Frunzo el ceño con Grey

La diosa que lleva dentro esta lectora no bailó de alegría tras leer la trilogía '50 sombras de Grey'.

13/12/14 · 8:00
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En el metro, en el trabajo, en el gimnasio, entre mis amigas, vecinas, familiares... Hubo una época en la que fuese a donde fuese, me encontraba el dichoso libro. 50 sombras de Grey estaba hasta en la sopa. Mis compañeras de trabajo que se lo estaban leyendo intercambiaban miradas cómplices, una señora en el autobús le confesaba a otra que le había cambiado la vida y la madre de vecina estaba enganchada. No me quedaba otra: tenía que leerlo.

Y de verdad que lo he intentado. Una y otra vez me repetía que miles (¡millones!) de mujeres no podían estar equivocadas. Pero es que no puedo con él. Para empezar, su protagonista, Anastasia, parece tonta del bote. Me siento incapaz de identificarme con ella y con su fascinación por el sosainas de Christian Grey, un pelmazo obsesionado por controlar todos sus movimientos.
Sí, ya sé que las escenas de sexo no están mal y que Anastasia disfruta tanto como Christian. Pero ¿hace falta que para describirlas tenga que recurrir a expresiones como “la diosa que llevo dentro”? ¿Quién demonios habla así? Encima se trata de una diosa que “se viste de lentejuelas”, “da saltitos”, “menea las caderas”, “baila merengue” y no sé cuantas sandeces más. ¿Esta chica tiene dentro una diosa o una mona anfetamínica?

Éste es otro de mis problemas con 50 sombras: lo rematadamente mal que está escrito. Además de frases memorables como “su voz es suave y profunda como el chocolate derretido con caramelo… o algo” o “yo soy la polilla y él es la luz, y voy a quemarme”, hay ciertas expresiones que se repiten una y otra vez. En la web Libro de Notas se tomaron la molestia de hacer el recuento y resulta que “madre mía” se repite 155 veces; “ceño” (fruncido, por supuesto), 155 y nuestra querida “diosa interior” sale hasta 60.

Además, me parece que, a pesar de que la historia va envuelta en un halo de transgresión por sus escenas sexuales explícitas (¡Uau!, como diría Anastasia), en el fondo cuenta la misma historia de siempre y poco se diferencia de las novelas rosas y comedias románticas. Chica conoce a un chico complicado y con pasado tenebroso al que acaba conquistando y redimiendo gracias a su amor. Pues vaya. Tanta tinta gastada para eso. //

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comentarios

1

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    Carlos Diez
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    14/12/2014 - 6:08pm
    Muy buena revisión... creo que en Radio Nacional escuché algo parecido. Felicidades
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