MÉXICO // UN SISTEMA DE SALUD PÚBLICA DEFICIENTE Y EL CONTROL DEL GOBIERNO ENMARCAN LA CRISIS
Las otras epidemias: sanidad precaria y control social

El lugar donde aparecieron
los primeros contagios
había denunciado otros
casos de gripe en un
sistema de salud pública
casi inexistente. El Gobierno
ha adoptado medidas
extraordinarias de control.

14/05/09 · 0:00
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Foto: Sarihuella

La empresa Granjas Carroll SA, filial
de la estadounidense Smithfield
Food Inc
, en la comunidad de La
Gloria (Veracruz), ha sido señalada
en México como el origen de la actual
cepa del virus. La empresa norteamericana
está bajo proceso en
EE UU desde hace varios años por
su modelo productivo altamente
contaminante. No es sorpresa que
este tipo de producción industrializada
se desplace hacia el sur del
mundo, en concreto, a zonas de pobreza
extrema, como La Gloria,
donde los controles y las exigencias
sanitarias son menos estrictos y las
autoridades más corruptibles.

Es necesario, no obstante, señalar
también otras causas de la actual
situación íntimamente ligadas a la
anterior en el marco del modelo
neoliberal. La primera, y más apremiante,
es el largo proceso de privatización
del sistema sanitario
, tanto
en México como en otros países. Si
hace 20 años México podía presumir
de un sistema de vanguardia en
cuanto a investigación científica y
servicios de salud, hoy el sistema sanitario
mexicano fue puesto de rodillas
por un microscópico virus. No
sólo los hospitales no pudieron atender
como se debe a los cientos de
ciudadanos que acudieron a ellos,
no sólo el abastecimiento de medicinas
fue insuficiente, no sólo no había
(hasta una semana después de
declarar la emergencia) laboratorios
capaces de detectar el nuevo virus,
sino que el sistema sanitario por
entero, en su capítulo epidemiológico,
no fue capaz de entender a tiempo
la magnitud del problema. De
modo que no es difícil creer al Gobierno
cuando afirman que “no sabían
que se tratara de un nuevo virus”.

¡Claro está! Tuvieron, según
ellos, que esperar a la confirmación
de laboratorios extranjeros de Canadá
y EE UU para lanzar la alerta.

Por el contrario, es culpable el Gobierno
mexicano al no admitir que
subestimó (y decirlo así, es quedarse
cortos) las numerosas denuncias
que se venían dando desde meses
atrás en contra de los brotes de influenza
atípica en las comunidades
rurales de Veracruz.

La otra gran causa de este problema
sanitario, que sólo recientemente
ha sido admitida por parte de las
autoridades, es la pobreza. Esa sí se
ha esparcido como una epidemia de
magnas proporciones. Setenta millones
de pobres en México no son
de ayuda en esta situación. El acceso
a los servicios de salud es limitado
o nulo, mientras que comprar los
medicamentos necesarios resulta
imposible para la mayoría de la población
por sus altos precios. El tristemente
famoso Tamiflu cuesta 350
pesos, frente a un salario mínimo
diario de casi 50 pesos. Hoy el medicamento
está agotado y su reventa
en internet rebasa los 900 pesos. La
elevada desnutrición que hace más
vulnerable a la población es, entre
otras, una de las consecuencias inmediatas
de esta situación.

Elecciones en julio

Los resultados de todas estas circunstancias
los padecemos hoy en
México. El Gobierno presume de
haber controlado la epidemia, cuando
lo que hizo más bien fue obligar
a la población a enfrentar las duras
condiciones de la alerta: quedarse
en casa, evitar el contacto humano,
padecer los daños económicos del
paro de las actividades. Ahora comenzará
la batalla para que no sean
los trabajadores con sus salarios
quienes paguen el coste económico
de la crisis sanitaria este año (hasta
el 1% del PIB). Los mexicanos también
sufren las consecuencias del
decreto presidencial que armó a la
secretaria de Salud de poderes especiales,
como la capacidad de intervenir
teléfonos y entrar en los domicilios,
sin límite de tiempo.

Estos dos últimos aspectos son,
entre otros, los que determinarán el
futuro próximo: el capítulo económico,
que ya está premiando al
sector privado farmacéutico con
las compras ‘de emergencia’, y el
de las medidas extraordinarias para
el control del virus (y de la población).
Primera prueba de fuego para
el Gobierno de cara a las elecciones
federales que tendrán lugar el
próximo 5 de julio.

MÁS INFO:

[INFORME DE GRAIN SOBRE
INFLUENZA PORCINA->
http://www.grain.org/articles_files/
atg-20-es.pdf]

[DOCUMENTO DEL SECTOR DE
SALUD DE 'LA OTRA CAMPAÑA'->
http://www.chiapas.indymedia.org/
article_163884]

Tags relacionados: Número 102 Sanidad
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