimen y castigo, y la solución al enigma de su estructura está en la novela de Dostoievski, en el orden de los capítulos de la estructura interna de El proceso, que son los capítulos de Crimen y castigo de los que sacó Kafka su novela. No se trata de un plagio, sino de un experimento audaz que hace de Kafka el novelista más moderno de los modernos, incluso hoy día. A pesar de tratarse de una reescritura furtiva y hábilmente oculta, se puede establecer paso a paso, capítulo tras capítulo, la correspondencia entre las dos obras. Como nadie parecía entender lo que yo estaba diciendo, hice una edición de El proceso  ilustrada con fotogramas de películas de ambas novelas para hacer evidente la intertextualidad. Como sé que usted es un experto en fotografía, cine y todo los relacionado con el mundo audiovisual, le ofrezco para su disfrute (no me cabe duda) enviarle la edición ordenada, ilustrada y completa de El proceso, si me da una dirección de correo donde pueda hacérsela llegar. Saludos,
  • Tienda El Salto