Valle de Susa, Lampedusa

Erri de Luca elogia a Pasolini y recuerda que la resistencia civil del valle de Susa es similar a la de la comunidad de Lampedusa que reacciona frente a las leyes xenófobas y que libera la isla para hacerla tierra abierta.

06/05/15 · 8:00
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Pier Paolo Pasolini se extrañaba de cómo había desaparecido la luz de las luciérnagas debido al urbanismo y la contaminación del aire y del agua. Era una experiencia similar a la de Rachel Carson, quien se percató de que la primavera se había vuelto silenciosa, porque ya no se escuchaba el coro de los petirrojos, que morían por el efecto de los pesticidas.

Las luciérnagas de Pasolini y los petirrojos de Carson no son meras anécdotas. Exterminar luciérnagas y apagar sus luces o matar petirrojos y silenciar sus voces son alarmas ante las graves alteraciones de nuestras vidas, porque nuestros cuerpos necesitan de otros cuerpos, así como de otras especies, de territorios, de paisajes, de ecosistemas, donde vivir, relacionarse y expresarse.
 
Que en el valle de Susa –y en otros sitios– haya comunidades que sepan ver esas luces o escuchar esas voces y se nieguen a la irrupción de los trenes de alta velocidad, de mercancías aceleradas y capitales rápidos, es comprensible. Tienen derecho a ejercer la palabra contraria, como han reclamado Erri de Luca, Gianni Vattimo y más gente.
 
Se le acusa a Erri de Luca de usar palabras desmesuradas, pero, ¿cómo medir con palabras comunes esos megaproyectos descomunales y desmedidos, que despilfarrarán recursos, perforarán montañas, contaminarán con el polvo de amianto, violarán territorios y quebrantarán la vida de comarcas y pueblos durante kilómetros?
 
Erri de Luca elogia a Pasolini y recuerda que la resistencia civil del valle de Susa es similar a la de la comunidad de Lampedusa que reacciona frente a las leyes xenófobas y que libera la isla para hacerla tierra abierta. 

Por eso, de norte a sur –nos dice– se produce una rima: valle de Susa, Lampedusa. Frente a la Europa sombría que negocia en la oscuridad sobre túneles continentales y tratados transatlánticos o que extermina especies y provoca muertes por tierra, mar y aire, hay otras muchas luces y voces, como las luciérnagas de Pasolini y los petirrojos de Carson. El desastre no es inevitable. 

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