PANORAMA // EL EDADISMO: DISCRIMINACIÓN HACIA LAS PERSONAS VIEJAS Y OTRA FORMA DE SEXISMO
No somos vuestras abuelas

El colectivo Old Women
Movement, pionero en la
lucha contra el edadismo,
denuncia la discriminación
de las mujeres viejas
y los estereotipos sociales.

, Berlín, Alemania
02/04/09 · 0:10
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MIGUEL BRIEVA

“Las mujeres viejas estamos en la
primera línea en todas las cuestiones
de justicia social, no sólo las
que se supone que nos afectan de
forma más directa, como la sanidad
o los servicios sociales. Nuestro
objetivo es acabar con nuestra invisibilidad
y con las actitudes discriminatorias
que nos ignoran, nos
banalizan y nos degradan. No hablamos
de respeto, porque el respeto
muchas veces está teñido de
condescendencia. Hablamos de
igualdad”. Quien se expresa así es
Cynthia Rich, integrante junto a
Mannie Garza y Janiec Keaffaber
del colectivo activista Old Women
Movement, fundado en San Diego,
California, en 2001.

Old Women Movement surgió
tras la muerte de Barbara MacDonald,
ensayista y pionera en la lucha
social contra el edadismo, una
forma de discriminación tan invisible
y arraigada que casi no se conoce
ni su nombre. “El edadismo
está muy interiorizado, incluso por
personas que en otras cuestiones
son progresistas y entre los propios
viejos. Está tan metido en
nuestros hábitos que ni siquiera sabemos
reconocerlo”.

En su web, el colectivo señala algunos
ejemplos de conductas típicamente
edadistas, como preguntar
sistemáticamente a las viejas
por su salud, halagarlas diciendo
que aparentan menos años o felicitarlas
y sorprenderse cuando hacen
algo que en personas de otra
edad se considera normal, como
acudir a manifestaciones o firmar
manifiestos activistas.

Con el edadismo como eje, estas
tres mujeres participan en los movimientos
sociales californianos
desde 2001. Su primera acción
sentó las bases de la lucha contra
la especulación inmobiliaria en
San Diego, y en 2003 organizaron
protestas contra la invasión de Iraq
y un luto silencioso en varias fronteras
internacionales en solidaridad
con las mujeres iraquíes. “Llevamos
años en esto y sin embargo
hay compañeros que nos siguen
haciendo comentarios condescendientes
del tipo: ‘veamos si estas
señoras necesitan algo’. Como si
no pudiéramos ser más que personas
dependientes”.

Discriminación

El edadismo no es sustancialmente
distinto de otras formas de discriminación,
como el racismo o la xenofobia,
y buena parte del trabajo
empieza por el lenguaje, por reivindicar
el uso político de la palabra
cargada de desprecio: vieja. “Es
una descripción fáctica, no un insulto.
Mientras siga siendo humillante
que te llamen vieja seguirá
siendo humillante ser una vieja”.
Y también aquí el cuerpo es uno
de los campos de batalla. “Se nos
ha hecho creer que nuestros cuerpos
son horribles y debemos avergonzarnos
de ellos, que es natural
que los otros sientan rechazo hacia
nosotras y que todas las demás
mujeres hacen cualquier cosa para
no tener nuestro aspecto”. Rich insiste
en que la discriminación por
razón de la edad no afecta por
igual a hombres y mujeres y que el
edadismo es una forma de sexismo.

El mundo está gobernado por
hombres viejos pero las mujeres
de la misma edad se ven completamente
excluidas de la esfera pública,
encerradas en un estereotipo
que las reduce a sus roles en la familia.
Del mismo modo que en los
‘60 y los ‘70 se deconstruyó la idea
social de la mujer, hoy es necesario
deconstruir los estereotipos que
pesan sobre las viejas. “Hasta hace
poco las mujeres sólo existíamos
dentro de la familia, como madres
o esposas. La esposa modélica de
los años ‘50 era sumisa, dependiente
e inofensiva. Con nosotras
pasa lo mismo. Estamos reducidas
a la figura de la abuela, aunque ni
siquiera tengamos nietos”. Claro
que hay excepciones notables de
mujeres que, pasados los ‘60, han
llegado a puestos dominantes en la
política o en la sociedad. Es lo que
las Old Women Movement califican
como ‘tokenismo’: permitir
que personas de sectores marginados
accedan a los privilegios del
grupo dominante sirve para mantener
el statu quo y hacer creer que
no existe realmente un problema
de discriminación.

“Las viejas somos el futuro”

Aunque las protagonistas de las revoluciones
feministas en los ‘60 y
los ‘70 hoy están llegando a viejas,
el edadismo nunca ha formado parte
de las agendas feministas. Faltan
modelos de referencia, espacios en
los que compartir experiencias y
diálogo intergeneracional. “Las
mujeres llegamos a viejas sin saber
nada sobre la invisibilidad y la exclusión
con las que vamos a encontrarnos.
Y lo peor: habiendo interiorizado
todos los estereotipos sociales
edadistas”. En opinión de
Rich es crucial que las mujeres entiendan
que, al aceptar los estereotipos
sociales sobre las viejas, se
tienden una trampa futura a sí mismas.
“El poco poder que pueda obtener
una mujer por ser joven lo
pierde por cada año que envejece.
La de 30 pierde poder por no tener
20, la de 40 por no tener 30, etc. El
edadismo desempodera a todas las
mujeres, cualquiera que sea su
edad”. En sus acciones, las Old
Women Movement siempre acuden
acompañadas de una gran muñeca
con el rostro de la artista alemana
Kathe Kollwitz y ataviadas
con camisetas diseñadas por ellas
mismas en las que se puede leer:
“Las viejas somos vuestro futuro”.
Un buen lema para empezar a mirarlas
con ojos distintos.

[Viejas en la
sociedad del
espectáculo->7590]

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comentarios

1

  • |
    Carmen
    |
    03/04/2014 - 5:20pm
    Qué maravilla! Muchas gracias por hablar de ello!!
  • MIGUEL BRIEVA
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