Austero, sincero, J.J. Cale

A finales de julio falleció J.J. Cale. La precariedad y la austeridad formaron el carácter de un músico que dio con un sonido difícil de clasificar.

10/09/13 · 8:10
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John Weldon Cale, J.J. Cale, nació en Oklahoma City el 5 de diciembre de 1938 y, casi sin planearlo, se convirtió en una de las estrellas del rock más sorprendentes de las últimas décadas. Una estrella de las de verdad, de las que no se preocupan por su brillo ante el público, sino por su verdadera luz. Por ello, permaneció de alguna forma extraño de cara al gran público pero llegó a muchísimos lugares, entre ellos muchos corazones, donde vivirá eternamente aunque el suyo dejara de latir el 26 de julio. Pero, ¿de dónde surgió esa luz? ¿Qué es todo eso que ocultaban al mismo tiempo su voz, sus letras y su mirada? Gran parte de su misterio es inaccesible para nosotros, pero vamos a intentar esbozar algunos aspectos poco conocidos de su historia.

El “Tulsa Sound”

Eric Clapton dijo recientemente sobre J.J. Cale que era tan abierto musicalmente que “podría ser cualquier cosa”. Lo singular de su estilo es que no se ubicaba dentro de ningún género. Etiquetadores vendrán que hablarán de una mezcla perfecta entre rock, country, jazz y blues, pero no conseguirán dar con la fórmula. No lo conseguirán porque esta fórmula no acepta etiquetas y es fruto de un devenir completamente libre y es pura expresión, puro arte, pura libertad, en sí misma. 

El autor de ‘It’s easy’ decidió hacer las cosas fáciles, gracias a eso nos deslizamos con él por un sonido único Si algo caracteriza a J.J. Cale es ese sonido que lo asemeja, musical y vocalmente, a las tardes de verano, ese sonido líquido y denso al mismo tiempo, que se desliza pero jamás se resbala, que se funde poco a poco, que nunca cae en la estridencia, que hace estremecerse a la sensibilidad a base de sensibilidad. Esta magia hecha sonido tiene su origen tangible en los avatares de la vida de su creador. 

J. J. Cale quería ser guitarrista, pero cuando asumió que esa no era la mejor vía para ganar una cantidad de dinero suficientemente digna como para sobrevivir no le quedó más remedio que dedicarse a componer canciones, ya que le parecía que era un negocio “un poco más provechoso”. Pero ahí no se detuvo el asunto. Además de componer canciones, le tocó cantarlas, cosa que jamás había previsto. Y cantó, pero cantó con la voz arrastrada, grave, desganada dirán algunos. 

Pero todavía hay algo más que “agradecer” a la precariedad en la que empezó a moverse Cale, y es el hecho de que no tuviera tampoco dinero para pagar distintos músicos, técnicos de sonido, etc. ¿Solución? Tocar él solito los distintos instrumentos de una misma composición y después sentarse delante de la mesa de mezclas para ser él mismo el que les diera forma. 

La forma de trabajar la música de Cale, pues, fue la del artesano que moldea cuidadosamente las distintas materias primas. Pero lo hizo sin alterarse, sin hacer demasiado ruido, sin armar escándalo, y ésa fue la clave definitiva de su estilo, ese “Tulsa Sound” del que tanto les gusta hablar a los críticos y que se caracteriza por su naturalidad, por su espontaneidad, por su conciencia de sí mismo, por su sencillez y, al mismo tiempo, por su extraño misterio. Ante la adversidad, el autor de It’s easy decidió hacer las cosas fáciles, y gracias a ello podemos deslizarnos con él por su sonido único, podemos dejar que nos acaricie con su sensatez y que nos inunde con su calma. 

Eric Clapton

No hace mucho, Eric Clapton afirmó que J.J. Cale era la persona viva que más admiraba del planeta. Amigos, compañeros, y hermanos musicales, cuando Clapton decidió grabar After Midnight por primera vez en 1970, tal vez no pudo intuir que iba a ser la salvación de la carrera de un Cale que ya acumulaba decepciones y desencantos. La canción lo hizo famoso y le permitió recuperar el sendero musical en el que tanto tiempo llevaba batallando, ya que hizo posible que grabara su primer disco, Naturally, dos años después, en 1972, cuando ya contaba 33 años y a él mismo le parecía “demasiado tarde”. La pareja Cale-Clapton mantuvo fidelidad, lealtad y complicidad hasta el final.  

Las versiones

Si algo ha hecho posible que Cale fuera al mismo tiempo un músico consagrado y una estrella medio desconocida para ciertos sectores del público (algunos de los cuales corean sus canciones sin saber nada del autor) ha sido la proliferación de versiones de sus canciones. Al margen de Clapton, quien encumbró, como hemos dicho, muchos de sus temas, After Midnight, Anyway the wind blows, Cocaine, Call me the breeze, o I’ll make love to you anytime son algunas de  las canciones que más veces se han versionado por múltiples y variopintos artistas. Artistas que han dado luz a la estrella de Cale, pero que le han permitido seguir gozando de cierto anonimato.

Sus temas ‘After midinght’, ‘Cocaine’ o ‘Anyway the wind blows’ son algunos de los más versionados Risueño y sencillo, cuando le preguntaban si le incomodaba que sus canciones fueran conocidas por gente que ignoraba su autoría y que las versiones hubieran llegado a tener más éxito que las originales, contestaba “No, no me molesta. Lo que es realmente bonito es recibir un cheque en el buzón”.

Y es que, a Cale, la fama le importaba bien poco –“Me gustaría tener una fortuna, pero no me 
interesa la fama”. Afortuna­damente, con luz y sombra, alcanzó lo que quería. Por eso, en un último alarde de sencillez, su muerte fue anunciada en su página web oficial, sin más detalles que la causa, el lugar, el día y la hora. Sin embargo, una nota informaba de que no se necesitaban donaciones, y recordaba que Cale era un gran amante de los animales, animando a todos aquéllos que quisieran rendirle homenaje a hacer un donativo en su refugio más cercano. Sencillo, delicado y rotundo, como toda su carrera, naturally.

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