Francis Díez
Cantante de Doctor Deseo
"El deseo más importante es la curiosidad"

Doctor Deseo es uno de los grupos con más tirón en directo. Hablamos con su cantante y letrista.

, Madrid
27/06/14 · 16:41
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Francis, de Doctor Deseo, en Lavapiés. / David Fernández

Parece que el verano anticipado que nos asolaba se marcha y llegan aires frescos y lluviosos del norte, como si vinieran en la maleta de Francis, la cara más visible de Doctor Deseo, con quien charlamos a una semana vista de su concierto en la Sala Penélope de Madrid.

Háblanos de vuestro trabajo de vuestro último trabajo “Busco en tus labios… lo mejor del Deseo”

Surge siempre de la idea de hacer algo nuevo y algo que nos apetezca. Recoge cosas de la temporada pasada reflejando ámbitos distintos por los que se suele mover el grupo, por ejemplo los 21 temas grabados en directo recogen tanto los grabados en teatros como el Arriaga de Bilbao, el Victoria Eugenia de Donosti o el Coliseum de Madrid, pero también los de la sala Razzmatazz en Barcelona, el gaztetxe de Zorroza, en San Mamés, esto queríamos mostrarlo bien, porque cuando hacemos un objeto nos gusta hacerlo bien y hacer algo mimado y bien hecho. Por otra parte surgió la idea de hacer un pequeño documental que fue creciendo, lo hizo la gente de Bideografik y son visiones distintas sobre el grupo que van desde escritores y periodistas musicales hasta músico que dan una perspectiva del grupo. Nos apetecía que se hiciera al margen del grupo, nos gustara o no el resultado.

Y por último tres temas de estudio y todo ello editado en forma de libro para podernos saltar este castigo a la cultura del 21% de IVA y así poderlo sacar al 4% con un precio casi similar a un CD. Esto es algo que recomiendo a los músicos para saltarnos este premio a la estupidez que supone tener el IVA cultural más alto de toda Europa.

Las canciones en estudio tienen más ritmo que las de los últimos discos, ¿nos vamos a encontrar esta tendencia también en directo?

La anterior gira se hizo sobre todo para teatros, donde focalizábamos la parte más lenta, más cabaretera, más teatral del grupo. Evidentemente, siempre cuando hacemos una cosa luego nos apetece la contraria u otra. “Busco en tus labios” fue la primera canción con la que el grupo ganó un concurso hace mil años, la escuchamos, ya desde una perspectiva como si no fuera nuestra, y nos pareció que tenía un algo que podía conectar con el ahora. La hemos transformado absolutamente y la hemos traído a nuestros tiempos como el principio de un concierto. De hecho la hemos grabado con esa intención y ahora el concierto y la gira vuelven a empezar con “Busco en tus labios” de manera muy intensa y muy potente y ahí mantenemos el ritmo durante mucho tiempo, visitamos también algún territorio más tranquilo, pero metemos las canciones más dancing del grupo y casi transformamos la salas en discotecas, con canciones como “De chocolate y vainilla”, “Dancing in hell”, “Loco” u otras, con Joe, el saxofonista, jugando con todo ello para hacer una fiesta y una celebración que es lo que nos apetecía hacer ahora mismo: coger las canciones que nos gustan y habitualmente no caben en los directos y poder hacerlas.

Cuéntale a alguien que no haya ido nunca ¿cómo es concierto de Doctor Deseo?

Consideramos que es un ritual contemporáneo en el que el papel de los músicos lo definen muy bien los hiphoperos, MC's, maestros de ceremonias, y donde lo importante es que ocurra algo potente, que se dé una transformación, una catarsis, algo donde las emociones puedan fluir, incluso se excite y haya mejores posibilidades de comunicación. Que un concierto vuelva a tener la entidad que debiera y que ha tenido muchas veces, que nos transforme a quienes tocamos y quienes están abajo. Parece un poco pretencioso pero, si no, no tendría mucho sentido. Este es nuestro oficio, nos dejamos la puñetera piel en ello y no entendemos que pueda ser de otra manera. Lo que ocurre arriba es cierto para que precisamente abajo pueda ocurrir algo también.

Tratáis de hacer muy partícipe al público haciéndolo subir, de alguna, manera al escenario…

Siempre hemos procurado que en un concierto nuestro todos los sentidos tengan cabida, que no sólo se vea y se escuche, si no que se puede tocar, que se puede oler y se puede chupar. Siempre hemos favorecido una interacción con el público.

La nueva versión de “Busco en tus labios” es un guiño, una vuelta a los orígenes, ¿cómo valoráis vuestra trayectoria desde entonces?

En esto somos estrictamente marxistas porque “naciendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria”, pero en realidad el camino ha sido largo y para un músico, eso es lo importante. Esto es lo que queríamos hacer, esto es lo que seguimos queriendo hacer y en lo que gastamos un montón de energías.

Ha sido un camino que hemos hecho muy despacito, en el que ha funcionado sobre todo el “boca a boca”, incluso muy por vía “venal”, mucha gente dice: “pues yo tuve un novio de Vitoria y me puso una canción de Doctor Deseo y me enganchó”, además nuestros seguidores son bastante insistentes y de ahí surge uno más. Es un método lento pero luego es mucho más consistente.

Os pusisteis la etiqueta “pop” como provocación en un panorama dominado por el Rock Radical Vasco, ¿os sigue convenciendo esa definición?

Sí, nos sigue gustando. El concepto americano de pop es distinto del inglés que es el que nos ha llegado acá. Pop, en realidad, significa popular music es aquella que surge con el Rock & Roll en los años 50, como una rebeldía muy potente ante todo lo que había en ese momento y enlaza con la psicodelia de los 60, el hard y el punk de los 70, con el hip-hop y la electrónica más tarde… Digamos que es ese tipo de música que eleva a categoría lo cotidiano, siempre desde la sencillez, esa es la cultura pop de la que somos deudores y que nos alimenta.

¿Tenéis alguna receta para seguir al pie del cañón y con tantas ganas después de tanto tiempo?

No, nunca hemos sido un grupo de futuro, siempre hemos funcionado muy al día. Nuestro concepto siempre fue sacamos un disco, giramos un periodo y desaparecemos de lo público un año. Nos parece muy importante ese año para evolucionar como personas al margen de los escenarios y poder generar un trabajo nuevo. Es una forma de cuidar y mimar nuestro oficio y no terminar siendo un funcionario de la música.

¿Qué hace Doctor Deseo los años impares?, ¿Os queda tiempo para hacer otras cosas?

Hombre, yo durante mucho tiempo he sido pluriempleado, como todo el mundo que pretenda estar en la música, yo he sido panadero artesanal, hacía pan integral en horno de leña tres días a la semana, durante 25 años, es solo durante estos últimos cinco años en los cuales vivo única y exclusivamente de la música.
El tiempo en que estás fuera de los escenarios es el tiempo de trabajo más serio, tienes que “parir” algo nuevo, hacer ensayos duros, luego los conciertos son la celebración de que has creado algo.

En uno de vuestros conciertos te escuchamos preguntar al público que dónde estábamos si en la ola o en el naufragio, haciendo un guiño a una de vuestras canciones. ¿Dónde dirías que está Doctor Deseo ahora mismo?

Ahora mismo nos sentimos en una cierta ola. Acabamos de empezar la gira, el disco está teniendo una respuesta increíble a pesar de la crisis, estamos colgando el “no hay entradas” en todos los sitios, la verdad es que estamos alucinados. Hemos asumido riesgos, la temporada pasada contratamos dos técnicos más, dos músicos más, unas historias de luz que nos apetecían y que suponían un gasto extra. En la coyuntura de crisis es importante no encoger mucho si no intentar arriesgar y si te tienes que pegar una hostia que sea desde arriba.

Habéis hablado en ocasiones de vuestro lado femenino, ¿qué os aporta como grupo y como personas?

Nosotros, de entrada, nos consideramos un grupo feminista. El movimiento feminista es uno de los que más ha hecho evolucionar el mundo desde finales del XIX hasta ahora. El patriarcado, aquello derivado de la testosterona, que ha sido lo que ha marcado las pautas del mundo, prácticamente hasta ahora, está más que caduco y muerto y la revolución viene dada porque valores como la violencia vayan desapareciendo, valores como la colaboración predominen frente a la competición, y esto tiene que ver con aquella que se encargaba de gestionar la cohesión de la tribu que en estos momentos es más importante que el cazador. Tiene mucho más sentido aprender a gestionar las emociones, que la comunicación entre las personas sea fluida y sea potente, a pesar de lo conflictivo que esto es, y tiene mucho sentido que la base de todo eso, lo que de sentido a una sociedad, sea la ternura que es lo que la madre ofrece.

Tampoco nos vamos a cargar lo masculino porque ahí también hay cosas interesantes, pero estos valores que hasta ahora han sido repudiados, como de segunda, consideramos que son los que tienen que predominar para que la sociedad se transforme y nosotros, como animales que aprendemos, los tenemos que interiorizar. No es solo por las mujeres, es por nosotros mismos.

Cómo valoráis el papel que otorga a la mujer el mundo de la música en general y el del rock en particular?

Hasta ahora el rock ha sido bastante machote, muy de pelo en pecho y cuero, pero está habiendo una transformación. Cada vez hay más grupos de chicas, los grupos de chicos asumen unas historias que no son los arquetipos al uso, cada vez hay más mujeres en esta historia pero aún falta mucho como en toda la sociedad en general para que haya unas condiciones de igualdad.

Para mucha gente Doctor Deseo es la banda de Francis, ¿cuál es tu papel y tu peso real en el grupo?

Yo soy el más pesado y tengo el papel más vistoso, como soy el chapero oficial, pero en el grupo cada uno tiene su papel muy definido. Yo soy el que pone la imagen pero luego soy el peor músico de todos. Sin un buen batería como Txampi, que es el corazón del grupo, sin un guitarra como es Toro, un teclista como Raúl o un bajista como Josi no tendría ningún sentido Doctor Deseo. Mi papel digamos que es el más vistoso y sí que soy el más cabezota.

Un grupo no es una democracia, es otra cosa en la cual hay que llegar a un entendimiento, eso sí, en el cual cada uno sabe dónde tiene que empujar. Cada uno tiene su función, yo me muevo más en el territorio de las ideas porque en los otros soy más torpe.

¿Cuáles son vuestras influencias tanto musicales, como en vuestras letras y vuestra manera de pensar?

Como os he contado, somos deudores de la cultura pop, somos fans de la música en general, todo nos influencia y nos marca y cada uno tiene sus gustos y va escuchando continuamente. También cosas anexas o cercanas a la cultura pop como el cabaret que nos ha marcado desde el más castizo, a mí desde muy crío me gustaba ir a los transformistas y los travestis, el cabaret alemán de entreguerras que define perfectamente la película Cabaret, pero también Iggy Pop, los Doors, Dylan, Tom Waits, Cohen… por decir clásicos, luego, por supuesto escuchamos todo lo que se hace ahora o muchas de las cosas.

En cuanto a lecturas, todos somos lectores. Leemos poesía, lo nuestro no lo consideramos poesía, son letras de canciones que son algo distinto y está en función de la música.

Las influencias son el mundo y la vida. La cultura pop tiene que estar muy ligada al suelo y a lo que ocurre cotidianamente. Esto es algo que no se nos escapa tanto en lo individual como en lo social y lo político, quizá una cosa que nos caracteriza es que no hacemos distinciones. Si hacemos cosas muy dentro de lo íntimo consideramos que eso es tan político, porque somos bichos sociales y lo que uno se transforme, transforma también su entorno y por lo tanto lo social y lo político. Nos influye también, sobre todo mucho, el policía que llevamos dentro que es del que más pendiente estamos en la medida que reproducimos el Estado desde nuestra entrepierna.

Casi ya me has contestado pero te quería preguntar: ¿os consideráis un grupo político?

Sí, claro. Aunque nuestras letras tengan un cariz muy íntimo, eso está muy ligado a lo político, no se puede separar una cosa de la otra. Tenemos la 'jodía' costumbre cristiana de separar sexo y amor, alma y cuerpo, público y privado. Somos animales sociales y todo tiene una relación directa, lo político sobre lo íntimo y viceversa. Por eso nos consideramos políticos, aparte en canciones como por ejemplo “Aunque aún siga siendo de noche” no evitamos entrar en el panfleto, puro y duro, sin ningún problema también cuando hay que hacerlo. De hecho jugamos entre el panfleto y San Juan de la Cruz, como poeta del deseo.

Estando de acuerdo en lo artificial de esa distinción, te voy a hacer algunas preguntas de los que se etiqueta como “político”. ¿Cómo valoráis la situación política, económica y social, esto que han llamado “crisis” a la que estamos sometidos?

Ahora mismo, viendo a la clase política o la financiera, me da igual, pero centrándonos en la política, diría incluso que ni siquiera son unos cabrones, lo que pasa es que hay un nivel de imbecilidad muy potente. Es muy difícil entender cómo alguien puede penalizar la cultura con un IVA tan altísimo, no solo para los que la producen si no para que la gente tenga acceso a ella. Si la gente no tiene acceso a la cultura, a la inteligencia y a las emociones derivadas de todo ello, a dónde coño vamos a ir. A ningún sitio. Si alguien se carga y recorta todo lo que tiene que ver con la investigación, las nuevas tecnologías, las energías renovables, se está cargando el futuro. Si alguien se carga la educación, cuando es lo más potente que tiene una sociedad, y empieza a recortarla por todas las esquinas para que a la gente le cueste acceder, en qué está pensando ese político, me da igual de dónde sea. Yo realmente pienso que son una cuadrilla de imbéciles.

Hoy en día este sistema neoliberal es evidente que no funciona ni para ellos mismos, ni para el mismo dinero es bueno e interesante este sistema. ¿Cuánto va a tardar en morirse?

Simplemente creo que hay un nivel de imbecilidad bastante potente derivado de ser primermundistas y estar muy cómodos en esta situación. Toca espabilar.

Sí pero cuesta pensar que sean tan tontos como para hacerlo así de mal…

Pues si es que han sido tan listos lo han hecho de puta madre, si hay una teoría de la conspiración y hay una serie de gente que mueve los hilos del mundo, desde luego se han lucido. Lo primero que se hundió en Estados Unidos cuando empezó la crisis fue la banca, fue Lehman Brothers, donde tenía los capitales gente de lo más importante y se fue a freír churros.

Yo imagino que en esta fase que tenemos los humanos de tantear, de ir de un sitio a otro, poco a poco iremos encontrando el sitio pero, a veces, hacemos tonterías bastante golosas.

Y como vasco que eres, ¿Como ves la situación en Euskal Herria ahora que ETA ha renunciado a la violencia?, ¿Qué escenario se plantea?

Pues está muy bien que nos hayan quitado un poco el foco de encima porque venía siendo muy agobiante y estaba generando mucho dolor por muchos sitios. Ahora nos alegra un poco que si uno quiere encontrarse un independentista radical tenga que poner el foco en Cataluña, si alguien quiere buscar kale borroka tenga que ir a buscarla a Gamonal en Burgos y si quiere buscar terroristas se tenga que ir a León.

Que nos hayan quitado el foco nos ha aligerado de una carga muy potente y que además sea cierto que se estén generando condiciones para hacer otras cosas, para sacar de los ámbitos de dolor y marginación muchas situaciones que estaban enquistadas y que eran complejas y, la verdad, es que está evolucionando a un ritmo muy potente.

Hay muchísimas cosas por hacer, pero es tiempo de hacer política y eso es interesante, mucho más interesante que el tiempo de las armas.

Con la forma de saltaros el IVA de 21% que comentabais antes habéis predicado con el ejemplo en contraste con algo que criticáis en una de las canciones del nuevo disco que dice "quejarse y no hacer nada". Porque se escucha a los músicos poner el grito en el cielo por ello pero era tan sencillo como esto.

Más que quejarse hay que intentar que se transformen las cosas porque la queja muchas veces nos une más al problema. Uno tiene la sensación que porque se queja ya está haciendo algo. Al quejarte te estás quejando, lo que tienes que hacer es empezar a cambiar cosas, en el nivel en el que puedas. En el nivel individual, de tu familia, del barrio, de tu colectivo y al que llegues y así, poco a poco, se irá consiguiendo algo. Solamente el hecho de unirnos es una transformación, nos da un cierto poderío, nos da menos inseguridad. No dejar caer a la gente de nuestro lado en estos tiempos complejos es algo básico.

A veces en sociedades primermundistas es un clásico quejarse y tocarse los cojones a la par, y luego son sociedades muy ombliguistas, muy narcisistas, y en la música somos un claro ejemplo a veces.

Siempre habéis apelado al deseo como un motor vital, ¿qué nos puede aportar el deseo a estos momentos que estamos viviendo?

El deseo siempre es la energía previa para hacer las cosas. Mi abuela solía decir que para comer bien hacen falta dos cosas: buenos alimentos y hambre. El hambre como deseo para transformar.

Probablemente el deseo más importante sea la curiosidad, un deseo femenino quizás, y es el que nos ha hecho cambiar las cosas. Uno sueña cosas diferentes y las desea pero después se ocupa de transformarlas, de alcanzarlas y de ocuparlas, no solo sueña. Imagina cosas distintas, las desea a tope y, con esa energía, las ocupa y hace que ocurran, evidentemente al ritmo que tengan que ser. Pero yo creo que es muy importante el deseo, no una cosa infantil de "hago lo que quiero", si no que hacer lo que quieras y lo que debas sea lo mismo. Esta ha sido una de las peleas de mi vida.

Pues, ya para cerrar, como bilbaíno de pro que eres, recomiéndanos un lugar para “Morirse en Bilbao”?

El Umore Ona, por ejemplo, que es un bar que es encantador, que mantiene esa línea de bar pequeño de Rock & Roll, donde hacen conciertos de muy pequeño formato jueves, viernes y sábados que merecen la pena. Está cerquita del ayuntamiento en la calle de la Esperanza. Un sitio muy recomendable.

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