Obrint Pas
Grupo musical de Valencia
“Mejor parar ahora que quemarnos”

Obrint Pas prepara un disco acústico en directo con el que abandonará indefinidamente los escenarios después de 20 años de carrera.

, Castellón
21/02/14 · 8:00
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Obrint Pas en Brooklyn (Nueva York) durante una gira en noviembre. / Xepo Walters
En internet puede encontrarse un vídeo de Obrint Pas tocando en Reus en 1995. Caras más jóvenes, integrantes que ya no están en el grupo, ¿pensaban aquellos chavales que iban a llegar a donde han llegado?

Desde que empezamos con el grupo no nos planteamos hasta donde podíamos llegar, simplemente fuimos fieles a nosotros mismos haciendo la música que nos gustaba, en nuestra lengua y hablando sobre nuestras inquietudes. Todo este camino no hubiese sido posible sin la complicidad de cientos de colectivos, de personas, de toda esa red de resistencia que ha trabajado duro por lo mismo que creíamos nosotros, sin renunciar a nada y creyendo que todo era posible. Obrint Pas es parte de esta red, y el éxito es de todos, y es algo  que nunca nos cansaremos de agradecer a la gente.

¿Cómo ha cambiado la escena musical del País Valencià en estos años?

Cuando empezamos a principios de los 90 no había prácticamente grupos en el País Valencià que cantaran en catalán; durante los años 80 se perdió progresivamente toda la fuerza que tuvo la cançó con Ovidi Montllor, Raimon y tantos otros referentes de la música en catalán reivindicativa de los 70 y 80. Las instituciones dejaron morir de inanición este movimiento artístico y reivindicativo igual que hicieron con muchos movimientos sociales una vez terminada la Transición. Nuestra generación tomó el relevo sin complejos, con energía y con determinación, y, aunque nosotros fuimos de los primeros inmediatamente, surgieron otros grupos y toda una red de asociaciones que entendió la importancia de crear una escena como la que ya existía en Catalunya o en Euskal Herria. Hoy podemos decir que en el País Valenciano hay una enorme escena musical, conciertos multitudinarios a lo largo del territorio y un público que va más allá de los militantes o simpatizantes convencidos.

¿Qué grupos valencianos recogen el testigo?

La música en catalán en el País Valencià goza de una salud extraordinaria, y abarca ya todos los estilos posibles. Desde el folk hasta la música electrónica. Orxata Sound System es un ejemplo. Como también lo son Aspencat con sus ritmos dancehall o La Gossa Sorda. Luego hay bandas muy prometedoras de hardcore o de rock como Smoking Souls, Arthur Caravan, o de rap como Barraques Sud Sistema o Arrap. También cantautores como Feliu Ventura o Pau Alabajos. Pero también bandas que no tienen letras reivindicativas, algo que es sin duda un síntoma de normalidad.

Cuando Obrint Pas empieza a tocar gobierna el PSOE en el País Valen­cià, pero pronto empiezan 18 años de gobierno del PP. ¿Cómo os ha afectado?

Empezamos en un momento muy peculiar, sí, justo cuando entran Rita Barberá y Zaplana. Pero Obrint Pas se desarrolla en ambientes ajenos a las instituciones, como en el Kasal Popular de la calle Flora. Al mismo tiempo había un ambiente hostil por parte del Gobierno contra los movimientos sociales, así como una amenaza fascista que se plasmó con el asesinato de nuestro compañero Guillem Agulló el mismo año que empezábamos. Durante todos estos años, el papel de las instituciones valencianas ha sido siempre hostil, por acción u omisión. Cuando no nos han vetado nos han ignorado, y no solo a nosotros, sino a la mayoría de grupos y artistas valencianos, en valenciano o en castellano, eso daba igual. El concepto de cultura de los que nos gobiernan es siempre la aséptica, la que no molesta, la casposa o la comercial. El ejemplo es que nosotros nunca salimos en Canal 9 hasta hace un par de años, cuando fuimos a tocar a Japón y les pareció curioso un vídeo de los japoneses cantando en valenciano. Pero que la escena musical haya crecido tanto en estos años bajo condiciones adversas es sin duda el mayor de los éxitos de la cultura popular de este país. A pesar de la imagen que se tiene de este país en el resto del Estado por las consecutivas victorias electorales del PP, los valencianos han desarrollado toda una red de resistencia y apoyo mutuo muy potente.

En una entrevista ya dejabais caer que 'Coratge' podría ser el último disco, ¿cómo fue ese largo proceso de decisión?

Llevábamos tiempo pensando en descansar, ya que desde que empezamos no hemos parado prácticamente, sacándonos las carreras estudiando en la furgoneta, dedicándonos en exclusiva al grupo. Después de Coratge no nos vemos con ganas de grabar un nuevo disco, y no queremos estirar el chicle más de la cuenta. Preferimos descansar un tiempo, reflexionar y ver qué queremos hacer en un futuro. De momento nos quedan tres conciertos en acústico: en Barce­lona, Palma y València, que grabaremos y publicaremos este año. Éste es un formato que ha ido madurando estos años y del que estamos muy orgullosos, pues nos ha servido para reinterpretar nuestras canciones, rescatar algunas viejas que no tocamos en formato eléctrico, y experimentar con otros instrumentos y sonoridades.

Nueve meses después del anunciar el parón y a punto de llevarlo a la práctica, ¿os sentís aún tan seguros del paso?

Esta última gira ha sido muy emotiva, ya que tras nuestro anuncio de parar indefinidamente, cada concierto parecía una despedida. En ese momento nos dimos cuenta de que ya era el final de una etapa, pero la decisión estaba tomada. Obrint Pas ha sido nuestra vida desde los 15 años; hemos crecido juntos, hemos vivido muchas experiencias y aprendido mucho. Queremos guardar un buen recuerdo de estos años, y mejor parar ahora y descansar que quemarnos. Además, hemos dejado la puerta abierta para decidir en un futuro lo que queremos hacer, así que quizás no es un adiós para siempre, sino un “hasta luego”.

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