"ENTREVISTA // MARÍA SALVADOR Y JOSÉ ENRIQUE EMA, DEL EQUIPO REDACTOR DE ""COJOS Y PRECARIAS. HACIENDO VIDAS Q
“No queremos situarnos como víctimas para pedir que acudan a nuestro rescate”

Alianzas improbables
que se tornan
imprescindibles. “Cojos”
y “precarias” nos ofrecen
una reflexión desde
la experiencia para la
transformación política.

12/12/11 · 14:49
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2EN COMÚN. Varios años de trabajo conjunto unen a la gente del Foro de Vida Independiente y la Agencia de Asuntos Precarios.

Una buena hipótesis de partida: pensar
y construir vidas que merezcan
más la pena. Dos colectivos que no
tendrían por qué haberse encontrado
nunca, pero que cuando lo hacen
construyen una “alianza imprescindible”.
Después de tres años de conversar,
reunirse y discutir, “cojos”,
(personas con diversidad funcional
–discapacidad– reunidas en el Foro
de Vida Independiente
) y “precarias”
(feministas de la Agencia de
Asuntos Precarios Todas a Zien
) nos
muestran en un cuaderno coral la
experiencia compartida para la acción
política común en un libro publicado
por Traficantes de Sueños:
Cojos y precarias. Haciendo vidas
que importan.

Según nos cuentan desde el equipo
redactor, “la idea del cuaderno
surgió porque creíamos que transmitir
esta experiencia podría tener
alguna utilidad, no sólo para pensar
una batalla política particular, la de
las personas discriminadas por su
diversidad funcional, sino que lo que
estábamos tratando se refería a las
condiciones y posibilidades de una
transformación política para todos,
atravesada por modos de hacer que
también podrían utilizarse en otras
luchas”. Hablamos con dos de las
personas que han participado en la
redacción del libro, María Salvador
y José Enrique Ema.

DIAGONAL: ¿Qué es lo que unió a
estos dos colectivos? ¿La vivencia de
la vulnerabilidad común en la vida
cotidiana?

JOSÉ ENRIQUE EMA:Mirando hacia
atrás podemos ver que lo que nos
ha movilizado ha sido más la aspiración
y la apuesta por hacer política
con otros que el reconocimiento de
una experiencia similar, con algunos
puntos en común pero con sus diferencias,
como vivir diferentes formas
de precarización de la existencia o
de vulnerabilidad. No se trataría tanto
del reconocimiento de un punto
de partida común, lo que podría tener
una deriva negativa, por ejemplo
en relación con la vulnerabilidad,
al convertir ésta en un destino finalmente
incapacitante, “somos
vulnerables y no podemos hacer
nada más que reconocer esto como
un límite”; sino, más bien, de
partir con realismo de lo que somos
para, escapando de la resignación,
pelear por lo que queremos y
somos capaces de afirmar.

D.: Y en este proceso de pensar y
salir juntos a la calle, ¿qué destacaríais?
¿Habéis cambiado de ideas
después de encontraros?

MARÍA SALVADOR: Cada colectivo
tenía algunas ideas claves muy
arraigadas, como puede ser el tema
de la independencia, en el lado del
Foro y el de los cuidados, en el lado
de la Agencia. Y a medida que hemos
ido trabajando juntos, se han
ido elaborando nuevas formas de ver
estos términos. En algunas cuestiones
hemos construido un punto común
desde el cual seguir trabajando
y elaborando. Por ejemplo, en lugar
de hablar de independencia ahora
preferimos hablar de autonomía,
porque nadie es del todo independiente
o autosuficiente, se trata de
un falso mito, todo el mundo es interdependiente,
necesitamos los
unos de los otros.

D.: ¿Qué podrían aportar vuestras
reflexiones a otras luchas?

J.E.E.: Con el 15M, en mi opinión,
se ha abierto a gran escala un espacio
para la política. Para la política
de verdad, aquella que considera
que el mundo no está dado definitivamente
y que podemos intervenir
para construir otros mundos mejores.
No para esa política tecnócrata
y despolitizada que considera que
sólo nos toca gestionar un mundo
que ya está dado, “hay que hacer lo
que hay que hacer” con eficacia pero
sin cambiar nada.

Para nosotros siempre ha estado
muy presente la idea de que no se
trata de conseguir una porción del
pastel para un colectivo concreto, sino
de intervenir en la misma producción
de los pasteles, que teníamos
que hacer de una batalla particular
un ejemplo de una transformación
para todos. Y ahora, aún con todas
las dificultades, estamos viviendo un
momento para pensar y hacer lo común,
que pueda incorporar experiencias
singulares, pero que ponga
en el centro alguna noción mínima
de interdependencia y de sostener,
afirmar y proteger lo que es de todos.

D.: Rechazáis la política que se hace
desde el rol de víctimas entonces...

J.E.E.: Exacto, en nuestras formas
de hacer política también podríamos
conectar nuestro intento por escapar
de la victimización. Se trataría de escapar
de esa forma de hacer política
en la que uno se tiene que situar primero
como un sujeto dañado. No
queremos situarnos como víctimas
para pedir a otros que acudan a
nuestro rescate para reparar ese daño.

Frente a esta mirada más reactiva,
defensiva y victimizadora, hemos
tratado de poner el acento enuna política
más afirmativa en la que ya no
se trata de demandar al otro al que
otorgamos todo el poder, sino de inventar
y de comprometerse en primera
persona ya, sin esperar a lo que
hagan otros. Aunque esto en la práctica
tiene sus dificultades, claro está,
en un mundo interconectado y con
actores que no cumplen con lo que
deberían.

M.S.: Ahora también es un momento
en el que está muy patente que
hay que volver a poner el foco en la
vida concreta de las personas por encima
de los mercados. Estamos
abandonando cosas esenciales para
nuestra vida en sociedad que tienen
que ver con las cuestiones que hemos
tratado juntos: vivir de otro modo
el envejecimiento, romperse una
pierna y estar cuidado, etc.

D.: ¿Cuál es vuestra postura frente al
tema de los cuidados? Habéis señalado
también los aspectos negativos.

M.S.: Esta sociedad no ve los cuidados
como productivos, aunque sean
fundamentales para la vida; por ello
no son valorados ni por las propias
personas que los vienen haciendo,
las mujeres. Nos encontramos con
que ese papel no es siempre deseado.
Por ello tenemos un gran problema
de fondo a nivel global.

Alo que nos referimos con que tienen una
cara negativa es que muchas
veces detrás del cuidado se esconden
relaciones poco ‘sanas’. Se dan
paternalismos –“como te cuido sé lo
que te conviene y para pensar ya estoy
yo”–; superprotección, con la que
se crean jaulas de oro; falsos altruismos
con los que se espera cariño a
cambio, etc. Muchas veces el cuidador
se pone por encima del cuidado.

Por eso desde el Foro se aboga por
la figura del asistente personal, que
esos cuidados sean bien remunerados,
en condiciones laborales justas
y en donde los papeles estén bien diferenciados.

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE 'DIVERSIDAD FUNCIONAL'?

María Salvador nos explica que
el Foro de Vida Independiente
tiene su origen en el Movimiento
de Vida Independiente, que surgió
en los años '60 en EE UU. En
los años '80 se extiende a Europa
y llega a España recientemente,
en 2001; en la actualidad es
cuando más auge está tomando.
No se trata de una ONG, es una
agrupación ciudadana que lucha
por los derechos de las personas
que son discriminadas por su
diversidad funcional (discapacidad)
y funciona como comunidad
virtual en internet, sin ninguna
estructura jerárquica y sin
ningún presupuesto. «Su objetivo
es empoderar a las personas con
diversidad funcional desde el
lado positivo, no desde donde
estábamos acostumbrados, el de
ver la discapacidad como algo
negativo. Por eso se acuña el término
de 'diversidad funcional',
que consideramos que potencia
más a las personas, desde un
«somos diferentes, funcionamos
diferente», sin centrarnos tanto
en los elementos negativos, más
evidentes en el término discapacidad.
Con esto señalamos también
que la discriminación viene
del modo en que se reacciona
socialmente a esta diferencia»,
señala Salvador.

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